sábado, 4 de agosto de 2018

032 Informe Pisa: otra "asimetría" que corregir

Hace días Susana Díaz declaraba: “tenemos muchas asimetrías que corregir”. Pienso que se refería al “federalismo asimétrico”, presunta solución al “problema catalán”.
El último informe Pisa señala una profunda brecha –abusando del término, una asimetría- entre las distintas comunidades de España. Andalucía, como es habitual, sale malparada en dicho informe. Debemos exigir a la Junta que se esfuerce al máximo para corregir esta “asimetría” lacerante.
La reacción de las autoridades andaluzas  a los resultados del informe Pisa ha sido patética. La responsabilidad se achaca a factores tales como: el origen socioeconómico de los alumnos, la herencia franquista… Son los mismos que iban a transformar Andalucía en la California de Europa y que mediante la enseñanza corregirían las desigualdades. Se han olvidado de las utopías y de la “Andalucía imparable”. Ahora han descubierto el determinismo socioeconómico.
Evidentemente el origen socioeconómico influye en los rendimientos educativos. Pero la plasticidad del ser humano convive con las influencias genéticas y las medioambientales.
El informe citado cuestiona, en cierta medida, el determinismo socioeconómico que tan útil resulta a las autoridades andaluzas. Veamos: en el año 2015, las tres comunidades autónomas con mayor renta percápita fueron: Madrid, País Vasco y Navarra y las únicas que superaron la media europea. En el informe Pisa, Madrid y Navarra superan la media de los países de la OCDE lo que confirmaría las tesis de la Junta. Sin embargo, en el caso del País Vasco, los puestos que le concede el reiterado informe, en la clasificación por autonomías, son: nº 12 en Comprensión Lectora (CL); nº 10 en Competencia Matemática (MAT) y nº 14 en Competencia Científica (CC). Muy negativos si hubiera una relación directa con la riqueza de dicha comunidad autónoma. ¿Cuál ha sido la reacción de las autoridades vascas? En primer lugar asumir los resultados y no culpabilizar a nadie y, en segundo lugar, admitir que tenían informes internos que los hacían previsibles. Establecido el diagnóstico, pretenden implementar medidas para que los rendimientos educativos mejoren. Nada que ver con la intervención, desmoralizante, de las autoridades andaluzas. Corregir esta “asimetría” - comportamiento irresponsable de nuestras autoridades-, no tiene coste alguno; solo se precisa lealtad con los ciudadanos andaluces y  con el organismo que ha elaborado las pruebas en las que, por cierto, se participa voluntariamente. Por último, me gustaría se nos explique a los andaluces como Castilla y León que en 2014 ocupaba el 8º lugar por renta percápita (por debajo de la media española), en el informe Pisa ocupe dos primeros puestos  (CL y CC) y un segundo (CM). Muy por encima de la media española. No se evidencia vinculación directa entre la riqueza regional y los rendimientos educativos.

Roque Gómez Jaén (Puerto Real)