El pasado 3 de agosto
D. Pedro Gallo Puerto en su carta al director: “Las chumberas y sus frutos”,
nos alertaba sobre una plaga que afecta a la planta citada a la que veía en
riesgo de extinción y pedía la intervención de la administración al respecto.
La carta me llamó la atención y en mi pueblo pude comprobar que algunas
chumberas estaban enfermas y otras muertas.
Menciono a Ortega porque
mientras en 2017 vemos a las chumberas en peligro hace 85 años el filósofo, al
estudiar las relaciones entre la civilización y la naturaleza, hace mención al
problema creado por el avance de las chumberas en los países australianos que,
para impedirlo, empleaban importantes partidas presupuestarias. El origen del
problema:…un emigrante meridional
nostálgico de su paisaje -¿Málaga, Sicilia?-, llevó a Australia un tiesto con
una chumberita de nada.
Parece que en nuestros días, el problema no es la
proliferación desordenada de la chumbera sino, por el contrario, el riesgo de
desaparición de dicha planta en nuestra tierra. ¿Tendremos que importar en un
futuro ejemplares de chumberas de Nueva Zelanda?
Roque
Gómez Jaén (Puerto Real)