domingo, 5 de agosto de 2018

080 Hoy no sería posible


Visitar las hemerotecas es para mí una tarea gratificante porque, a veces, encuentro lo que busco y, en ocasiones, tropiezo con algo que no busco y acaba interesándome mucho. Las hemerotecas nos recuerdan la fugacidad de la vida y la permanencia de lo que se ha escrito. No debe extrañarnos, por tanto, que los tiranos y los amnésicos profesionales sean alérgicos a este tipo de instituciones.
Hace unos días pude leer un artículo de Julio Moro Morgado, periodista y funcionario gaditano, aparecido en el Diario de fecha  16 de octubre de 1915 y titulado: “Museo Iconográfico”. El periodista nos informa de diversas donaciones al museo ya nombrado, entre las que se encuentra una remitida desde el ayuntamiento de Barcelona de cuarenta y cinco documentos relacionados con la guerra de la Independencia y el funcionamiento de las Juntas provinciales. Así, a modo de ejemplo, la de Barcelona en 1809 adoptó medidas como las siguientes: crear el pan de pobre mezclando harina de trigo y otros granos para que el alimento durara más y el precio se contuviera; prohibir el acaparamiento de granos; abrir despachos y pregonar el precio del pan; regular la venta de carnes; levantar la prohibición de matar cerdos en los meses de junio, julio y agosto; liberalizar la entrada de reses por cualquier puerta de la ciudad; autorizar a los vecinos para que obtuvieran sal por evaporación del agua del mar…
Reflexionando sobre la donación, que han pasado más de cien años y que el modelo territorial nacido de la Constitución de 1978 ha provocado un crecimiento alarmante de los particularismos, llego a la conclusión de que difícilmente, una donación como la reseñada del ayuntamiento de Barcelona, pudiera llevarse a cabo en nuestros días.
Roque Gómez Jaén  (Cádiz)