Hace unos
días Susana Díaz, presidenta de Andalucía, dijo en un acto público que el PSOE
había nacido para ganar. En ese momento, recordé que, hace años, un compañero
de trabajo me comentó que el PSOE se había transformado en una franquicia para
ganar elecciones. Pensé que exageraba. Ahora,
sin embargo, creo que tenía razón.
La
expresión de Susana Díaz me hace pensar que si el PSOE ha nacido para
ganar, cuando no vence: ¿pierde su
identidad? Me parece que ni el PSOE ni ningún otro partido deberían nacer para
ganar. El que gana o pierde es siempre el pueblo y los partidos sólo tienen una
función delegada e instrumental.
Susana Díaz
debería recordar el primer programa del PSOE, publicado en El Socialista, en el que se resume
como aspiración (hermosa palabra por cierto) del Partido Socialista la completa emancipación de la clase
trabajadora y, a continuación, lo explica como: la abolición de todas las clases
sociales y su conversión en una sola de trabajadores, dueños del fruto de su
trabajo, libres, iguales, honrados e inteligentes. Como puede verse no aparece para nada la expresión de Susana Díaz
más propia de un club de fútbol que de una presidenta andaluza. Puestos a
ganar, me gustaría que el gobierno andaluz venciera en cuestiones tales como: 1.
La lucha contra el paro (la mayor lacra de nuestra sociedad); 2. La mejora de los servicios públicos sin
incrementar el gasto y 3. El desarrollo industrial de nuestra tierra para que se reduzca la dependencia de nuestra economía del
sector servicios que, como es sabido, es el que más sufre con las crisis económicas
que con frecuencia padecemos.
Para
terminar, también me gustaría compartir la aspiración de que los trabajadores, entre los que incluyo
a los políticos que nos representan, fueran libres, iguales, honrados e
inteligentes.
Roque Gómez Jaén (Puerto Real)