Parte de mi servicio militar lo hice
en la Escuela de Suboficiales de la Armada ubicada en la ciudad de San
Fernando. Cuando paso por sus inmediaciones, aún me emociona recordar el
entusiasmo y la capacidad de adaptación de un buen grupo de jóvenes veinteañeros.
Pese a algunos aspectos que no me convencieron entonces ni me convencerían
ahora, supe sacar provecho de mi estancia en la institución citada: la
puntualidad como norma, el aprovechamiento del tiempo, el esfuerzo y el compañerismo.
Aunque para mí, la enseñanza principal fue el fomento del amor a nuestro país.
En este contexto, me acuerdo de
algunos lemas recogidos en los vetustos muros de la Escuela. Uno de ellos, es
el que da título a esta carta. Lamento no recordar el autor aunque,
probablemente, fuera expresado por un artillero. En general, dar primero
significa que contamos con la ventaja sobre el enemigo que nos proporciona la
sorpresa; dar fuerte permite evitar que el enemigo se recupere y seguir dando,
es una garantía de cara al futuro. Algunos ejércitos antiguos y modernos han
aplicado estas enseñanzas con éxito. Basta con recordar algunas actuaciones, no
todas, del ejército israelita.
Al hilo de lo expresado, no me cabe
ninguna duda que en el proceso iniciado por los separatistas catalanes las
actuaciones del gobierno español no parecen influidas por el lema que comento.
Por el contrario, la iniciativa ha estado siempre de parte de los separatistas.
En relación a la rebeldía de los
separatistas catalanes lamentos dos cosas: 1). Que España carezca de una
guardia nacional que en situaciones como la que comento habría impedido muchas
tropelías y 2). Que los tres últimos presidentes de gobierno de España no hayan
prestado el servicio militar y, por tanto, se han visto privados de unas
enseñanzas muy útiles para situaciones tan desgarradoras como las que se viven
en Cataluña.
Roque Gómez Jaén (Puerto Real)