domingo, 5 de agosto de 2018

074 Alfonso Guerra y el Estatuto de Cataluña


El Estatuto de Cataluña vigente fue aprobado por la Ley Orgánica 6/2006, de 15 de julio, y el texto consolidado, tras la intervención del Tribunal Constitucional, tiene fecha de 17 de julio de 2010.
En su extenso articulado, entre otras cuestiones, se recoge: 1). La definición de Cataluña como nacionalidad; 2). La lealtad mutua en el marco de las relaciones entre Cataluña y el Estado; 3). Que la Generalidad es Estado y 4). Que el catalán, lengua propia de la comunidad, no tiene carácter preferente como se pretendía antes de la intervención del alto tribunal ya nombrado. Basta leer lo expresado para entender la gravedad de la deslealtad de los separatistas catalanes
Alfonso Guerra, que raramente se ha mostrado respetuoso con nadie, y ha practicado la impiedad con quien le ha parecido fuera y dentro de su partido, acaba de descubrir que lo acontecido en Cataluña es un golpe de Estado. Previamente, hace unos años, advirtió que el estatuto catalán era un problema que tendrían que resolver nuestros hijos lo que me produjo una gran inquietud. Pese a la afirmación de Guerra, yo veo difícil que una comunidad autónoma, que es Estado, pueda darse un autogolpe.
 En mi opinión, estamos en una situación prerrevolucionaria en la que el secretario general del PSOE Pedro Sánchez sólo sabe poner condiciones, dificultar la acción del gobierno y utilizar la tragedia de España para satisfacer su ambición personal. No estaría de más que  leyera los textos de Indalecio Prieto en el exilio que, probablemente, estarán cogiendo polvo en las estanterías de la sede del PSOE en la calle Ferraz.
Tengo el convencimiento moral de que la expresión empleada por Alfonso Guerra no es compartida por Pedro Sánchez y, por ello, lamento que las nuevas generaciones del PSOE no tengan claro el papel de su partido en la vida nacional y prime el deseo de acceder al poder. La deriva de los acontecimientos exige prudencia y, al mismo tiempo, determinación para, si como dice Guerra se trata de un golpe de Estado, colaborar con el gobierno de la nación para que sea sofocado cuanto antes.
 Convendría que escucharan a personas como Felipe González que, en mi opinión, cuando gobernó lo hizo con sentido de Estado que es lo que ahora se le demanda a todos los partidos que tienen interés en el futuro de nuestro país y de nuestros hijos.
Roque Gómez Jaén (Puerto Real)