Mi primer viaje a Barcelona fue en
1972, a partir de ese año visité Cataluña en numerosas ocasiones. Resulta obvio
afirmar que paseé por Las Ramblas en muchas ocasiones y, en ellas, pude
encontrarme con algunos gaditanos, generalmente compañeros de bachillerato, que
buscaban trabajo en la ciudad. Con uno de ellos, que sólo conocía de vista, entablé
una cierta amistad. Su trabajo, en las propias Ramblas, consistía en advertir a
los viandantes que en la primera planta del edificio había una buena fábrica de
pieles y les animaba a subir. Me comentó, cosa que me llamó mucho la atención, que
en verano se vendía mucha piel sobre todo a turistas italianos. Tenía un buen
sueldo pero llevaba dos años en la empresa y no estaba afiliado a la seguridad
social. En viajes posteriores, me comentó que también trabajaba en un hotel de
la misma zona para cubrir horas de descanso del personal. Algún tiempo más
tarde, me comentó que ya le habían asegurado y que pensaba comprarse un piso
porque las cosas cada vez le iban mejor. Yo dejé de ir a Barcelona y jamás le
he vuelto a ver.
También en Las Ramblas pude asistir a
una obra de teatro llamada: “Sé infiel y no mires con quien”. El protagonista
era el cordobés Paco Morán y, noche tras noche, llenaba el teatro Poliorama
ubicado en las proximidades de la plaza de Cataluña.
Cuando pienso en estas cosas, y veo
como los separatistas catalanes se han encargado de inculcar en gran parte de
la sociedad catalana la idea de que España roba a Cataluña, no tengo más
remedio que preguntarme: ¿también era un ladrón mi compañero de bachillerato al
que tuvieron un buen número de años sin cotizar a la seguridad social? Paco
Morán que acabaría residiendo y muriendo en Barcelona, ¿robaba a Cataluña
cuando llenaba todos los días el teatro Poliorama?
Roque Gómez Jaén (Puerto Real)