El inefable Puigdemont, presa del
narcisismo que afecta a los separatistas catalanes, ha descubierto que además
de no ser español tampoco es europeo. El palabro entrecomillado ha permanecido
en mi memoria desde hace más de cuarenta años. Lo vi escrito en un artículo, publicado
en Marca, del magnífico periodista Manuel Alcántara. Era una época en la que dicho diario llegaba
a Cádiz al día siguiente de su publicación; pese a ello, disfruté con su
lectura durante años.
Alcántara en su artículo hacía
referencia a como algunos catalanes, molestos por los éxitos del Real Madrid,
siempre acababan sacando a relucir que Cataluña estaba mucho más cerca de
Europa que de Madrid y, por eso, les denominó uropeos categoría superior a la de simple europeo.
Puigdemont le ha dado la razón al
multilaureado periodista que a sus ochenta y nueve años sigue publicando
excelentes artículos en la prensa escrita: los separatistas catalanes son
“uropeos”.
Roque Gómez Jaén (Puerto Real)