Siendo muy pequeño mi madre me enseñó a contar utilizando los
números de las distintas calles de mi pueblo. De esta enseñanza precoz me ha
quedado la costumbre de fijarme en los rótulos y la numeración de las calles.
De ahí, que en un reciente viaje a Cáceres, observara que una de sus calles,
próxima al casco antiguo, tuviera el nombre de un gaditano ilustre: Segismundo
Moret y Prendergast. Por lo general, se sabe que fue literato, embajador de
España, ministro en diversas ocasiones y presidente del gobierno en otras tantas;
además, todos conocemos el monumento que
se levantó en Cádiz en su honor y la itinerancia de su emplazamiento. Lo que yo
no sabía, era su vinculación con Cáceres que le ha dedicado una hermosa calle
peatonal que enlaza Pintores con la plaza de la Concepción. A media calle, se
ha colocado una placa conmemorativa del primer centenario de su fallecimiento
acaecido en 28 de enero de 1913 en Madrid.
A base de preguntar, pude enterarme que el vínculo de nuestro
personaje con Cáceres es tan fuerte que hay un conjunto de barriadas
conocidas como Aldea Moret. Su origen
está en los fosfatos descubiertos en la zona a mediados del siglo XIX y el
nombre surge por el agradecimiento de los mineros al político gaditano que, gracias
a su influencia, consiguió llevar el ferrocarril a boca de mina y facilitar de
esa forma la salida del mineral. Para la exportación a los principales países
europeos se utilizó el puerto de Lisboa utilizándose la línea férrea que unía Cáceres
con la capital lusa. La explotación de los fosfatos llegó hasta 1963.
Pero no acaba aquí el reconocimiento a personajes gaditanos
en la ciudad extremeña. En plena Plaza Mayor, ubicado entre dos torres de la muralla
almohade, se encuentra los que los cacereños denominan “Foro de los Balbos”
aunque, según he leído en la prensa local, se trata de una ocurrencia pintoresca
de un médico cacereño, aficionado y apasionado por la historia local –aunque
muy desenfocada-, para subrayar el carácter latino de la ciudad y su
importancia patrimonial de cara a los posibles turistas.
Roque Gómez Jaén (Puerto Real)