domingo, 5 de agosto de 2018

103 La gran omisión


El pasado 21 de abril, el “Diario” nos informaba de la petición de perdón de los obispos vascos por las “complicidades, ambigüedades y omisiones” de la Iglesia en los años de ETA. Esta solicitud que, aunque tardía es de agradecer, ha sido coincidente con la efectuada por la banda terrorista ETA que tantas reacciones ha provocado.
Yo me voy referir a una “omisión” de la Iglesia en esta materia. Para ello me remonto al año 1974  y a la crisis en las relaciones entre la Iglesia y el Estado español, generada por la homilía sobre “el problema vasco”, que el obispo de Bilbao Añoveros (obispo de Cádiz durante varios años y con una calle dedicada en mi pueblo) hizo leer, obligatoriamente, en las iglesias de su diócesis los días 23 y 24 de febrero de 1974. La lectura del documento provocó graves tensiones entre el gobierno de Arias Navarro y la Santa Sede. Se llegó al extremo de querer expulsar al obispo de España y, para ello, se tuvo un avión oficial preparado en el aeropuerto bilbaíno de Sondica. En el proceso que, obviamente, no puedo detallar, se llegó a considerar la excomunión para el presidente del gobierno español –así lo recoge el cardenal Tarancón en sus “Confesiones”- si cumplía con la amenaza de expulsar a monseñor Añoveros. Contrasta la firmeza de la Iglesia ante la presión del régimen franquista con las “complicidades, ambigüedades y omisiones” en los años de ETA por las que ahora se pide perdón. En mi opinión, la “gran omisión” de la Iglesia ante una organización terrorista que ha asesinado en España a más de ochocientas personas no es otras que, en ningún momento, la Iglesia haya amenazado con excomulgar a los miembros de ETA y a sus colaboradores.

Roque Gómez Jaén (Puerto Real)