En
el año que finaliza, he tenido la suerte de participar en las “Cartas al
Director” del Diario. Se trata una
bonita experiencia de la que hemos disfrutado un buen número de personas. Es
como si fuera un tren, con origen y destino en Cádiz, que circula durante todo
el año de lunes a sábado. Me lo imagino como un tren antiguo donde se leía, se
escribía o, simplemente, se disfrutaba de la conversación o del paisaje. Eran
tiempos en los que llegar diez minutos tarde no se consideraba una tragedia
porque, a veces, la duración del viaje era irrelevante.
En
el tren que nos ocupa es confortable e igualitario y sólo se nos pide que
escribamos sobre lo que estimemos oportuno. Dado que la productividad de
los viajeros es superior a las
posibilidades de edición, la tripulación selecciona los escritos que estiman
pertinentes y, además, vela para que las opiniones se expresen con el respeto necesario. He
observado buen tono en la mayoría de las cartas, se percibe respeto, cariño y,
en muchas ocasiones, admiración por personas, colectivos e instituciones. La
crítica, siempre necesaria, se ejerce con mesura y huyendo del odio siempre tan
corrosivo.
Como
es lógico la mayor parte de los viajeros somos de Cádiz –fundamentalmente de la
capital-; no faltan andaluces de otras provincias, asturianos, catalanes,
madrileños y valencianos. Hay viajeros que proceden de Argentina, Gran Bretaña
y Estados Unidos lo que confiere un aire cosmopolita al convoy.
Finalizado
el viaje sólo nos queda esperar para ver si nuestra carta se publica o no. Como
en todas las cosas de la vida hay que tener paciencia y perseverancia. Me gusta ver mis cartas
publicadas, disfruto con las cartas de los demás y aprendo de ellas pero
lo más importante es que gusten a las
personas que llenan las estaciones y las leen.
Estas
cartas me traen al recuerdo mi examen de acceso al bachillerato cuando tenía
diez años. Tuve que hacer una redacción sobre un viaje y, ante mi escasa
experiencia en ese campo, me inventé un viaje en tren desde Cádiz a Puerto Real
que es mi pueblo. Dicho tren llegó con éxito a su destino y estoy seguro que al
que se refiere esta Carta también lo
hará durante muchos años.
Roque Gómez Jaén (Puerto Real)