domingo, 5 de agosto de 2018

109 Las frías estadísticas


Las estadísticas, como las radiografías, necesitan interpretación pero, en mi caso, sólo pretendo reseñar algunas cuestiones de la economía andaluza extraídas de la sección correspondiente del Anuario Joly Andalucía 2018 y situarlas en el contexto nacional. Las cito a continuación:
El Valor Añadido Bruto (VAR) andaluz para el año 2016 supera el porcentaje nacional en todos los sectores excepto en el industrial donde estamos muy por debajo.
 De las 45 empresas españolas que más facturan, sólo una de ellas tiene su sede en Andalucía y ocupa el lugar 34.
El dinamismo empresarial andaluz (empresas por cada 1000 habitantes) es un 10,6% inferior al nacional. También lo es el porcentaje de empresas andaluzas que tienen entre 20 y 500 o más empleados.
En la actividad inventiva y solicitud de marcas estamos por debajo de la media nacional y, en la solicitud de patentes, nos encontramos en dicha media.
En las TIC, estamos por debajo de la media nacional en las diez dimensiones estudiadas.
También estamos por debajo de la media nacional en la tasa de actividad y la afiliación a la Seguridad Social. Igualmente, en la evolución del Índice de Producción Industrial (en los últimos ocho años); de los depósitos bancarios (últimos once años); del crédito y, finalmente, de la relación créditos/depósitos de los bancos.
Superamos la media nacional en la tasa de paro; los costes laborales; los accidentes mortales en el lugar de trabajo (últimos ocho años); el número de empleados públicos (un 2,6% más) y, por último,  en el porcentaje del gasto de personal en relación con el total del presupuesto de las diputaciones (un 17% más alto).
Resulta muy llamativo que, a pesar de la fortaleza del turismo en Andalucía, estamos por debajo de la media nacional en: la estancia media del turista; el grado de ocupación hotelera y el gasto medio por turista. Merece la pena reseñar que sólo el 0,6% del turismo andaluz se genera por la asistencia a ferias, congresos y convenciones.  
 La simple enumeración de estas cuestiones me convence de que, pese al entusiasmo de las autoridades andaluzas al respecto, la convergencia, no ya con Europa sino con el conjunto de España,  parece vislumbrarse a muy largo plazo.




Roque Gómez Jaén (Puerto Real)

108 Francisco Tomás y Valiente


Se atribuye a Ignacio de Loyola el consejo: En tiempos de tribulación no hacer mudanza. No parece que nuestros políticos lo hayan tenido en cuenta. Así, en unos días, se han cargado al presidente del gobierno, a un ministro recién llegado y, finalmente, algunos, a rebufo del caso Nóos, esperan continuar el proceso con la eliminación de la monarquía parlamentaria.
Yo creo que nuestro país vive una etapa de tribulación sin precedentes y los españoles no acabamos de enterarnos. Pese a ello, en estos días, se ha comentado ampliamente la intervención de un nieto de Tomás y Valiente en la que reclamaba, ante numerosos políticos, equidad en materia educativa. La fortaleza de un joven de menos de 20 años, me ha traído a la memoria el asesinato de su abuelo a manos de ETA.
En la actualidad española, se echan en falta personas como Tomás y Valiente cuya muerte, en mi opinión, pudo ser evitada. Recuerdo que cuando fue asesinado en su propio despacho de la Universidad Autónoma de Madrid hablaba por teléfono con el profesor Elías Díaz y éste pudo oír los disparos que acabaron con su interlocutor. Se nos dijo que no tenía protección policial porque no la quería. Yo creo que la democracia española, tan frágil entonces (1996) como ahora, no podía permitirse el lujo de prescindir de personas tan necesarias para su consolidación. Su muerte, sirvió para que más de 800.000 personas salieran a las calles pero también frustró un deseo suyo expresado por escrito: Yo también quisiera, como Manuel Vicent, morir sentado en una mecedora blanca frente al Mediterráneo, mirando sin pestañear la línea del horizonte.
         Estas breves líneas tratan de ser consoladoras y reivindicativas porque, como bien sabía el mismo Tomás y Valiente, los muertos viven en la memoria de los vivos.

Roque Gómez Jaén (Puerto Real)

107 La industria necesaria


Hace unos días vi en la televisión pública un documental sobre la producción de “stevia” (planta edulcorante originaria de Sudamérica) en Conil. No parece que hubiera problema alguno con la adaptación de la planta (sucede lo mismo en localidades de Málaga y Granada) y, según expuso el agricultor ante las cámaras, la producción de “stevia” se vendía a Alemania. Esto que puede parecer anecdótico, es uno de los problemas que caracterizan la economía andaluza: somos capaces de producir productos agrícolas a precios competitivos pero no de transformarlos nosotros mismos.
De la “stevia” se extrae un poderoso edulcorante al extremo de que en el típico comprimido en que se nos ofrece, el 99% del peso es un aglutinante químico –el excipiente habitual de los medicamentos- y el 1% restante es el principio activo de la “stevia” que es lo que realmente nos interesa. En definitiva, nosotros exportamos a Alemania un cierto número de toneladas de “stevia” y los alemanes por cada una de ellas, venden a todos los países 99 Tm de aglutinantes. Evidentemente, el negocio favorece más a los industriales germanos que a los productores de la materia prima.
Si entramos en la Red comprobaremos, a modo de ejemplo, como una empresa alemana nos ofrece “stevia” en comprimidos, en polvo o en gotas. De igual forma, sucede con otros productos con la irremediable pérdida de valor añadido de los mismos.
Conviene recordar como, hasta hace pocos años, produciendo una buena parte de la cosecha española de algodón, apenas contábamos con desmotadoras para iniciar los procesos industriales más elementales relacionados con dicha planta. Ahora, cuando Andalucía produce casi el 100% del algodón español, las multinacionales lo compran con algo más de elaboración.
La rentabilidad de nuestros cultivos exige industrializar la agricultura, concentrar esfuerzos y no caer en la tentación de centrar  nuestra atención en las subvenciones porque, entre otras cosas, dependen de decisiones políticas que no controlamos.

Roque Gómez Jaén (Puerto Real)

106 La libertad de expresión


Para cualquier persona que le guste vivir en democracia, uno de los derechos esenciales del ciudadano es la libertad de expresión. En la actual Constitución Española se recoge en el artículo 20 y, al tratarse de un derecho fundamental, está especialmente protegido y no pueda restringirse mediante ningún tipo de censura previa. Pese a ello, no es un derecho absoluto y tiene límites como el derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen. Lo expresado tiene que ver con la noticia recogida en  el Diario de las expresiones del rapero Valtonyc que, en un concierto en Marinaleda, animó al público asistente a matar a un guardia civil y a colocar una bomba al fiscal. Todo ello en un denominado “Festival por la Paz”. En casos como este, se comprende la necesidad de imponer límites a este derecho porque: ¿debemos amparar constitucionalmente manifestaciones cargadas de odio?
            No obstante, podemos tener una visión más positiva del derecho a la libertad de expresión viendo la excelente película de Spielberg: Los archivos del Pentágono. En ella, la dueña del Washington Post, encarnada en la excelente actriz Meryl Streep, resiste, en el momento cumbre de la película, las presiones de los amigos, de los asesores jurídicos, de la presidencia de los Estados Unidos y de la Fiscalía. El riesgo que corre no es baladí: la ruina de su propia empresa e incluso su ingreso en prisión. El conflicto entre los intereses de la defensa nacional, alegado por el gobierno americano, y la libertad de expresión del diario ya mencionado y del New York Times, se resuelve por el Tribunal Supremo con el argumento siguiente: Los padres fundadores han dado a la prensa libre la protección que debe tener para desempeñar su papel esencial en nuestra democracia. La prensa debe servir a los gobernados no a los gobernantes. Es de agradecer la claridad y la precisión de los jueces norteamericanos en asuntos como el que reseñamos.
Roque Gómez Jaén (Puerto Real)

105 La familia "Marías" y la censura


Acabo de leer el libro de Javier Marías Cuando los tontos mandan. Se trata de una recopilación de artículos suyos aparecidos en El País Semanal entre el 8 de febrero de 2015 y el 29 de enero de 2017. Es un libro excelente en el que el autor defiende con vehemencia la libertad de expresión y otros valores democráticos. Javier Marías, en uno de los artículos, nos cuenta como tuvo que romper su relación con un grupo de comunicación porque, en pleno año 2002, le censuraron un artículo. En otro, finalizando el año 2016, lamenta la presión ejercida sobre algunos diarios para que no se recoja la voz de los discrepantes. En definitiva, constata que hay grupos organizados que reclaman la censura.
Julián Marías, padre de Javier, en sus Memorias nos cuenta que sirvió en el ejército republicano durante la guerra civil y, finalizada la contienda, sufrió meses de prisión. Una vez libre, no pudo obtener el doctorado porque su tesis no era del agrado de algunos miembros fanatizados del tribunal evaluador. Jamás pudo acceder a puestos oficiales y durante el régimen de Franco tuvo grandes dificultades para poder publicar. Pese a ello, siempre he apreciado en Julián Marías su incapacidad para odiar, su bonhomía y, quizá por ello,  un cierto grado de ingenuidad.
La censura vivida por Julián Marías, era conocida y previsible; por ese motivo, en ocasiones, pudo sortearla. Además, la censura franquista se cebaba con más ferocidad en la prensa, la radio y el cine. En los libros, más aún si eran de filosofía, la presión era menor porque régimen franquista sabía que la difusión de los mismos, no constituía peligro alguno para la dictadura.
La autocensura actual, como la que tuvo  que sufrir Javier Marías, es mucho más peligrosa porque, dado que la censura es inconstitucional, no hay una estructura que superar, ni hay límites o, al menos, no son públicos. El que escribe, sin embargo, tiene que conocer la censura oculta y actuar en consecuencia.
Roque Gómez Jaén (Puerto Real)

104 Una democracia inmadura


En este año la democracia española cumplirá cuarenta años, mucho tiempo en la vida de una persona y muy poco para los procesos históricos. Nuestra democracia es inmadura por su juventud y porque los valores democráticos,  siempre exigentes, tardan en fraguar.
El espectáculo que estamos viviendo porque Pablo Iglesias e Irene Montero han comprado una vivienda, es una muestra de la inmadurez a la que me refiero. Me parece irrelevante el coste de la vivienda, el sistema de pago utilizado, la herencia que Iglesias recibirá en su momento, el banco que ha financiado la compra, la decoración de la casa… Son cuestiones privadas que a los demás no nos deben concernir. Voy más allá, desde mi punto de vista, exigir a los políticos una declaración de bienes no sirve para combatir la corrupción y es, una muestra más, del inquietante intervencionismo del Estado en la vida de los ciudadanos. Me repugna que cualquier persona, político o no, tenga que dar explicaciones por este tipo de asuntos.
A mí lo que me importa sobre Pablo Iglesias y su partido es que nos presenten como atractivas y novedosas, ideas viejas y fracasadas históricamente; me importa igualmente que de una vez por todas, ante el desafío separatista,  no se adopte una posición en defensa de la nación española e; igualmente, me gustaría que, con claridad y precisión, se nos explique lo que para el líder de Podemos significa que, una vez ganadas unas elecciones con suficiencia, entraríamos en un “proceso constituyente”.
Por último, que Iglesias y su pareja, con el apoyo familiar, se hayan comprometido con una entidad bancaria durante un buen número de años, podría entenderse como una muestra de confianza en un sistema o “casta” al que tanto han fustigado y, así mismo, pone de manifiesto la fortaleza de una institución como la familiar también muy denostada. Tranquiliza saber que nuestros depósitos bancarios estarán a salvo durante muchos años y que los problemas de Pablo e Irene, sólo los tendrán con sus compañeros de partido.

Roque Gómez Jaén (Puerto Real)

103 La gran omisión


El pasado 21 de abril, el “Diario” nos informaba de la petición de perdón de los obispos vascos por las “complicidades, ambigüedades y omisiones” de la Iglesia en los años de ETA. Esta solicitud que, aunque tardía es de agradecer, ha sido coincidente con la efectuada por la banda terrorista ETA que tantas reacciones ha provocado.
Yo me voy referir a una “omisión” de la Iglesia en esta materia. Para ello me remonto al año 1974  y a la crisis en las relaciones entre la Iglesia y el Estado español, generada por la homilía sobre “el problema vasco”, que el obispo de Bilbao Añoveros (obispo de Cádiz durante varios años y con una calle dedicada en mi pueblo) hizo leer, obligatoriamente, en las iglesias de su diócesis los días 23 y 24 de febrero de 1974. La lectura del documento provocó graves tensiones entre el gobierno de Arias Navarro y la Santa Sede. Se llegó al extremo de querer expulsar al obispo de España y, para ello, se tuvo un avión oficial preparado en el aeropuerto bilbaíno de Sondica. En el proceso que, obviamente, no puedo detallar, se llegó a considerar la excomunión para el presidente del gobierno español –así lo recoge el cardenal Tarancón en sus “Confesiones”- si cumplía con la amenaza de expulsar a monseñor Añoveros. Contrasta la firmeza de la Iglesia ante la presión del régimen franquista con las “complicidades, ambigüedades y omisiones” en los años de ETA por las que ahora se pide perdón. En mi opinión, la “gran omisión” de la Iglesia ante una organización terrorista que ha asesinado en España a más de ochocientas personas no es otras que, en ningún momento, la Iglesia haya amenazado con excomulgar a los miembros de ETA y a sus colaboradores.

Roque Gómez Jaén (Puerto Real)

102 La luz oscura


El título de esta carta, claro ejemplo de oxímoron (combinación de palabras de sentido opuesto), es también el de la obra de Rafael Álvarez “El Brujo” que he tenido la suerte de contemplar en el teatro de Puerto Real. El artista a que me refiero ha venido en diversas ocasiones a mi pueblo y siempre ha triunfado.
En esta obra Rafael Álvarez, acompañado del violinista Javier Alejano, nos introduce en la vida y la obra de san Juan de la Cruz. El fuerte componente místico del texto no impide momentos hilarantes, como el que recoge un diálogo interminable entre monjes sobre la presencia o no de luz en la celda del santo. La luz sobre la que discutían los monjes, era la producida por los ojillos de un ratón que hacía posible que san Juan de la Cruz escribiera; la luz oscura del alma, la que verdaderamente interesaba al santo, no puede percibirse por los sentidos porque es interna. En la confrontación dialéctica de los monjes, creo detectar la influencia de Parménides y su conocido principio de identidad: El ser, es; el no ser no es. A las notas de humor ya señaladas, el actor añade guiños a los espectadores sobre la actualidad española.
La obra duró casi dos horas y el esfuerzo del artista fue muy notable. El público de Puerto Real supo percibirlo y aplaudió con generosidad la entrega de los actuantes. Rafael Álvarez lo agradeció y, al mismo tiempo, nos confesó que en un momento de la  representación tuvo dificultades con el texto. Yo no pude apreciarlas lo que pone de manifiesto su maestría, o mi falta de formación en la materia.
En definitiva, fue una noche mágica a tal extremo que nunca sabré si las goteras que caían sobre el escenario eran reales o una ilusión mística.

Roque Gómez Jaén (Puerto Real)

101 1980: antídoto contra el olvido


Hace unos días, se ha comentado ampliamente en los medios de comunicación, que ETA en un comunicado pide perdón y apela a la concordia. Los españoles no debemos olvidar lo acontecido durante muchos años y 1980, el año en el que una joven democracia se enfrenta a un enemigo tan viejo como el propio hombre: el odio, es un buen ejemplo para analizar el fenómeno terrorista. ETA, para celebrar el reciente estatuto de autonomía, asesinó a 96 personas: guardias civiles; policías nacionales; militares; políticos de UCD; hosteleros; trabajadores; funcionarios…  Algunos asesinados eran simplemente sospechosos y otros, inocentes que morían por equivocación. Ahora sus verdugos piden perdón y apelan a los derechos humanos. Suena a sarcasmo.
Un amplio sector de la sociedad vasca apoyaba a los asesinos y a sus colaboradores. De no ser así, ETA no habría existido tanto tiempo. Un régimen de terror, para instaurarse, precisa de la complicidad de una parte de la población. Estudios sobre la Gestapo alemana, han puesto de manifiesto que con sólo 28 agentes se controlaba a una población de un millón de personas. Evidentemente, se precisaba la colaboración del denunciante más o menos anónimo. Algo parecido sucedió en el País Vasco.
Creo que no debemos olvidar el sufrimiento de las familias de las víctimas; tampoco lo que los etarras parecen haber olvidado: las sucesivas amnistías (perdón y olvido),  a la que se podrían haber acogidos todos ellos, y poner en marcha un proceso encaminado a la concordia entre españoles. Sólo lo hicieron unos pocos y, el resto, siguió matando llegándose al extremo de poner en peligro nuestra recién estrenada democracia.
Tampoco debemos olvidar a todos aquellos que tuvieron que marcharse del País Vasco contra su voluntad. Se estima que se expulsaron 200.000 personas lo que equivaldría al 10% de la población vasca. Se trata de un peculiar caso de limpieza étnica y un síntoma claro de mentalidad totalitaria.
En definitiva, no debemos olvidar y, para ello, recordemos la frase, referida a la 2ª guerra mundial, atribuida  al filósofo alemán K. Jasper: Lo que ha sucedido es un aviso. Olvidarlo es un delito fue posible que todo eso sucediera y sigue siendo posible que, en cualquier momento, vuelva a suceder.
Roque Gómez Jaén (Puerto Real)

100 El almirante Cervera y la apátrida


         Hace uno días la inefable señora Colau, ha mostrado su alegría por haber sustituido el nombre de la calle Almirante Cervera, situada en la Barceloneta, por el de Pepe Rubianes, actor galáico-catalá como, al parecer, le gustaba ser reconocido. En el acto del cambio, la susodicha Ada Colau denominó al almirante Cervera como un facha. Rubianes se hizo famoso en toda España cuando en la televisión pública catalana ofendió a nuestro país ante el regocijo del presentador y de los asistentes al programa. El actor, ante el escándalo provocado, se disculpó y afirmó referirse a la España anterior a la democracia.
         En este asunto se ha magnificado que llamar “facha” a una persona fallecida muchos años antes del fascismo político es un anacronismo; yo creo que eso no es lo importante. Trataré de explicarme: actualmente hasta el más humilde concejal de España, sabe que llamar fascista a una persona sale gratis porque el término también significa: excesivamente autoritario (3ª acepción del término  en el DRAE).
         Todos conocemos el alto sentido del deber de nuestros militares, antes y ahora, y el amor a nuestra patria que profesan. En la campaña de Cuba, como en otras ocasiones, han entrado en combate sabiendo que probablemente perderían la vida. La superioridad de la flota americana sobre la española en Cuba era aplastante y nuestros marinos lo sabían, los gobernantes también pero, por extraños motivos, la población española estaba convencida de que venceríamos a los norteamericanos.
         Lo que más me interesa destacar de este asunto, es la falta de piedad de la alcaldesa Colau ante el sacrificio de unas personas que luchaban por su país. Sin embargo W. Churchill, que estuvo en Cuba en 1895, manifestó en sus Memorias cuan desdichados eran los españoles que trataban de conservar la integridad de su patria y comenzó a sentir por ellos una gran piedad.
         En esta historia queda claro que el almirante Cervera tenía una patria: España; Rubianes, al parecer, tenía dos: Galicia y Cataluña y, en mi opinión, Ada Colau ninguna porque su patriotismo empieza y acaba en su epidermis. Podríamos calificarla de apátrida.
Roque Gómez Jaén (Puerto Real)

099 El cáncer de España


En los últimos sondeos del INE el problema planteado por el separatismo catalán ocupa el séptimo lugar entre las preocupaciones de los españoles. En mi opinión, el primer y gran problema de España lo constituye el separatismo en sus diversas modalidades.
El separatismo, como el cáncer, tras un período más o menos largo de latencia muestra su rostro y, tenazmente, acaba con el órgano en el que está incrustado y del que se alimenta. Sus primeros síntomas son imperceptibles y, con frecuencia, no se les toma en consideración por miedo o por comodidad. En determinados momentos de su desarrollo, el cáncer lanza emisarios hacia otros órganos y de ese modo completa su funesta tarea. Del mismo modo, el separatismo catalán y el vasco sirven de modelo a  comunidades autónomas como Valencia, Baleares y Galicia. La excusa es tener una lengua propia que oponer a la española.
Lo más grave es que el pensamiento separatista está cuajando en lugares insospechados: he oído a jóvenes andaluces manifestar que no se sienten españoles y, en Extremadura, he podido percibir un interés desmesurado por lo propio que me resulta chocante.
Una demostración muy clara de particularismo, lo hemos visto estos días en Castilla la Mancha cuando el Gobierno de España, cumpliendo la normativa vigente, ha decidido trasvasar 60 Hm3 de agua desde la cuenca del Tajo a la del Segura para garantizar las cosechas de Valencia y Murcia. Algunas autoridades de la comunidad ya mencionada han puesto el grito en el cielo porque creen que el agua es solo suya. Parecen olvidar que las formidables infraestructuras realizadas en su territorio se hicieron con el dinero de todos y, también olvidan, que hubo un momento, no muy lejano en términos históricos, en el que las naranjas que Valencia exportaba eran vitales para que entraran en España divisas indispensables para nuestro crecimiento económico.
En estos días el Ebro lleva un caudal de 2000 m3/seg destruyendo a su paso vidas y haciendas. Con dicho flujo de agua en diez horas se habrían cubierto los 60 Hm3 precisos para la agricultura mediterránea en los próximos tres meses. ¿Es posible que alguna vez tengamos un plan hidrológico nacional que no pueda ser boicoteado por los separatistas catalanes y sus colaboradores? ¿Comprenderemos algún día que la autonomía regional exige un poder central fuerte como las costillas precisan un esternón donde insertarse?

Roque Gómez Jaén (Puerto Real)

098 Roma, la admiración y el maíz


Siempre he sentido una gran admiración por la civilización romana. Sin ir más lejos, hace unos días un documental televisivo me asombró al mostrarnos un instrumento quirúrgico para intervenir cataratas utilizado por los romanos hace 1800 años; el parecido con la herramienta que se utiliza en pleno siglo XXI, es extraordinario. Además, nos mostraron una navaja  multiuso como la actuales: cuchillo, tenedor, punzón… elaborada en plata y que ha llegado en buen estado hasta nuestros días.
            Actualmente sentir admiración por algo o por alguien, tropieza con la idea, frecuente, de querer juzgar los sucesos históricos, aún los más lejanos, con la mentalidad actual. No faltan quienes critican el militarismo y la brutalidad de los ejércitos de Roma, lo que no deja de ser cierto y los mismos romanos lo criticaron en su momento. Así, para algunos historiadores contemporáneos, la conquista de Julio César de la Galia se considera como un genocidio. Sin embargo, ¿no eran igualmente brutales los ejércitos vencidos por Roma? Desde mi punto de vista, admirar es ver desde fuera y asombrarnos con lo que vemos. Otra cosa muy distinta es situarnos siempre en el papel de hacer justicia con 2000 años de retraso.
            Siempre que puedo leo algo sobre la historia romana y hace unos días he terminado la Historia de Roma. Desde los orígenes hasta la caída del Imperio del profesor Brian Campbell. Me ha parecido una buena síntesis lo que, tratándose de la tarea llevada a cabo, es algo digno de admiración. En definitiva, el libro me ha gustado mucho; pese a ello, en el texto ya nombrado se habla, reiteradamente, del uso del maíz por parte de los romanos: como donativo para los más pobres; al considerar su distribución entre el pueblo como carga financiera para las cuentas públicas; o bien, cuando se afirma que los libertos trabajaban en la comercialización del maíz.
 Como es sabido, el maíz no se conoció en Europa hasta el siglo XVII cuando el gobernador de la Florida Méndez de Cancio lo introdujo en Asturias. Por lo tanto, yo puedo admirar la obra de Campbell (en el sentido expresado por García Morente: tributar respetuoso cariño a otra persona por su trabajo) pero no puedo hacer lo mismo con la traductora de su obra del inglés al castellano.

Roque Gómez Jaén (Puerto Real)

097 Usos parlamentarios


El parlamentarismo inglés es una fuente inacabable de anécdotas y, en cierta medida, un ejemplo de comportamientos éticos y de respeto a las normas. En el pasado mes de febrero lord Bates miembro de la Cámara de los Lores del Parlamento británico presentó su dimisión. Se avergonzaba por haber llegado tarde dos minutos a su puesto y no poder responder a la pregunta formulada por una diputada de la oposición.
         Hace unos días, el ministro de Exteriores del Reino Unido, Boris Johnson fue reprendido por John Bercow, presidente de la Cámara de los Comunes, por hacer comentarios considerados inapropiados y sexistas. Conviene recordar  que ambas autoridades pertenecen al partido conservador liderado por Theresa May.
         Estos ejemplos dan muestra de un parlamentarismo consolidado y respetuoso con sus propios miembros y con los ciudadanos a los que representan. Nada que ver con que acontece en el Congreso y en las distintas cámaras autonómicas. Me voy a centrar en una cuestión acontecida recientemente en el Parlamento andaluz: en la última sesión de control al gobierno Susana Díaz calificó de fantasioso a Maíllo (IU) y, ante la pregunta de Moreno (PP) relacionada con el cribado del cáncer de colon y recto en otras autonomías (Madrid o Valencia por ejemplo), no se le ocurrió otra cosa que acusarle de mala fe y de manosear el cáncer. Resulta lamentable que en una cuestión tan grave como el diagnóstico precoz de un tipo de cáncer, la única respuesta de Susana Díaz sea la descalificación del adversario político.
 Nada que ver con la cortesía parlamentaria y el respeto de instituciones como las ya señaladas del Reino Unido.

Roque Gómez Jaén (Puerto Real)

096 Estadísticas demoledoras


El Diario del 24 de marzo publicó los datos suministrados por el INE relativos al PIB –riqueza nacional-. Como es habitual, Andalucía no sale muy bien parada porque de las 17 comunidades autónomas ocupamos el penúltimo lugar. Parece que la autonomía que disfrutamos no es capaz de sacarnos de los últimos puestos en los que parecemos anclados.
Da grima comprobar que el PIB per cápita, o lo que es lo mismo la renta por persona, en Andalucía es casi la mitad de la de Madrid que ocupa el primer puesto. Pero lo más desalentador, es que la convergencia con el resto de España se hace más difícil porque el año pasado Andalucía creció por debajo de la media nacional.
En una España en la que todo es discutible, nadie se atreve a expresar lo que muchos ciudadanos pensamos: el sistema autonómico ha propiciado el enfrentamiento entre las antiguas regiones; los presidentes autonómicos no se sienten representantes del Estado y su tarea más apreciada es la creación de agravios; el sistema creado es caro y favorece las diferencias entre los ciudadanos de las distintas comunidades. Dichas diferencias se perciben nítidamente en la prestación de servicios públicos como la sanidad, la educación o el transporte. En mi opinión, se está vulnerando el principio de igualdad establecido en la Constitución española.
Hace años leí un libro de sociología de la educación del profesor Quintana Cabanas donde mostraba la correlación existente entre educación y desarrollo económico y nos recordaba el viejo principio de cualquier sociedad industrializada: A mayor educación, mayor renta. Sí es así, estamos apañados en nuestra tierra. Voy a aportar unos datos, anteriores a la crisis actual, extraídos del “Informe España 2004” de la Fundación Encuentro y relacionados con la educación: Andalucía ocupaba en el año 2001 el último lugar de las comunidades autónomas en gasto por alumno fijado en 2048,7 €.  El primer lugar lo ocupaba el País Vasco con 3878,99 €. Ese mismo año, la tasa de escolaridad en educación infantil -0 a 3 años- en Andalucía era la más baja de todas las comunidades autónomas con el 1,9%; la de Cataluña, la más alta con el 27,94%. Si nos referimos al tramo de educación infantil -3 a 5 años- también ocupábamos el último lugar con una tasa bruta del 91,11% y nueve comunidades autónomas ya escolarizaban el 100% de dicho alumnado.
Es probable que el origen de nuestros males estribe en una mala negociación de las competencias en materia educativa. Si añadimos que la administración central y la andaluza eran del mismo color político, podríamos decir que en el pecado está la penitencia.
Roque Gómez Jaén (Puerto Real)

095 RTVE y el Instituto Cervantes


Hace algún tiempo se nos informó que la televisión pública y el Instituto Cervantes, han renovado el acuerdo de colaboración ya existente cuya finalidad esencial es la difusión del idioma español y de nuestra cultura. Se nos ha informado, igualmente, que en la actualidad más de seiscientos millones de personas hablan español y que el 6% del PIB de nuestra nación está vinculado a la expansión de la lengua española.
Son noticias excelentes pero la televisión pública debería ser más respetuosa con nuestra lengua. En el mismo programa que dieron la noticia referida se emplearon los siguientes términos que, en mi opinión, son innecesarios: making of (expresión inglesa que sustituye a la española proceso de creación o como se hizo); backstage (palabra inglesa utilizada en lugar de las expresiones españolas: entre bambalinas, entre bastidores o tras el telón) y, para colmo, se nos recomendó un programa deportivo de la cadena televisiva denominado Fastfut para enfatizar en la corta duración de dicho programa. Al parecer, los responsables de la programación de la televisión pública no fueron capaces de encontrar un término en español que expresara lo mismo.
Yo no creo que la lengua española esté en peligro y la incorporación de palabras de otros idiomas me parece bien siempre que no existan términos semejantes en la nuestra; de no ser así, nos encontraremos que expresiones hermosas y precisas como la citada “entre bambalinas” sean sustituidas, como sucede en la televisión pública, por backstage.

Roque Gómez Jaén (Puerto Real)

094 La ecuación de Linde


Cuando era un chaval y estudiaba termodinámica,  tuve ocasión de utilizar la ecuación de Linde que nos permitía hacer cálculos en el estudio del vapor recalentado con sencillez y precisión. En definitiva, nos ahorrábamos operaciones matemáticas complejas e innecesarias para nuestra actividad profesional.
Hace unos días otro Linde, de nombre Luis María y de cargo gobernador del Banco de España, afirmaba en una conferencia que al valorar las pensiones reales y netas no se tienen en cuenta el alto porcentaje de pensionistas con vivienda propia.
Para no ser menos, el Linde español también tiene su ecuación en materia económica: reducir plantillas y salarios, más despido libre y una revisión del IVA (con toda probabilidad al alza). Pero su ecuación no es igualitaria: el Sr. Linde en 2015 ganó 180.000 € (un 4,5% más que el año anterior cuando las pensiones estaban congeladas de hecho y los funcionarios perdían poder adquisitivo). Todo ello, con independencia de los resultados económicos de la institución que gobierna.
La mayor parte de mi vida laboral la he desarrollado como funcionario público y siempre tuve claro las ventajas e inconvenientes de trabajar para la administración. Por eso mismo, siempre me han irritado los funcionarios como el Sr. Linde que, desde el disfrute de sus prebendas, muestran un extraordinario desconocimiento de la realidad de nuestro país. Podemos preguntarnos: ¿cómo es posible criticar que la mayoría de los españoles tengan vivienda en propiedad? ¿No será porque se desconfía de las previsiones económicas de los sucesivos gobiernos y de las entidades financieras? ¿Cree realmente el Sr. Linde que con la pensión media de España se pueden pagar alquileres?
Parece que el Sr. Linde y asimilados, ignoran que una parte importante del coste de la crisis ha sido pagado por pensionistas que han cuidado y cuidan de sus hijos y de sus nietos que, en muchas ocasiones, habitan en la vivienda propiedad de los abuelos.
Gracias a este esfuerzo de los pensionistas la paz social no se ha visto afectada; de no ser así, el señor gobernador del Banco de España no se atrevería a expresarse como lo ha hecho. Creo que los pensionistas tenemos derecho a que no se nos “recaliente” más.
Roque Gómez Jaén (Puerto Real)

093 La otra corrupción


Con demasiada frecuencia se escucha, no sólo en charlas con amigos o familiares que la corrupción en el ámbito político es un problema muy grave, pensamiento que el CIS confirma en sus encuestas periódicas. Los ciudadanos atacan con saña a los políticos de modo que ni siquiera se les concede la presunción de inocencia y, en mi opinión, se transmite la idea cainita de que todos los políticos -excepto los de mi preferencia- son corruptos. Este parecer, comprensible como desahogo del ciudadano, es sumamente corrosivo porque: 1º). Identifica la corrupción con el sistema democrático; 2º). Hacemos de la corrupción de los demás la  idea fuerza para crecer electoralmente y 3º). Los ciudadanos que no ocupamos cargos políticos somos mejores que los que nos representan.
Voy a centrarme en el 3º punto: si, efectivamente, los políticos que elegimos libremente no dan la talla, ¿no deberíamos pensar que nosotros como pueblo tampoco la damos? Esta idea me repugna y, para mí consuelo, Ortega hace ya casi cien años, con su excepcional clarividencia, afirmaba que si hubiese en España una clase o gremio excepcional superior en dotes y virtudes a las de los políticos, haría mucho tiempo que sería la directora de los destinos públicos. Concluye afirmando que dichas clases o gremios no son más inteligentes ni más generosas que la compuesta por los políticos.
Desde hace más de veinticinco años, los grandes partidos nacionales afectados con casos muy graves de corrupción no han sufrido electoralmente el castigo que podría esperarse. Es posible, que el pueblo español sea consciente de que también en nuestra vida cotidiana participamos de pequeñas corrupciones: incumplimientos en materia fiscal o laboral, permisividad con los que se aprovechan indebidamente de nuestro sistema de protección social etc. Nuestra flexibilidad es tal que, en no pocas ocasiones, llegamos a aplaudir conductas claramente deshonestas.
Creo que en esta materia Gregorio Morán muestra una gran agudeza cuando en su obra: Adolfo Suárez: Ambición y destino, afirma: Es difícil escandalizar a nuestra sociedad; formamos un pueblo viejo, jactancioso de sus defectos, y a nadie le gusta que le repitan lo que conoce.

Roque Gómez Jaén (Puerto Real)

092 Protocolos


El término que da nombre a esta  Carta al Director está de moda, sobre todo en la gestión de servicios públicos, y da la impresión que siguiendo el protocolo no hay que apurarse: no importa las hectáreas de monte quemadas o las personas que mueren en los hospitales esperando atención. Yo creo que los protocolos deben ser siempre transitorios, evaluados permanentemente y, en caso de desastre de categoría, pedir responsabilidades a los inspiradores de los dichosos protocolos.
Lo que digo viene a cuento porque en el ámbito sanitario el término se emplea con frecuencia pero resulta que, ante idéntica situación, los protocolos dependen de la comunidad autónoma en la que usted habita y paga sus impuestos. En la comunidad autónoma de Madrid, se ha puesto en marcha un protocolo de prevención del cáncer de colon y recto que se dirige a todos los hombres y mujeres de edades comprendidas entre los 50 y 69 años. Las personas de dicho tramo de edad sólo tienen que esperar la llamada de su centro de salud.
Pues bien, en Andalucía no tenemos nada parecido. Si usted le pregunta a su médico, le dirá, con toda probabilidad, que el protocolo en Andalucía es diferente; por supuesto, nadie le llamará del SAS y la prueba se le realizará si el paciente presenta alguna sintomatología compatible con el cáncer a que nos referimos.
Así, mientras la sanidad madrileña es capaz de informar a sus ciudadanos con el lema: Espere nuestra llamada que no le sorprenda el cáncer de colon, en nuestra comunidad autónoma no sabemos si el SAS adoptará alguna medida semejante.
Para más inri, la prueba diagnóstica es particularmente barata y el diagnóstico a tiempo además de salvar vidas –fin esencial de la sanidad- supone, a largo plazo, ahorrar cantidades ingentes de recursos económicos a las arcas públicas porque intervenir en un cáncer precoz, es más barato que hacerlo en uno ya desarrollado.

Roque Gómez Jaén (Puerto Real)

091 Extranjeros en su patria


Hace unos días el inefable Antonio Baños, separatista radical de la CUP, hacía una gracieta a costa del acento de los andaluces. Su actitud, como la de  muchos separatistas, es una muestra de la fragilidad de las relaciones afectivas de una parte muy importante de la población catalana con la nación española. El problema no puede sino aumentar porque se ha tratado un cáncer como si fuera un resfriado.
La fragilidad a que me refiero, ya se pone de manifiesto cuando el Sr. Baños argumentó su pertenencia a la formación anticapitalista por el hecho de haber tenido durante veinte años un trabajo precario como periodista –recogido en el libro de Pablo Iglesias: Una nueva transición-; no es el único, hace algún tiempo leí a un separatista catalán afirmar que decidió que España no le interesaba cuando la policía le golpeó en una manifestación. No acaba aquí la cuestión: el pasado 29 de septiembre, en una Carta al Director del Diario, una maestra jubilada catalana narraba haberse transformado en separatista cuando vio en Cádiz, en al año 2010, recoger firmas contra el Estatuto Catalán propiciado por el presidente Rodríguez Zapatero. Está muy claro que para muchos catalanes cualquier frustración siempre tiene su origen en la despreciada España.
Hay asuntos mucho más graves todavía pero el final previsible es el mismo: los catalanes no separatistas y el resto de españoles que viven y trabajan en Cataluña, se sentirán allí como si estuviesen en un país extranjero o peor aún.
Lo que quiero decir lo expresó mucho mejor Milan Kundera en su obra La insoportable levedad del ser: El que está en el extranjero vive en un espacio vacío en lo alto, encima de la tierra, sin la red protectora que le otorga su propio país, donde tiene su familia, sus compañeros, sus amigos y puede entenderse fácilmente en el idioma que habla desde la infancia.
Esta sensación de vivir en el extranjero en tu propio país, ya tuve ocasión de vivirla personalmente hace más de cuarenta años en algunas localidades del País Vasco.

Roque Gómez Jaén (Puerto Real)

090 Bartolomé Bennassar


Hace algún tiempo, en uno de esos mercadillos de intercambio de libros de las bibliotecas, me llamó la atención un libro de Bartolomé Bennassar titulado: Franco. Me sorprendía que el eminente historiador francés escribiera sobre el general Franco siendo especialista en Historia Moderna de España. Yo estudié un manual suyo sobre la temática ya mencionada y leí con mucho interés su obra sobre la Inquisición española. Siempre he considerado a Bennassar como un gran historiador.
No tenía la intención de hacerme con la biografía de Franco pero al hojearlo en las  páginas de agradecimientos del autor y del índice, aparecía el siguiente texto escrito a mano: Este libro contiene algunas verdades históricas, muchas mentiras y abundantes exageraciones camufladas y con muy mala leche. Lo dice y afirma quien ha vivido este período de la Historia de España de principio a fin. No he podido terminar la lectura de este libro, por las muchas incorrecciones, exageraciones y falsedades que contiene. Soy testigo imparcial de ello, por haberla vivido íntegramente. El autor de estas notas también puso su nombre completo, la fecha: 24 de junio de 1996 y un lugar: Granada.
El párrafo ya mencionado, me animó a hacerme con el libro y leerlo con interés. Su lectura no me ha defraudado, Bennassar no siente simpatía por Franco pero eso no le impide tratar su etapa de gobierno con honestidad y respeto al pueblo español al que conoce muy bien. Creo que Bennassar no forma parte de aquellos, historiadores o no,  que identifican la historia con la interpretación política del pasado; además, en diversos momentos, el autor del libro afirma que no es partidario de la historia con omisiones (fenómeno frecuente entre los autores que tratan sobe la dictadura del general Franco).
Posiblemente, la persona que no fue capaz de terminar la lectura del libro que comentamos, sesenta años después de que comenzara la guerra civil, aún  estuviera gravemente afectada por dicha contienda. Lo expresado me hace pensar que cuando en la Transición  se nos hablaba de “perdón y olvido” y de la necesidad de una política de concordia nacional, muchas personas no pudieron o no quisieron asumir dichos principios. Ahora, cuando apenas quedan supervivientes de la guerra civil, las viejas heridas supuran de nuevo.

Roque Gómez Jaén (Puerto Real)

089 Una maestra inolvidable


            Hace unos días supe que Ángeles Hernández Gómez había fallecido. La conocí durante mi estancia de diez años en Ceuta, destinado en la Dirección Provincial de Educación. Su hija Vicenta, otra gran maestra, me dijo que había muerto como había vivido: sin hacer ruido, sin molestar y en paz.

            Mi relación con ella parte del hecho de que, por mi profesión, visitaba su colegio público con frecuencia. El centro estaba enclavado en una zona desfavorecida y ella lo dirigía desde 1982.

Temiendo no encontrar las palabras adecuadas (me sucede cuando hablo de personas de mi familia o muy apreciadas por mí), me voy a referir a lo que ya pensaba de ella al finalizar mi estancia en Ceuta en el año 1999.

En mis visitas, pude constatar su entusiasmo y su afán permanente por la mejora de su colegio; su capacidad para dinamizarlo y comprometerlo en infinidad de programas y proyectos; su compromiso con la función directiva –así lo reconocía también en un informe de 1985, el inspector jefe de educación en Ceuta Juan Casas Motilla-; su colaboración con multitud de organismos e instituciones y su interés por perfeccionarse pese a sus muchos años de servicio. Nunca olvidaré como con edad próxima a la de jubilación, llevó a “sus niños”, como ella decía, a París y les acompañó en la visita para que conocieran algo mejor. Además, se encargó de buscar la financiación necesaria.

Pese a las dificultades, incomprensiones y presiones de algunos miembros de su comunidad educativa (muy radicalizada por cuestiones ajenas al mundo educativo), su colegio mejoraba tanto en la convivencia como en los resultados académicos. Ángeles sabía mostrarse firme cuando era necesario y mantener, por el encima de todo, el cariño de sus alumnos (pude percibirlo en muchas ocasiones cuando visitábamos los IES de la localidad).

Como persona era alegre, sencilla, honesta y entusiasta; amaba a su familia y apreciaba a sus compañeros. Ángeles vivirá siempre en el recuerdo de familiares, amigos y conocidos y, sobre todo, de los cientos de alumnos por los que siempre dio la cara. Mi reconocimiento es sincero y me hubiera gustado que, en su momento, también se lo hubiera concedido la administración a la que tantos años sirvió con lealtad. Era una gran maestra y una gran mujer.

Roque Gómez Jaén (Puerto Real)

088 El entusiasmo de Esther


A lo largo de mi vida he tenido la suerte de conocer a muchas personas capaces de entusiasmar. Esta cualidad es muy recomendable para los profesionales de la enseñanza porque, si aceptamos que tenemos que entusiasmar a nuestros alumnos y acompañarlos en el acceso al conocimiento, difícilmente podremos hacerlo si no poseemos dicha aptitud. Indudablemente, nadie puede dar lo que no tiene.
En el Diario  del ya lejano 10 de noviembre de 1933, he podido leer un excelente artículo de Francisco de Cossío titulado Educación del entusiasmo en el que demanda: Un hombre o una idea que sepan mover espontáneamente un entusiasmo colectivo. De sus palabras puede deducirse que la capacidad de entusiasmarnos la tenemos todos, sólo falta el reactivo que inicie el proceso.
Hace aproximadamente un año Esther, mi nietecita, contaba algo más de seis meses y, obviamente, no hablaba pero sí podía expresar lo que sentía. En una reunión familiar, rodeada de cariño y sintiéndose el centro de nuestras preocupaciones, reaccionó de una manera extraordinaria que me dejó sorprendido: de su interior emanó un sonido muy intenso y continuado acompañado de una expresión feliz en su rostro. Nunca antes lo habíamos contemplado. Para mí, fue la manifestación más clara y precoz de entusiasmo que he observado en mi vida. Ella no podía decirnos nada y encontró la solución a través de una explosión de emotividad. A su manera, nos expresó que estaba allí, que sentía nuestro cariño y que estaba muy contenta. Ha pasado un año, ya tiene otras capacidades y las usa eficazmente. Afortunadamente, el entusiasmo sigue presente en su vida.
Cuando escribo estas líneas, he podido ver al cineasta Carlos Saura recibir un premio y, a sus ochenta y seis años, pide que el año que viene le den otro porque eso le ayuda a mantener su entusiasmo. Su ejemplo, me ha hecho pensar que a Esther le espera un largo camino  para entusiasmarse y entusiasmar a los demás.

Roque Gómez Jaén (Puerto Real)

087 Semblanzas gaditanas


Cada cincuenta años, el Diario tiene por norma editar un ejemplar extraordinario; el del año 2017, se ha titulado El futuro que cuenta. En 195 páginas se hace un buen recorrido a la sociedad gaditana y al propio Diario. Ya en las primeras páginas, los directivos del periódico sostienen que las señas de identidad de la institución son las mismas: independencia, ausencia de sectarismo y defensa de los intereses gaditanos. Ante la competencia de otros medios, se exige un periodismo de calidad y no ceder la iniciativa. Avanzando en el ejemplar, cinco ex directores del Diario, junto a sus añoranzas, apuestan por un periodismo veraz y de calidad, de calle, entusiasta y creativo.
Se recogen, así mismo, las felicitaciones de veinte periódicos nacionales donde se le reconoce al Diario la fidelidad a unos principios que son permanentes;  en definitiva, se demanda una prensa de calidad y rigurosa y, frente al pesimismo militante, la esperanza: Donde hay prensa libre, hay democracia.
A continuación, el Diario recoge la semblanza de 71 personas que han destacado trabajando por nuestra tierra. La relación comienza con Ana Hidalgo, la alcaldesa cañailla de París y finaliza con mi paisana Natalia Galindo que trabaja en el CERN de Suiza. Imposible hablar de todos los seleccionados pero hay algo que les une: el trabajo duro, su perseverancia, su capacidad para salir fuera a competir o hacerlo desde Cádiz, su creatividad y también su amor por nuestra tierra. Son también, en buena medida, fruto de nuestros centros educativos y de nuestras familias. En definitiva, la lectura de sus perfiles biográficos es una buena inyección de optimismo de la que tan necesitados estamos en estos tiempos.

Roque Gómez Jaén (Puerto Real)

086 Diana y Aurelia


En los últimos días del año 2017, dos nombres de mujer han sido reiteradamente nombrados en los medios de comunicación:
 Diana Quer, cuyo cuerpo ha aparecido en un pozo tras haber desaparecido en el verano de 2016. Probablemente, su asesino ya está en manos de la justicia. Diana, madrileña de 18 años estaba en la flor de la vida, pertenecía a una familia acomodada y desde su desaparición la Guardia Civil (esa policía militarizada que tanto desprecian los enemigos de España y que yo tanto admiro), con la tenacidad a la que nos tiene acostumbrado, ha conseguido que la familia de Diana pueda recobrar su cadáver. Al mismo tiempo, se tranquiliza a la población de la zona.
La otra mujer Aurelia, tenía 64 años y estaba atendida en una residencia para mayores de Quesada (Jaén); fue llevada al hospital de Úbeda y, tras someterla al correspondiente triaje (valoración o selección inicial),  falleció sola, en medio del bullicio de Urgencias del hospital citado, doce horas más tarde.
Salvo su destino trágico y dos hermosos nombres, poco tenían en común estas dos mujeres. A diferencia de lo acontecido con Diana, la muerte de Aurelia ha pasado rápidamente al olvido. Algunos de nuestros políticos, con la demagogia y el oportunismo de que hacen gala, pusieron el grito en el cielo y, rápidamente, a otra cosa mariposa. A mí me gustaría que en el caso de Aurelia, cuando se resuelva, se imite a la Benemérita del caso Diana Quer y se nos informe a los ciudadanos de una manera clara y sencilla. Se trata de un sano ejercicio democrático consistente en dar cuenta del funcionamiento de los servicios públicos, y de los órganos que tienen el deber de supervisarlos.

               Roque Gómez Jaén (Puerto Real)   

085 Los ladrones somos gente honrada


Los separatistas catalanas inventaron el famoso: España nos roba, que ha calado en la sociedad catalana. Sin embargo, el resto de los españoles no robamos a Cataluña pero sí le compramos en cantidades ingentes; a veces, innecesariamente. No tengo inconveniente en que las empresas catalanas vendan en toda España, aunque los intercambios comerciales no sean equilibrados.
A modo de ejemplo, un consumidor gaditano recién levantado utiliza un buen número de artículos de aseo: gel de baño, lociones, colonias, cremas y desodorantes, de origen catalán. En algunos supermercados, su presencia es casi de monopolio.
Ya en el desayuno, compramos café, pan, pastelitos, cacao, productos dietéticos… todos pueden proceden de Cataluña.
En las comidas del día podemos elaborar el menú con productos catalanes: caldos, sopas, harinas, pastas, alimentos elaborados, embutidos, quesos, vinos, licores, espumosos, frutos secos… No se privan de nada, nos venden hasta aceite de oliva.
Si nos adentramos en otros tipos de comercio la situación es muy parecida: un empleado de una tienda de material eléctrico me contaba hace unos días que el 70% de sus ventas tiene origen catalán; en  las farmacias un buen porcentaje de sus productos son catalanes (no incluyo los fármacos propiamente dichos porque, al venir impuestos por las autoridades sanitarias, el consumidor no tiene alternativa); si terminamos nuestro recorrido en una librería el porcentaje de libros editados en Cataluña es elevadísimo.
Muchas empresas catalanas solo sirven de intermediarias entre los productores extranjeros y los consumidores españoles. Prescindir de ellas sería relativamente fácil.
Los comerciantes catalanes venden sus productos no solo por su calidad, influye también la buena voluntad y las relaciones afectivas de los consumidores españoles. Lo que resulta inadmisible es que los separatistas y sus colaboradores tachen de ladrones a sus clientes que somos todos.
Amigo lector: ¿Aceptaría usted que un comerciante cualquiera le dijera en su propia cara que prefiere que no le compre sus productos? ¿Aceptaría que en el acto de comprar ese mismo comerciante le llamara ladrón?
En algunos supermercados de Cádiz si los separatistas  señalaran con una banderita los productos catalanes, el local parecería la plaza de san Jaime en día de exaltación patriótica.
Los separatistas catalanes saben que, cumplidos sus objetivos, los productos que ahora venden en el resto de España serían gravados con aranceles muy altos, sufrirían un boicot gigantesco y los porcentajes percibidos en concepto de IVA desaparecerían. Pese a saberlo lo ocultan. Del mismo modo, saben que los que ellos llaman ladrones somos gente honrada.

Roque Gómez Jaén (Puerto Real)

084 Primera página del Diario de Cádiz


Celebrando el 150º aniversario del Diario, comento su primera página:
En su encabezamiento, además de la fecha y el número, se titula como Diario de Cádiz y su Departamento y nos adelanta su contenido: Noticias nacionales y extranjeras, mercantil, literario y de anuncios (en esencia: la no especialización y la ausencia de sectarismo). Se señala a donde dirigir la correspondencia al Director y no aparece el precio del ejemplar porque el Diario se destinaba a suscriptores.
En cinco apretadas columnas comienza su andadura el Diario advirtiendo que continuará la novela que estaba publicando el “Eco de Cádiz” que ha dejado de publicarse –como dice Pérez-Rioja García, en su obra sobre el Diario, es un bello gesto de solidaridad con el colega desaparecido-. Continúa afirmando que se contará con distinguidos escritores, que se mejorará la parte material del periódico y se publicarán noticias de interés nacionales o extranjeras. Los corresponsales serán activos e inteligentes y se publicarán revistas mercantiles de diversas materias.
El primer editorial, que firma “La Redacción”, fija el compromiso de laborar con preferencia por Cádiz y su provincia… remover obstáculos  para que el comercio y la industria salgan de la postración… reclamar una atención especial al puerto de Cádiz…
Abomina de polémicas que perjudican al que la defiende y reivindica discutir con las armas de la razón y de la justicia. Abre sus páginas a los que ofrezcan algo de interés para Cádiz y su provincia y las cierra a polémicas personales. Defiende la independencia del Diario recién nacido y se asume la responsabilidad por las opiniones emitidas.
En esta primera página, también aparece su primer artículo, sin firma, denominado: “La vida de los pueblos” I; del mismo, destaco la preocupación de su autor por el pauperismo y la esperanza de que España, mejorando su agricultura,  llegue a ser una nación rica.
Se mencionan también: los trabajos en dos fragatas de la Armada; los cables de comunicación submarinos; el viaje del patriarca de las Indias; la conferencia de España y las repúblicas del Pacífico; los intentos de evitar el fusilamiento del emperador Maximiliano; la crisis de gobierno italiana y el conflicto con el Vaticano; el intento de Juárez de hacerse con la capital mejicana; el ferrocarril Jerez-Bonanza; la posible supresión de juzgados; el impuesto sobre los intereses de la Caja de Depósitos; las declaraciones de Méndez Núñez; la visita real a Paris; el antagonismo franco-prusiano; la dimisión del alcalde de Madrid; nombramientos militares; cuestiones de  hacienda y del ejército; distintas comisiones parlamentarias y la feria de Córdoba.
Una propuesta muy densa para el primer paso de  un largo camino.

Roque Gómez Jaén (Puerto Real)

083 Empresarios catalanes de ayer y de hoy


La fractura social en Cataluña también se refleja en el mundo empresarial. Hay empresarios catalanes separatistas como el que más; uno de ellos, ha llegado a decir que no quiere que los “españoles” compren sus productos y, en un claro ejemplo de esquizofrenia, continúa haciendo publicidad de su empresa en los distintos medios de comunicación “españoles”. Otros ponen una vela a Dios y otra al diablo y, por ello, han despedido a separatistas de gran calibre incrustados en sus fundaciones. También los hay que manifiestan antes y ahora que ser catalanes no es incompatible con sentirse español.
Actualmente, las empresas catalanas son más competitivas pero el proteccionismo a las mismas, aunque atenuado, no ha desaparecido. Muchas de ellas, dependen del mercado cautivo “español”. Valga como ejemplo saber que las empresas catalanas venden más productos en Aragón que en toda Francia.
Esta actitud dubitativa, cuando no interesada, de los empresarios no ha sido siempre así. Acudamos a las fuentes: Julio Moro Morgado, informando al Diario sobre el II Congreso Patronal celebrado en octubre de 1919, afirmaba:
Todos los periódicos de Barcelona excepto “La Veu” (antiespañolista) manifiestan la comunidad de intereses
He hablado con los miembros de la Confederación Patronal sobre el problema catalanista planteado por los nacionalistas que siguen a Cambó... Afirman que no existe… Hacen sinceras manifestaciones de españolismo y reniegan de campañas insidiosas que hacen daño… Censuran “La Veu” que pretende empequeñecer el Congreso…
Moro comenta como el alcalde Martínez Domingo en su discurso pide equidad y justicia en los acuerdos pues la opinión pública espera algo práctico para la defensa de la  riqueza nacional
Se afirmó la nota españolista en la sesión inaugural… Todos proclamaron…que debía laborarse por un ideal supremo, por una Patria única, indisoluble, fuerte y grandeNada de política partidista ni regionalista
Evidentemente, las expresiones en negrita serían impensables en un congreso semejante que se celebrara en la Barcelona actual.
Para aquellos que tienen una memoria histórica selectiva y ahora descubren el separatismo catalán deberían saber que el fenómeno no es nuevo: ya en 1919 mostraba sus intenciones. La diferencia es que entonces el poder central actuaba y la dependencia de la industria catalana del mercado nacional era casi absoluta.
            Mala es una unión fraguada en meros intereses mercantiles.

Roque Gómez Jaén (Puerto Real)

082 Eficiencia energética y derroche


El término eficiencia viene ligado al de rendimiento. Si hablamos de eficiencia energética, se trata de un buen uso de la energía de modo que, sin perder calidad de vida, gastemos menos.
La suma de pequeños ahorros, fruto de la conciencia del  ciudadano medio, provocará un descenso de la factura energética y, al mismo tiempo, incrementará el interés de los poderes públicos por estas cuestiones. De no ser así, los gobiernos insensibles en esta materia acabarán siendo castigados electoralmente.
Un pequeño ejemplo de ineficiencia energética, lo tenemos en el mercado de abastos de mi pueblo en el que las zonas comunes están iluminadas con tubos fluorescentes obsoletos. Para colmo, he podido comprobar en innumerables ocasiones que, estando cerrado el mercado, los tubos fluorescentes  a los que me refiero permanecían encendidos. Resulta inaceptable que a la ineficiencia se una el derroche energético.
En el caso que comento, la solución es sencilla y barata: sustituir los fluorescentes actuales por otros de bajo consumo e instalar automatismos que evitarán el derroche de energía eléctrica.
En las dependencias municipales a que me refiero ya se observan diferencias de criterio con respecto a la iluminación eléctrica: en las zonas comunes, de responsabilidad municipal, el panorama es el que he descrito; en las de los respectivos locales comerciales, algunos empresarios han dispuesto lámparas de bajo consumo. Va a resultar que la ministra Calvo Poyato tenía razón cuando afirmaba que el dinero público no era de nadie.

Roque Gómez Jaén (Puerto Real)