Cuando era un chaval y estudiaba
termodinámica, tuve ocasión de utilizar la
ecuación de Linde que nos permitía
hacer cálculos en el estudio del vapor recalentado con sencillez y precisión.
En definitiva, nos ahorrábamos operaciones matemáticas complejas e innecesarias
para nuestra actividad profesional.
Hace unos días otro Linde, de nombre Luis María y de cargo gobernador del Banco de
España, afirmaba en una conferencia que al valorar las pensiones reales y netas
no se tienen en cuenta el alto porcentaje de pensionistas con vivienda propia.
Para no ser menos, el Linde español
también tiene su ecuación en materia económica: reducir plantillas y salarios,
más despido libre y una revisión del IVA (con toda probabilidad al alza). Pero
su ecuación no es igualitaria: el Sr. Linde en 2015 ganó 180.000 € (un 4,5% más
que el año anterior cuando las pensiones estaban congeladas de hecho y los
funcionarios perdían poder adquisitivo). Todo ello, con independencia de los
resultados económicos de la institución que gobierna.
La mayor parte de mi vida laboral la
he desarrollado como funcionario público y siempre tuve claro las ventajas e
inconvenientes de trabajar para la administración. Por eso mismo, siempre me
han irritado los funcionarios como el Sr. Linde que, desde el disfrute de sus
prebendas, muestran un extraordinario desconocimiento de la realidad de nuestro
país. Podemos preguntarnos: ¿cómo es posible criticar que la mayoría de los
españoles tengan vivienda en propiedad? ¿No será porque se desconfía de las
previsiones económicas de los sucesivos gobiernos y de las entidades
financieras? ¿Cree realmente el Sr. Linde que con la pensión media de España se
pueden pagar alquileres?
Parece que el Sr. Linde y asimilados,
ignoran que una parte importante del coste de la crisis ha sido pagado por
pensionistas que han cuidado y cuidan de sus hijos y de sus nietos que, en
muchas ocasiones, habitan en la vivienda propiedad de los abuelos.
Gracias a este esfuerzo de los
pensionistas la paz social no se ha visto afectada; de no ser así, el señor
gobernador del Banco de España no se atrevería a expresarse como lo ha hecho.
Creo que los pensionistas tenemos derecho a que no se nos “recaliente” más.
Roque Gómez Jaén (Puerto Real)