domingo, 5 de agosto de 2018

058 Exposiciones madrileñas y Cádiz II

La segunda exposición que he podido ver esta primavera en Madrid, con protagonismo gaditano, es la denominada: Guardiamarinas: 1717-2017: De la Real Compañía a la Escuela Naval. Dicho protagonismo es consecuencia de que la citada Real Compañía y su correspondiente Academia nace en 1717 en Cádiz y, por si fuera poco, la Escuela Naval de San Fernando, inaugurada en 1913, formó oficiales de la Armada hasta 1943 fecha en la se trasladó a la Escuela Naval Militar de Marín donde continúa. Desconozco los motivos del traslado pero es una evidencia que en Cádiz no sólo emigran las personas, también lo hacen instituciones seculares.
La exposición está ubicada en el Museo Naval de Madrid situado en el céntrico Paseo del Prado. Se exhiben más de ochenta piezas que en cinco espacios nos muestran la evolución histórica de los guardiamarinas. La mayor parte de los fondos exhibidos pertenecen al Museo Naval y se complementan con otros cedidos por numerosas instituciones culturales o de la propia Armada.
La visita  a la exposición es muy recomendable porque es una muestra más del interés que pone la Armada en todo lo que organiza. Es, además, una buena ocasión para visitar el museo en el que se integra y comprobar la atención y el cuidado que se presta al material expuesto. Nos ayudará, indudablemente, a conocer un poco más la historia de nuestra Armada que es lo mismo que decir la historia de España.
Las LIV Jornadas de Historia Marítima, celebradas en abril, también se dedicaron a los trescientos años que se conmemoran. La huella de Cádiz es tan fuerte que de las seis ponencias desarrolladas, tres abordaron cuestiones relacionadas con nuestra provincia: la Real Compañía de Caballeros Guardiamarinas; las sedes y cuarteles de dicha Real Compañía y la Escuela Naval de San Fernando.
 La Armada, pensando en los más pequeños, ha previsto en la exposición actividades como talleres y cuentacuentos.
Afortunadamente, he visitado el Museo Naval en diversas ocasiones. En la que comento he podido observar como, al inicio de la jornada, un jefe de la Armada pasaba revista a las dependencias museísticas. Es una buena costumbre que los directivos de otras instituciones culturales deberían imitar.

       Roque Gómez Jaén (Puerto Real)