domingo, 5 de agosto de 2018

091 Extranjeros en su patria


Hace unos días el inefable Antonio Baños, separatista radical de la CUP, hacía una gracieta a costa del acento de los andaluces. Su actitud, como la de  muchos separatistas, es una muestra de la fragilidad de las relaciones afectivas de una parte muy importante de la población catalana con la nación española. El problema no puede sino aumentar porque se ha tratado un cáncer como si fuera un resfriado.
La fragilidad a que me refiero, ya se pone de manifiesto cuando el Sr. Baños argumentó su pertenencia a la formación anticapitalista por el hecho de haber tenido durante veinte años un trabajo precario como periodista –recogido en el libro de Pablo Iglesias: Una nueva transición-; no es el único, hace algún tiempo leí a un separatista catalán afirmar que decidió que España no le interesaba cuando la policía le golpeó en una manifestación. No acaba aquí la cuestión: el pasado 29 de septiembre, en una Carta al Director del Diario, una maestra jubilada catalana narraba haberse transformado en separatista cuando vio en Cádiz, en al año 2010, recoger firmas contra el Estatuto Catalán propiciado por el presidente Rodríguez Zapatero. Está muy claro que para muchos catalanes cualquier frustración siempre tiene su origen en la despreciada España.
Hay asuntos mucho más graves todavía pero el final previsible es el mismo: los catalanes no separatistas y el resto de españoles que viven y trabajan en Cataluña, se sentirán allí como si estuviesen en un país extranjero o peor aún.
Lo que quiero decir lo expresó mucho mejor Milan Kundera en su obra La insoportable levedad del ser: El que está en el extranjero vive en un espacio vacío en lo alto, encima de la tierra, sin la red protectora que le otorga su propio país, donde tiene su familia, sus compañeros, sus amigos y puede entenderse fácilmente en el idioma que habla desde la infancia.
Esta sensación de vivir en el extranjero en tu propio país, ya tuve ocasión de vivirla personalmente hace más de cuarenta años en algunas localidades del País Vasco.

Roque Gómez Jaén (Puerto Real)