La universidad pública es la gran ausente del debate político
en el que estamos inmersos; sin embargo, en los últimos días la Universidad
Complutense de Madrid ha sido noticia por la situación de acoso y boicot
sufrida por el presidente González. Como es sabido, Pablo Iglesias estudió y ha
ejercido como profesor titular interino –extraña terminología- en dicha
universidad. Ahora es profesor honorífico.
Conocer la opinión de Pablo Iglesias sobre aspectos cruciales
de la organización y el funcionamiento de la universidad pública puede
interesarnos. Para ello, recurro a la entrevista publicada en Jotdown el 8 de octubre de 2015 en la
que el líder de Podemos es preguntado
sobre la precariedad y la endogamia en la universidad pública. A la primera
cuestión, responde que la situación es vergonzosa y
heredada del franquismo: un sistema de castas donde para acceder se precisa
hacer currículo, hablar idiomas, publicar, asistir a congresos y depender de un
profesor que se hizo titular en el año
82, que no habla idiomas, que no publica y que es un mal profesor; además, decidirá
si entras o no según le caigas. A la siguiente pregunta de los entrevistadores:
¿Hay que acabar con la endogamia en la
universidad? La respuesta, antológica, de Iglesias es: ¡Pero vamos…!
En mi
opinión, Pablo Iglesias debería haber aprovechado la oportunidad para exponer
como solucionaría lo que él llama
precariedad que, desde mi punto de vista, está relacionada con el
sistema de acceso a la docencia universitaria. Creo que el problema no está en
las dificultades que sufre el aspirante a profesor universitario sino cómo se
accede al puesto. Bastaría con que se respetaran los principios
constitucionales de capacidad y mérito para el acceso a la función pública y que
no fueran sorteados por los partidarios
del: Hoy por ti y mañana por mí.
Cualquier interesado en la cuestión sabe que ingresar en la universidad pública,
para los previamente elegidos, es mucho más fácil que hacerlo en los demás cuerpos
de funcionarios docentes. Si esto se resuelve, la endogamia, segunda cuestión
¿tratada por Pablo Iglesias en la entrevista?, dejaría de ser un problema.
Roque Gómez Jaén (Puerto Real)