Desde mi punto de vista, el problema
más importante que tiene España es el separatismo en sus diversas modalidades.
Hoy voy a tratar sobre el catalán por razones fáciles de entender. Para algunos,
dicho problema es nuevo con lo que ponen de manifiesto ignorancia o algo peor.
Para otros, el conflicto lo ha exacerbado el gobierno actual lo que constituye
una muestra evidente de que todo vale con tal de alcanzar el poder.
Como estamos en año de celebraciones
del Diario he acudido a la hemeroteca
donde he encontrado una columna, fechada el 16 de octubre de 1920, del periodista y funcionario gaditano Julio
Moro Morgado titulada Por la patria y por
la historia.
El Sr. Moro, acostumbrado a muestras
de afecto a España por parte de las repúblicas hispanoamericanas, se indigna
por actos como la entrega de una bandera catalana a una Tenencia de alcaldía de
Barcelona que fue izada y saludada con el Cant
a la senyera. Tras los discursos pertinentes, se entonó Els segadors y se bailó la sardana en
honor del promotor del acto.
Afirma Julio Moro que no hubiese
mostrado su malestar, si ese acto no hubiese ido acompañado de otros fomentados
por la que él denomina cohorte
separatista que se mueve en Barcelona; a saber:
Un
artículo amenazador en el periódico La
Veu en el que se pide al gobierno el indulto para los que están presos por
injurias contra la patria.
El
apoyo de Sr. Cambó a la petición del órgano oficial del separatismo catalán.
Las
fiestas nacionalistas, preparadas en Perpiñán por los elementos barceloneses
mencionados, prohibidas por las autoridades francesas porque hubiesen sido un
alarde de sentimientos antiespañoles.
Julio
Moro finaliza su artículo con la siguiente pregunta: ¿Es posible soportar por más
tiempo tan funesta campaña?
Yo
creo que la campaña que tanto preocupaba a don Julio hace casi cien años, aún
no ha terminado.
Roque Gómez Jaén (Puerto
Real)