domingo, 5 de agosto de 2018

073 El ejemplo alemán


El sábado 30 de septiembre el ministro Méndez Vigo manifestaba que las autoridades separatistas catalanas habían actuado con deslealtad institucional. Me parece un reconocimiento tardío e insuficiente. En el ya lejano 1939 el periodista y escritor alemán S. Haffner afirmaba que: una revolución consiste en alterar una Constitución por medios no previstos en ella. Más que hablar de deslealtad deberíamos hacerlo de situación prerrevolucionaria.
Como últimamente se habla mucho en España de federalismo y me he referido a un alemán, convendría que aprendiéramos de la república federal alemana el principio de lealtad federal que puede entenderse como una pauta de conducta, tanto de los órganos federales  como de los distintos estados miembros, de modo que en sus actuaciones tengan siempre presente los intereses mutuos y los del conjunto del Estado.   No constituyen instituciones separadas de poder público sino que, de ordinario, cooperan en el desarrollo de las funciones del Estado.
Esto es posible en una federación que tiene trece estados federados y tres ciudades-estado. Al mismo tiempo, es imposible que el ministro-presidente de Baviera Horst Lorena Seehofer o el alcalde- presidente de Hamburgo  Olaf Scholt votaran en un referéndum considerado ilegal por el poder judicial.
En Cataluña hemos podido ver la grotesca imagen de Puigdemont votando a favor de la independencia de Cataluña. Resulta extraño que una parte de la sociedad catalana, siempre tan cercana a Europa, actúe con planteamientos antidemocráticos y con conductas más propias de la Alemania de 1933 que  de la Europa de 2017.


Roque Gómez Jaén (Puerto Real)