domingo, 5 de agosto de 2018

104 Una democracia inmadura


En este año la democracia española cumplirá cuarenta años, mucho tiempo en la vida de una persona y muy poco para los procesos históricos. Nuestra democracia es inmadura por su juventud y porque los valores democráticos,  siempre exigentes, tardan en fraguar.
El espectáculo que estamos viviendo porque Pablo Iglesias e Irene Montero han comprado una vivienda, es una muestra de la inmadurez a la que me refiero. Me parece irrelevante el coste de la vivienda, el sistema de pago utilizado, la herencia que Iglesias recibirá en su momento, el banco que ha financiado la compra, la decoración de la casa… Son cuestiones privadas que a los demás no nos deben concernir. Voy más allá, desde mi punto de vista, exigir a los políticos una declaración de bienes no sirve para combatir la corrupción y es, una muestra más, del inquietante intervencionismo del Estado en la vida de los ciudadanos. Me repugna que cualquier persona, político o no, tenga que dar explicaciones por este tipo de asuntos.
A mí lo que me importa sobre Pablo Iglesias y su partido es que nos presenten como atractivas y novedosas, ideas viejas y fracasadas históricamente; me importa igualmente que de una vez por todas, ante el desafío separatista,  no se adopte una posición en defensa de la nación española e; igualmente, me gustaría que, con claridad y precisión, se nos explique lo que para el líder de Podemos significa que, una vez ganadas unas elecciones con suficiencia, entraríamos en un “proceso constituyente”.
Por último, que Iglesias y su pareja, con el apoyo familiar, se hayan comprometido con una entidad bancaria durante un buen número de años, podría entenderse como una muestra de confianza en un sistema o “casta” al que tanto han fustigado y, así mismo, pone de manifiesto la fortaleza de una institución como la familiar también muy denostada. Tranquiliza saber que nuestros depósitos bancarios estarán a salvo durante muchos años y que los problemas de Pablo e Irene, sólo los tendrán con sus compañeros de partido.

Roque Gómez Jaén (Puerto Real)