domingo, 5 de agosto de 2018

083 Empresarios catalanes de ayer y de hoy


La fractura social en Cataluña también se refleja en el mundo empresarial. Hay empresarios catalanes separatistas como el que más; uno de ellos, ha llegado a decir que no quiere que los “españoles” compren sus productos y, en un claro ejemplo de esquizofrenia, continúa haciendo publicidad de su empresa en los distintos medios de comunicación “españoles”. Otros ponen una vela a Dios y otra al diablo y, por ello, han despedido a separatistas de gran calibre incrustados en sus fundaciones. También los hay que manifiestan antes y ahora que ser catalanes no es incompatible con sentirse español.
Actualmente, las empresas catalanas son más competitivas pero el proteccionismo a las mismas, aunque atenuado, no ha desaparecido. Muchas de ellas, dependen del mercado cautivo “español”. Valga como ejemplo saber que las empresas catalanas venden más productos en Aragón que en toda Francia.
Esta actitud dubitativa, cuando no interesada, de los empresarios no ha sido siempre así. Acudamos a las fuentes: Julio Moro Morgado, informando al Diario sobre el II Congreso Patronal celebrado en octubre de 1919, afirmaba:
Todos los periódicos de Barcelona excepto “La Veu” (antiespañolista) manifiestan la comunidad de intereses
He hablado con los miembros de la Confederación Patronal sobre el problema catalanista planteado por los nacionalistas que siguen a Cambó... Afirman que no existe… Hacen sinceras manifestaciones de españolismo y reniegan de campañas insidiosas que hacen daño… Censuran “La Veu” que pretende empequeñecer el Congreso…
Moro comenta como el alcalde Martínez Domingo en su discurso pide equidad y justicia en los acuerdos pues la opinión pública espera algo práctico para la defensa de la  riqueza nacional
Se afirmó la nota españolista en la sesión inaugural… Todos proclamaron…que debía laborarse por un ideal supremo, por una Patria única, indisoluble, fuerte y grandeNada de política partidista ni regionalista
Evidentemente, las expresiones en negrita serían impensables en un congreso semejante que se celebrara en la Barcelona actual.
Para aquellos que tienen una memoria histórica selectiva y ahora descubren el separatismo catalán deberían saber que el fenómeno no es nuevo: ya en 1919 mostraba sus intenciones. La diferencia es que entonces el poder central actuaba y la dependencia de la industria catalana del mercado nacional era casi absoluta.
            Mala es una unión fraguada en meros intereses mercantiles.

Roque Gómez Jaén (Puerto Real)