sábado, 29 de diciembre de 2018

124 Urracas y faisanes


         De un tiempo a esta parte, en Las Canteras de Puerto se nota la proliferación de urracas donde, no hace muchos años, no se percibían. Es muy abundante en la zona centro de España donde, con cierto descaro, se acercan a las personas. Me gusta su plumaje donde contrastan zonas de negro intenso con otras de blanco inmaculado. Su vuelo, aparentemente torpe cuando despega del suelo, es de gran belleza. Estas reflexiones, llegaron a mi mente al observar una urraca de buen porte en el parque ya nombrado de mi pueblo. Curiosamente, la urraca me trajo a la memoria como hace aproximadamente cuarenta años el doctor Segovia, hijo predilecto de Puerto Real, se ofreció al ayuntamiento para introducir faisanes en el pinar de Las Canteras y la corporación municipal aceptó.
         El proceso a seguir era el siguiente: 1º. Suelta limitada de  un nº determinado de faisanes para explorar las posibilidades de adaptación  y 2º. De tener éxito, soltar de 50 a 100 colleras hasta conseguir su adaptación completa.
         Según tengo entendido, se intentó por dos voces y la experiencia no cuajó. Ingenuamente, pensaba en los motivos por los que mientras las urracas han proliferado en la zona, no fue posible la introducción del faisán. La visión de gran número de plumas de tórtola turca en el parque a que me refiero, me sacó de dudas: Los faisanes, entre otros motivos, no poblarían Las Canteras porque su carne es demasiado exquisita.
         Al doctor Segovia no lo he conocido; sin embargo, estoy convencido de que amaba a su pueblo. Que no tuviera éxito en su intentona, no merma mi agradecimiento por su buena voluntad.

Roque Gómez Jaén (Puerto Real)

123 Incongruencias


Hace unos días, en un accidente de ferrocarril en Barcelona, murió una persona y hubo algunos heridos. Dentro de la desgracia, se informaba que la ocupación del tren era pequeña y nadie iba de pie. De no ser así, las consecuencias hubieran sido más graves.
Pese  a los avances, notables, en la seguridad del transporte, se perciben incongruencias entre las previsiones del legislador y la práctica cotidiana.
 Desde hace años utilizo, casi exclusivamente, el transporte público y he podido comprobar, con satisfacción, que en los autobuses nuevos se exige el uso del cinturón al viajero que va sentado; sin embargo, el que está de pie no puede hacerlo. Dado que la ocupación del autobús permite, incluso en trayectos largos, la posibilidad de que un buen porcentaje de pasajeros vaya de pie, la conclusión es sencilla: en caso de un frenazo brusco a la velocidad permitida o de una colisión, el viajero que no lleva cinturón sufrirá graves daños. He ahí la incongruencia: Si se trata de proteger al viajero, deberemos hacerlo con todos los ocupantes.
En mi opinión, antes de introducir mejoras, se deben estudiar las consecuencias. Generalmente, las medidas a adoptar son aquellas que, desafortunadamente,  ponemos en marcha después de las tragedias. Es el caso de las adoptadas tras las ocurridas en “Los Alfaques” (1978) con casi 250 fallecidos,  y en  Ortuella (1980) donde fallecieron 51 personas la mayoría de ellas niños. Ambas catástrofes, provocaron cambios normativos tanto en el transporte de gas licuado por carretera como en la referida a los comedores escolares.
En mi vida laboral, he visto como muchos compañeros míos morían por accidentes laborales; de ahí mi interés por las medidas preventivas en cualquier ámbito de nuestra vida. Estoy convencido que la prevención salva vidas y, además, sale barata.
Es evidente que a todos nos gusta disfrutar de nuestros derechos fundamentales pero; para ello, se necesita, inexcusablemente, estar vivos.

Roque Gómez Jaén (Puerto Real)

122 Solidaridad selectiva


         La semana pasada, paseando por la calle Columela, observé a una mujer que subida a una escalera borraba con dificultad una pintada en la puerta de un comercio. Sólo le quedaba por eliminar la palabra solidaridad. El hecho no es infrecuente y me marché del lugar, afianzando en mi pensamiento, la mala opinión que tengo de estos presuntos artistas.
         Más tarde leí en el Diario que el día anterior Cádiz vivió una jornada de vandalismo y violencia porque, al parecer, los resultados de las últimas elecciones andaluzas no gustaron a un sector de la población caracterizado por su pensamiento totalitario. Cometen el grave error de pensar que ellos tienen el monopolio de la violencia y, además, ignoraran que a cualquier movimiento revolucionario siempre se le opone otro contrarrevolucionario que, en definitiva, constituye una revolución de distinto signo. Ambos procesos son nocivos para nuestros intereses nacionales.
         Volviendo a la pintada, su autor apela a la solidaridad y, probablemente, sea una persona que se considera solidaria con muchas causas nobles. En mecánica, solidario se aplica a elementos unidos rígidamente lo que significa interdependencia; ordinariamente y, referido a las personas, la interdependencia indica comunidad de  intereses. Seguramente, el autor de la pintada que comento, pretendía mostrar su solidaridad con los trabajadores y cabe preguntarse: ¿también con la mujer que con gran esfuerzo trataba de limpiar la fachada del comercio donde se gana la vida?

Roque Gómez Jaén (Puerto Real)

domingo, 9 de diciembre de 2018

121 Mi primer artículo


Julio Moro Morgado fue un gaditano ilustre y polifacético.  Nacido en Rota en 1861 y fallecido en Cádiz en 1933, siempre que podía manifestaba que se sentía fundamentalmente periodista. Por ello, cuando el Diario celebraba su primer cincuentenario en 1917 su aportación al número extraordinario que se denominó: Bodas de oro (1867-1917), se llamó precisamente: Mi primer artículo. En él, Moro recuerda que hacía más de treinta y cinco años, en su villa natal, contempló como la mar embravecida destruía un bergantín-goleta griego al naufragar en los acantilados roteños. Asistió a la muerte de varios marinos que se habían arrojado al mar y, además, pudo contemplar como un grumete que había trepado a un palo del buque, con la esperanza de salvarse, corrió la misma suerte.
Le impresionó tanto el suceso que escribió una carta al Diario. Moro continúa expresando: “Al día siguiente leí con la satisfacción que es fácil suponer, el primer artículo que con mi firma se ha publicado en la prensa, iniciándome tal éxito en mi profesión periodística”. Moro culmina el texto manifestando su: “gratitud al colega, que acogió con benévola complacencia las primeras letras de este modesto periodista”.
Hace más de cien años que Julio Moro publicó su artículo y lo que yo agradezco al periodista, es su humanidad al tratar sobre la muerte de unos pobres marinos a muy pocos metros de las playas roteñas.

Roque Gómez Jaén (Puerto Real)

lunes, 19 de noviembre de 2018

120 mujeres precursoras


En el Diario de 2 de marzo de 1917, aparece un pequeño artículo titulado: Con motivo de las Conferencias, firmado por: UNA ALUMNA DE LA ESCUELA NORMAL.
La anónima firmante, expresa sentirse muy impresionada por las conferencias a las que había asistido y emocionada por el contenido de las mismas. Cuando salía del salón de la Facultad, oyó decir a un sujeto: ¿Para qué vendrán aquí las alumnas? ¿Qué entenderán ellas de tales cosas? Indignada escribe para demostrar en su escrito que: no cayeron los discursos en nuestra inteligencia como agua en una cesta. Expresa, a continuación, que ha llegado a obtener una mediana cultura general gracias a sus estudios y que, las conferencias, han hecho reaccionar a su espíritu y volver con más ahínco a los libros. Además ha sentido, una vez más, la misión del maestro, tan noble como sublime. La autora promete que allá en el pueblecito más apartado donde sea enviada: he de estudiar al niño, he de inculcarle su amor a la cultura, porque amando a ésta, se ama a la Patria; amando a la Patria, se ama a Dios que es para lo que hemos nacido… Finaliza afirmando que con la contribución de todos, el día de mañana: nuestra noble y leal nación será la más culta del mundo entero. Culmina afirmando: Estas son las aspiraciones de…
Me conmueve en primer lugar que la autora no se atreviera a firmar su escrito (sus razones tendría) y también que, pese a los obstáculos, tuviera la fuerza de ánimo que se percibe en su texto. Actualmente, no podemos afirmar que nuestro país sea el más culto del mundo pero sí que se escolariza al 100% de la población española y que la mujer ocupa un lugar importantísimo en el ámbito educativo.  Han pasado 100 años y hemos puesto las bases para que las aspiraciones tan sentidas por la escritora no parezcan imposibles.

Roque Gómez Jaén (Puerto Real)

domingo, 18 de noviembre de 2018

119 Cádiz y el turismo

El turismo es una fuente de ingresos importante para Cádiz y debe preocuparnos la baja valoración de nuestros visitantes; más aún, cuando el gasto medio por turista es el segundo más alto de nuestra región.
Es conocida la proverbial amabilidad de los gaditanos y así lo reconocen los visitantes pero hay cuestiones que la amabilidad no soluciona. Debemos ejercer la crítica, sin caer en la impiedad, para que las distintas administraciones mejoren la atención al turista. La búsqueda de la excelencia o, como decían nuestros mayores, del trabajo bien hecho, debe ser un objetivo irrenunciable. A modo de ejemplo, hay cuestiones pendientes  como: reabrir el Museo Litográfico; permitir la visita a los Columbarios de Cádiz y a la Factoría de Salazones de la C/ Sacramento; favorecer el acceso al Centro de Arqueología Subacuática (hoy el aspirante a visitarlo debe aportar un grupo de personas) y, ya en la zona de la Bahía, permitir la  visita el museo del Dique (he podido verlo gracias al ayuntamiento de Puerto Real); y se reabra el Museo Histórico de San Fernando. Además, debemos exigir la máxima atención al ayuntamiento gaditano porque no es de recibo que el pavimento de las calles céntricas, sea sustituido por una miserable capa de cemento cuando se finaliza una obra.
Finalmente, hace unos días en el Teatro Romano de Cádiz contemplé como un  buen número de turistas buscaba un servicio y se les dijo que no había. Yo aseguro que existen y  así se lo expresé a la persona que me atendía; me respondió, que están inutilizables. Si el último recuerdo de una visita a Cádiz es una fuerte incontinencia urinaria no se tendrá ganas de volver. Conviene recordar que el prestigio se gana con mucho esfuerzo y se pierde rápidamente.

                                                                            
                                                           Roque Gómez Jaén (Puerto Real)

sábado, 10 de noviembre de 2018

118 El vigía de Montjuich



La dirigente del PSOE Adriana Lastra, ha expresado públicamente que el PP ha sido una máquina de generar independentistas. Lo dicho sólo se puede justificar desde una visión cainita de la vida pública o, por el contrario, es fruto de una ignorancia suprema de la historia de España.
En el primer caso, Lastra sólo actuaría por el interés de su partido que, en definitiva, es sólo una institución privada y se olvida de los intereses generales de la nación española que, con estos dirigentes, pronto dejará de existir.
Si por el contrario, la ignorancia es el origen, la solución es sencilla: leer buenos libros que no muerden o, en su caso, acudir a las hemerotecas. A modo de ejemplo: el Diario de 13 de noviembre de 1917 publicaba parte de un artículo de la revista Mercurio titulado El vigía de Montjuich que nos ayudará a comprender el separatismo catalán.
En el texto, que trata sobre una torre de vigilancia, se repasa la agitada relación de Cataluña con el Estado: reseñando el levantamiento en armas contra el rey Felipe IV en el que los barceloneses fortificaron la montaña de Montjuich, en menos de 30 días, e improvisaron trincheras y un fortín; posteriormente, el bombardeo de la montaña y la ocupación por el duque de Vendôme (1697); la pérdida y recuperación del castillo de Montjuich durante la guerra de Sucesión y, caída Barcelona, la reconstrucción del castillo bien avanzado el siglo XVIII.
En el texto, hay una expresión curiosa: En la evolución urbana de Barcelona en la cumbre permaneció el castillo como símbolo de severa dominación militar… Es evidente, que el separatismo ha existido en Cataluña desde hace siglos cuando el PP ni siquiera existía. La señora Lastra debería saberlo y, de no ser así, es indigna de representar a su partido en el Congreso. A la situación actual, se ha llegado por la dejación del Estado de sus funciones y la incapacidad de algunos gobernantes para cumplir y hacer cumplir la ley.

Roque Gómez Jaén (Puerto Real)

lunes, 5 de noviembre de 2018

117 La algarabía digital


La algarabía digital
Entre mis recuerdos de mi primera infancia, están los viajes en tren de Puerto Real a San Fernando; levantarme aún de noche, la oscura y fría sala de esperas, el traqueteo del tren y la inevitable algarabía de los pasajeros que, elevaban permanentemente el tono de voz. La algarabía a que me refiero, tenía un carácter amistoso y propiciaba la conversación entre desconocidos.
Pasado el tiempo, noté como el alboroto iba desapareciendo a medida que la velocidad de los trenes se incrementaba y, consecuentemente, bajaba el tiempo de los desplazamientos (antes el viaje nocturno a Madrid tardaba diez horas en coche-cama y aún más en el tren correo). Yo pensaba que el descenso de la algarabía se debía, en buena medida, a una mayor educación de los españoles. Hoy pienso que estaba equivocado porque confundía educación e instrucción que, desde luego, son conceptos muy distintos.
Ahora sufrimos lo que podríamos llamar la “algarabía digital”, provocada por instrumentos electrónicos manejados por viajeros incapaces de admirar el paisaje, y, permanentemente, aburridos. No se trata de una llamada telefónica, sino de un sinnúmero de sonidos que machacan al viajero que no participa en la sinfonía inmisericorde.
Decía que instrucción no es equiparable a educación porque, viajeros educados, no molestarían a los demás dado que la solución es simple: anular el sonido exterior. La desconsideración  no debe atribuirse sólo a los jóvenes, ha penetrado en todos los grupos de edad.
Los viajeros “encapsulados” digitalmente, transforman un acto íntimo en otro público. De otra forma, no podría entenderse que una chica joven cuente a una amiga que lo estaba pasando muy mal y, por ello, le había enviado un video para que la viera llorar. Estuve a punto de sollozar no por la chica, sino por la prepotencia tecnológica que impide cualquier otro tipo de comunicación más sosegado y reflexivo.

                                                              Roque Gómez Jaén (Puerto Real)


jueves, 1 de noviembre de 2018

116 El huevo de la serpiente


Este año se celebra el centenario de Bergman. La única película que he visto del cineasta sueco es la que da nombre a esta carta. La vi a finales de los setenta en Bilbao y cuando salí del cine me di cuenta de que no había entendido nada de la película. Ahora, he vuelto a verla con las ventajas del video y me sigue pareciendo una película complicada.
Bergman dirige en su obra a magníficos actores encabezados por David Carradine y Liv Ullmann. Ya en las primeras secuencias el director sueco nos muestra el Berlín de 1923 dominado por la ruina (un paquete de cigarrillos costaba 4000 millones de marcos alemanes), la desesperanza, el desorden, la violencia, el caos y el escapismo. En un momento de la película un inspector de policía le dice al protagonista: ¿Se imagina usted Alemania sin horarios de tren? Es una muestra de terror al desorden.
Bergman juega con ventaja porque ya conoce la historia de Alemania y, probablemente, lo que pretende es alertar a los jóvenes contemporáneos (dañados según el autor sueco por veinte años de televisión). El cineasta nos propone una metáfora en la que mediante  un huevo de serpiente nos ayuda a reconocer a la bestia en estado embrionario.
Aunque la obra puede aparentar pesimismo, realmente es esperanzadora porque algunos personajes persisten en el cumplimiento de su deber y, otros,  pese al caos imperante, deciden casarse (primeras escenas de la película) porque aún creen en el futuro. No falta una pizca de humor como  cuando el protagonista le da a la policía como domicilio el nº 35 de Begmanstrasse.
Prefiero quedarme con esta idea y desear que el huevo de serpiente que amenaza a los españoles no llegue a eclosionar.

Roque Gómez Jaén (Puerto Real)

115 Separatistas y separadores


He tenido la ocasión de expresar en numerosas ocasiones que el problema más importante de España es el separatismo en sus diversas modalidades. Pasa el tiempo y  lejos de solucionarse se ha enquistado, no sólo en Cataluña, también en otros lugares. Un ejemplo: los separatistas en Baleares impidieron que la UME tuviera una presencia permanente en dichas islas. Consecuencia: el despliegue de dicha unidad en las últimas inundaciones fue más lento.
Recientemente, la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía  informaba que desde el mes de julio, los andaluces con recetas electrónicas, podrán sacar sus medicamentos en todas las comunidades autónomas a excepción de Madrid y Galicia y de las ciudades  autónomas de Ceuta y Melilla. He aquí, la “mentalidad separadora” triunfante. A veces, cuando viajo por España, he soportado que determinados médicos me pusieran pegas para recetarme e incluso pretendían que lleváramos un informe del especialista al respecto. Si se trata de renovar la petición de empleo puede suceder que te envíen a localidades distantes y, tampoco debe extrañarnos, que las incompatibilidades de los sistemas informáticos entre las diversas comunidades autónomas nos provoquen incomodidades y trastornos.
En plena época digital, las indudables ventajas técnicas, son  reducidas por oscuras maniobras políticas. Lo que ya he mencionado, que pone de manifiesto la incapacidad de ponernos de acuerdo en lo importante, es una auténtica desgracia. ¿No sería conveniente que nuestros historiales médicos estuvieran a disposición del personal sanitario que lo precise en  todas las comunidades autónomas de España? Lo hacen imposible los separatistas y los aspirantes a serlos. Muy numerosos por cierto.

Roque Gómez Jaén (Puerto Real)

martes, 16 de octubre de 2018

114 Políticos audaces


Durante la Transición española, período de nuestra historia denostado por recién llegados plenos de arrogancia ideológica y desmemoria histórica, Adolfo Suárez se ganó la consideración de político audaz y así lo han expresado biógrafos suyos como Luis Herrero, Gregorio Morán o Carlos Abella. Desde luego, hace falta ser audaz para el día 3 de  julio de 1975 al despedirse de la Secretaría General del Movimiento expresara: “Queremos democracia que es participación del pueblo y la queremos en todos los ámbitos de la nación…”. O cuando en el mismo mes, en presencia de Franco, dijera que el pluralismo político será inevitable cuando se cumplan las previsiones sucesorias (eufemismo para no nombrar la muerte del dictador en su presencia). Cuando Franco le pidió explicaciones, le reiteró que cuando faltara el deseo de futuro democrático sería imparable.
Cuarenta años más tarde, la audacia de nuestros jóvenes políticos, se resume en sacar el cadáver de Franco del Valle de los Caídos o tirar la gran cruz del mismo lugar. Evidentemente, nada equiparable con la osadía de Suárez.
En mi opinión no necesitamos políticos audaces, porque como decía Ortega: “la audacia es en un cincuenta por ciento inconsciencia y sonambulismo”, sino prudentes que no es lo mismo que cobardes.

Roque Gómez Jaén (Puerto Real)

domingo, 7 de octubre de 2018

113 Bolardos céntricos



El pasado 11 de septiembre, aniversario de una fecha que no podemos olvidar, me fijé en los bolardos situados en la plaza del Palillero que forman dos filas con tres elementos cada una de ellas.
En la primera, la más cercana a la parada de taxis de la zona, la distancia entre los tres bolardos era de aproximadamente metro y medio y cinco metros respectivamente. La segunda fila  dividía el espacio en dos partes iguales.
Con la disposición que describo, un coche de no mucho porte podría circular sin dificultad entre las dos hileras de bolardos y continuar su marcha en dirección a la calle Ancha.
En torno al mediodía, en  la plaza mencionada, entre personas sentadas y transeúntes había un total de veintiuna. En la Red, pude comprobar que, a distintas horas del día, esa ocupación era habitual.
         Con la disposición de los bolardos y el número de personas afectadas,  la protección que se puede deducir se me antoja insuficiente. Parece que nos hemos olvidamos que estamos en el nivel 4 reforzado de alerta antiterrorista y, en mi opinión, todos los ciudadanos debemos colaborar para no facilitar a un enemigo invisible e implacable su siniestra tarea.
Creo que los bolardos de la zona a que me refiero deben disponerse de modo que dificulten el acceso de coches y motocicletas. La seguridad, siempre vulnerable, es un asunto que a todos nos afecta y debemos aprender a compaginar la protección de personas y bienes con el ejercicio de nuestras libertades.

Roque Gómez Jaén (Puerto Real)



.




jueves, 4 de octubre de 2018

112 La inspección educativa en 1918



En la primera página del Diario de fecha 16 de julio de 1917, aparece una reseña titulada Visita de inspección;  en la misma, se comenta que el inspector de la  zona de Algeciras lleva días girando visita ordinaria a las escuelas nacionales de dicha ciudad,  después del detenido y minucioso examen hecho de todas y de cada una de las asignaturas. El autor aprecia en el inspector dotes especiales para el desempeño de la difícil misión que le está encomendada.
 Posteriormente, se informa que el 8 de julio se convocó a los maestros a una reunión en la sala de sesiones del ayuntamiento algecireño en la que, con su proverbial galanura de lenguaje, el inspector deleitó a los asistentes y, en brillantes conceptos, desarrolló las distintas materias con verdadero carácter didáctico. Se reconoce a una persona entregada al estudio de la ciencia pedagógica y, recogiendo las lecciones de la experiencia, dirige al maestro por el sendero del arte de educar.
Finalmente, el autor de la reseña, afirma que la zona de Algeciras está de enhorabuena por tener como inspector de Primera Enseñanza a un joven competente, y los maestros por su jefe.
La verdad, es que empezaba a sentir envidia sana del inspector por la buena impresión que había producido en el redactor de la reseña. Dicho sentimiento se me oscureció un poco cuando comprobé que el firmante era un maestro nacional de Tarifa.

Roque Gómez Jaén (Puerto Real)

domingo, 16 de septiembre de 2018

111 Blas de Lezo



Hace unos días me acerqué al monumento al marino vasco situado en el paseo de Canalejas.  Desde que se instaló su figura en dicho lugar me pareció, al igual que la ubicada en Madrid, insuficiente para los méritos de nuestro gran marino. Apelar a la memoria histórica en un país que reduce esa expresión al período 1931-1939 es un verdadero sarcasmo.
Lo que más me ha irritado es que, en muy poco tiempo, la leyenda en mármol es prácticamente ilegible. Yo, aprovechándome de lo expresado por Pablo Victoria en su obra: El día que España derrotó a Inglaterra voy a recuperar el texto para todos los lectores del Diario:
… Dile a mis hijos que morí como un buen vasco, amando y defendiendo la integridad de España y del Imperio… Gracias por todo lo que me has dado mujer… ¡Fuego!
En los momentos en que vivimos, donde no hay imperio por el que luchar, Blas de Lezo tendría suficiente ocupación con defender la integridad de España.
La Armada, siempre cuidadosa con sus tradiciones y ejemplar en la defensa de los intereses nacionales, ha dado  a una de sus fragatas el nombre de Blas de Lezo. No es suficiente cuando lo que prima es eliminar de la historia de España héroes como el marino vasco.
Pido públicamente que se reponga en su integridad el texto de la placa de mármol. Si la autoridad competente no tiene recursos económicos para hacerlo, debe promover una colecta pública.

Roque Gómez Jaén (Puerto Real)


110 El cine y Stalin



Hace unas semanas he podido ver la película de Armando Iannucci: La muerte de Stalin. La obra, muy valorada por la crítica, se califica como de   humor negro. Basada en hechos reales, narra lo acontecido entre la muerte de Stalin y su funeral. El rigor histórico es difícil de exigir cuando, como el profesor Robert Service nos recuerda, los hechos: son tan claros como un barril de alquitrán. Yo espero de una película de humor negro que, al menos me haga sonreír, y me ha resultado imposible en toda la película a excepción de una escena irrelevante.
El humor negro, se ejerce sobre cuestiones que, desde otra perspectiva, generarían sentimientos como la piedad, el terror u otras emociones similares. Me resulta imposible animarme cuando la película  nos muestra un régimen totalitario en el que el terror amenaza a todas las personas: Al músico que dirige su orquesta en bata de estar por casa; a los funcionarios de la radio estatal; a los miembros de la seguridad de Stalin; a los que pretenden suceder al tirano; a los que la policía política saca de sus lechos de madrugada; a la propia familia del dictador;…
No puedo olvidarme de un régimen como el instalado en Rusia en el que, ya en sus comienzos, uno de sus líderes Grigori Zinóviev manifestaba: Debemos arrastrar con nosotros a 90 millones de los 100 millones de habitantes de la Rusia soviética. En cuanto al resto, no tenemos nada que decirles. Deben ser aniquilados. Zinóviev cuando defendía el terror estatal no podría imaginarse que también él sucumbiría al mismo.
En definitiva la película, aunque no pueda garantizarse el rigor histórico, es recomendable porque si nos gusta está claro que es buena. También puede interesarnos porque algunos directores de cine, como Miguel Ángel Lamata, piensan que lo que mola es que la película genere debate; en el caso de la película que comentamos, el debate está servido.

Roque Gómez Jaén (Puerto Real)


domingo, 5 de agosto de 2018

109 Las frías estadísticas


Las estadísticas, como las radiografías, necesitan interpretación pero, en mi caso, sólo pretendo reseñar algunas cuestiones de la economía andaluza extraídas de la sección correspondiente del Anuario Joly Andalucía 2018 y situarlas en el contexto nacional. Las cito a continuación:
El Valor Añadido Bruto (VAR) andaluz para el año 2016 supera el porcentaje nacional en todos los sectores excepto en el industrial donde estamos muy por debajo.
 De las 45 empresas españolas que más facturan, sólo una de ellas tiene su sede en Andalucía y ocupa el lugar 34.
El dinamismo empresarial andaluz (empresas por cada 1000 habitantes) es un 10,6% inferior al nacional. También lo es el porcentaje de empresas andaluzas que tienen entre 20 y 500 o más empleados.
En la actividad inventiva y solicitud de marcas estamos por debajo de la media nacional y, en la solicitud de patentes, nos encontramos en dicha media.
En las TIC, estamos por debajo de la media nacional en las diez dimensiones estudiadas.
También estamos por debajo de la media nacional en la tasa de actividad y la afiliación a la Seguridad Social. Igualmente, en la evolución del Índice de Producción Industrial (en los últimos ocho años); de los depósitos bancarios (últimos once años); del crédito y, finalmente, de la relación créditos/depósitos de los bancos.
Superamos la media nacional en la tasa de paro; los costes laborales; los accidentes mortales en el lugar de trabajo (últimos ocho años); el número de empleados públicos (un 2,6% más) y, por último,  en el porcentaje del gasto de personal en relación con el total del presupuesto de las diputaciones (un 17% más alto).
Resulta muy llamativo que, a pesar de la fortaleza del turismo en Andalucía, estamos por debajo de la media nacional en: la estancia media del turista; el grado de ocupación hotelera y el gasto medio por turista. Merece la pena reseñar que sólo el 0,6% del turismo andaluz se genera por la asistencia a ferias, congresos y convenciones.  
 La simple enumeración de estas cuestiones me convence de que, pese al entusiasmo de las autoridades andaluzas al respecto, la convergencia, no ya con Europa sino con el conjunto de España,  parece vislumbrarse a muy largo plazo.




Roque Gómez Jaén (Puerto Real)

108 Francisco Tomás y Valiente


Se atribuye a Ignacio de Loyola el consejo: En tiempos de tribulación no hacer mudanza. No parece que nuestros políticos lo hayan tenido en cuenta. Así, en unos días, se han cargado al presidente del gobierno, a un ministro recién llegado y, finalmente, algunos, a rebufo del caso Nóos, esperan continuar el proceso con la eliminación de la monarquía parlamentaria.
Yo creo que nuestro país vive una etapa de tribulación sin precedentes y los españoles no acabamos de enterarnos. Pese a ello, en estos días, se ha comentado ampliamente la intervención de un nieto de Tomás y Valiente en la que reclamaba, ante numerosos políticos, equidad en materia educativa. La fortaleza de un joven de menos de 20 años, me ha traído a la memoria el asesinato de su abuelo a manos de ETA.
En la actualidad española, se echan en falta personas como Tomás y Valiente cuya muerte, en mi opinión, pudo ser evitada. Recuerdo que cuando fue asesinado en su propio despacho de la Universidad Autónoma de Madrid hablaba por teléfono con el profesor Elías Díaz y éste pudo oír los disparos que acabaron con su interlocutor. Se nos dijo que no tenía protección policial porque no la quería. Yo creo que la democracia española, tan frágil entonces (1996) como ahora, no podía permitirse el lujo de prescindir de personas tan necesarias para su consolidación. Su muerte, sirvió para que más de 800.000 personas salieran a las calles pero también frustró un deseo suyo expresado por escrito: Yo también quisiera, como Manuel Vicent, morir sentado en una mecedora blanca frente al Mediterráneo, mirando sin pestañear la línea del horizonte.
         Estas breves líneas tratan de ser consoladoras y reivindicativas porque, como bien sabía el mismo Tomás y Valiente, los muertos viven en la memoria de los vivos.

Roque Gómez Jaén (Puerto Real)

107 La industria necesaria


Hace unos días vi en la televisión pública un documental sobre la producción de “stevia” (planta edulcorante originaria de Sudamérica) en Conil. No parece que hubiera problema alguno con la adaptación de la planta (sucede lo mismo en localidades de Málaga y Granada) y, según expuso el agricultor ante las cámaras, la producción de “stevia” se vendía a Alemania. Esto que puede parecer anecdótico, es uno de los problemas que caracterizan la economía andaluza: somos capaces de producir productos agrícolas a precios competitivos pero no de transformarlos nosotros mismos.
De la “stevia” se extrae un poderoso edulcorante al extremo de que en el típico comprimido en que se nos ofrece, el 99% del peso es un aglutinante químico –el excipiente habitual de los medicamentos- y el 1% restante es el principio activo de la “stevia” que es lo que realmente nos interesa. En definitiva, nosotros exportamos a Alemania un cierto número de toneladas de “stevia” y los alemanes por cada una de ellas, venden a todos los países 99 Tm de aglutinantes. Evidentemente, el negocio favorece más a los industriales germanos que a los productores de la materia prima.
Si entramos en la Red comprobaremos, a modo de ejemplo, como una empresa alemana nos ofrece “stevia” en comprimidos, en polvo o en gotas. De igual forma, sucede con otros productos con la irremediable pérdida de valor añadido de los mismos.
Conviene recordar como, hasta hace pocos años, produciendo una buena parte de la cosecha española de algodón, apenas contábamos con desmotadoras para iniciar los procesos industriales más elementales relacionados con dicha planta. Ahora, cuando Andalucía produce casi el 100% del algodón español, las multinacionales lo compran con algo más de elaboración.
La rentabilidad de nuestros cultivos exige industrializar la agricultura, concentrar esfuerzos y no caer en la tentación de centrar  nuestra atención en las subvenciones porque, entre otras cosas, dependen de decisiones políticas que no controlamos.

Roque Gómez Jaén (Puerto Real)

106 La libertad de expresión


Para cualquier persona que le guste vivir en democracia, uno de los derechos esenciales del ciudadano es la libertad de expresión. En la actual Constitución Española se recoge en el artículo 20 y, al tratarse de un derecho fundamental, está especialmente protegido y no pueda restringirse mediante ningún tipo de censura previa. Pese a ello, no es un derecho absoluto y tiene límites como el derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen. Lo expresado tiene que ver con la noticia recogida en  el Diario de las expresiones del rapero Valtonyc que, en un concierto en Marinaleda, animó al público asistente a matar a un guardia civil y a colocar una bomba al fiscal. Todo ello en un denominado “Festival por la Paz”. En casos como este, se comprende la necesidad de imponer límites a este derecho porque: ¿debemos amparar constitucionalmente manifestaciones cargadas de odio?
            No obstante, podemos tener una visión más positiva del derecho a la libertad de expresión viendo la excelente película de Spielberg: Los archivos del Pentágono. En ella, la dueña del Washington Post, encarnada en la excelente actriz Meryl Streep, resiste, en el momento cumbre de la película, las presiones de los amigos, de los asesores jurídicos, de la presidencia de los Estados Unidos y de la Fiscalía. El riesgo que corre no es baladí: la ruina de su propia empresa e incluso su ingreso en prisión. El conflicto entre los intereses de la defensa nacional, alegado por el gobierno americano, y la libertad de expresión del diario ya mencionado y del New York Times, se resuelve por el Tribunal Supremo con el argumento siguiente: Los padres fundadores han dado a la prensa libre la protección que debe tener para desempeñar su papel esencial en nuestra democracia. La prensa debe servir a los gobernados no a los gobernantes. Es de agradecer la claridad y la precisión de los jueces norteamericanos en asuntos como el que reseñamos.
Roque Gómez Jaén (Puerto Real)

105 La familia "Marías" y la censura


Acabo de leer el libro de Javier Marías Cuando los tontos mandan. Se trata de una recopilación de artículos suyos aparecidos en El País Semanal entre el 8 de febrero de 2015 y el 29 de enero de 2017. Es un libro excelente en el que el autor defiende con vehemencia la libertad de expresión y otros valores democráticos. Javier Marías, en uno de los artículos, nos cuenta como tuvo que romper su relación con un grupo de comunicación porque, en pleno año 2002, le censuraron un artículo. En otro, finalizando el año 2016, lamenta la presión ejercida sobre algunos diarios para que no se recoja la voz de los discrepantes. En definitiva, constata que hay grupos organizados que reclaman la censura.
Julián Marías, padre de Javier, en sus Memorias nos cuenta que sirvió en el ejército republicano durante la guerra civil y, finalizada la contienda, sufrió meses de prisión. Una vez libre, no pudo obtener el doctorado porque su tesis no era del agrado de algunos miembros fanatizados del tribunal evaluador. Jamás pudo acceder a puestos oficiales y durante el régimen de Franco tuvo grandes dificultades para poder publicar. Pese a ello, siempre he apreciado en Julián Marías su incapacidad para odiar, su bonhomía y, quizá por ello,  un cierto grado de ingenuidad.
La censura vivida por Julián Marías, era conocida y previsible; por ese motivo, en ocasiones, pudo sortearla. Además, la censura franquista se cebaba con más ferocidad en la prensa, la radio y el cine. En los libros, más aún si eran de filosofía, la presión era menor porque régimen franquista sabía que la difusión de los mismos, no constituía peligro alguno para la dictadura.
La autocensura actual, como la que tuvo  que sufrir Javier Marías, es mucho más peligrosa porque, dado que la censura es inconstitucional, no hay una estructura que superar, ni hay límites o, al menos, no son públicos. El que escribe, sin embargo, tiene que conocer la censura oculta y actuar en consecuencia.
Roque Gómez Jaén (Puerto Real)

104 Una democracia inmadura


En este año la democracia española cumplirá cuarenta años, mucho tiempo en la vida de una persona y muy poco para los procesos históricos. Nuestra democracia es inmadura por su juventud y porque los valores democráticos,  siempre exigentes, tardan en fraguar.
El espectáculo que estamos viviendo porque Pablo Iglesias e Irene Montero han comprado una vivienda, es una muestra de la inmadurez a la que me refiero. Me parece irrelevante el coste de la vivienda, el sistema de pago utilizado, la herencia que Iglesias recibirá en su momento, el banco que ha financiado la compra, la decoración de la casa… Son cuestiones privadas que a los demás no nos deben concernir. Voy más allá, desde mi punto de vista, exigir a los políticos una declaración de bienes no sirve para combatir la corrupción y es, una muestra más, del inquietante intervencionismo del Estado en la vida de los ciudadanos. Me repugna que cualquier persona, político o no, tenga que dar explicaciones por este tipo de asuntos.
A mí lo que me importa sobre Pablo Iglesias y su partido es que nos presenten como atractivas y novedosas, ideas viejas y fracasadas históricamente; me importa igualmente que de una vez por todas, ante el desafío separatista,  no se adopte una posición en defensa de la nación española e; igualmente, me gustaría que, con claridad y precisión, se nos explique lo que para el líder de Podemos significa que, una vez ganadas unas elecciones con suficiencia, entraríamos en un “proceso constituyente”.
Por último, que Iglesias y su pareja, con el apoyo familiar, se hayan comprometido con una entidad bancaria durante un buen número de años, podría entenderse como una muestra de confianza en un sistema o “casta” al que tanto han fustigado y, así mismo, pone de manifiesto la fortaleza de una institución como la familiar también muy denostada. Tranquiliza saber que nuestros depósitos bancarios estarán a salvo durante muchos años y que los problemas de Pablo e Irene, sólo los tendrán con sus compañeros de partido.

Roque Gómez Jaén (Puerto Real)

103 La gran omisión


El pasado 21 de abril, el “Diario” nos informaba de la petición de perdón de los obispos vascos por las “complicidades, ambigüedades y omisiones” de la Iglesia en los años de ETA. Esta solicitud que, aunque tardía es de agradecer, ha sido coincidente con la efectuada por la banda terrorista ETA que tantas reacciones ha provocado.
Yo me voy referir a una “omisión” de la Iglesia en esta materia. Para ello me remonto al año 1974  y a la crisis en las relaciones entre la Iglesia y el Estado español, generada por la homilía sobre “el problema vasco”, que el obispo de Bilbao Añoveros (obispo de Cádiz durante varios años y con una calle dedicada en mi pueblo) hizo leer, obligatoriamente, en las iglesias de su diócesis los días 23 y 24 de febrero de 1974. La lectura del documento provocó graves tensiones entre el gobierno de Arias Navarro y la Santa Sede. Se llegó al extremo de querer expulsar al obispo de España y, para ello, se tuvo un avión oficial preparado en el aeropuerto bilbaíno de Sondica. En el proceso que, obviamente, no puedo detallar, se llegó a considerar la excomunión para el presidente del gobierno español –así lo recoge el cardenal Tarancón en sus “Confesiones”- si cumplía con la amenaza de expulsar a monseñor Añoveros. Contrasta la firmeza de la Iglesia ante la presión del régimen franquista con las “complicidades, ambigüedades y omisiones” en los años de ETA por las que ahora se pide perdón. En mi opinión, la “gran omisión” de la Iglesia ante una organización terrorista que ha asesinado en España a más de ochocientas personas no es otras que, en ningún momento, la Iglesia haya amenazado con excomulgar a los miembros de ETA y a sus colaboradores.

Roque Gómez Jaén (Puerto Real)

102 La luz oscura


El título de esta carta, claro ejemplo de oxímoron (combinación de palabras de sentido opuesto), es también el de la obra de Rafael Álvarez “El Brujo” que he tenido la suerte de contemplar en el teatro de Puerto Real. El artista a que me refiero ha venido en diversas ocasiones a mi pueblo y siempre ha triunfado.
En esta obra Rafael Álvarez, acompañado del violinista Javier Alejano, nos introduce en la vida y la obra de san Juan de la Cruz. El fuerte componente místico del texto no impide momentos hilarantes, como el que recoge un diálogo interminable entre monjes sobre la presencia o no de luz en la celda del santo. La luz sobre la que discutían los monjes, era la producida por los ojillos de un ratón que hacía posible que san Juan de la Cruz escribiera; la luz oscura del alma, la que verdaderamente interesaba al santo, no puede percibirse por los sentidos porque es interna. En la confrontación dialéctica de los monjes, creo detectar la influencia de Parménides y su conocido principio de identidad: El ser, es; el no ser no es. A las notas de humor ya señaladas, el actor añade guiños a los espectadores sobre la actualidad española.
La obra duró casi dos horas y el esfuerzo del artista fue muy notable. El público de Puerto Real supo percibirlo y aplaudió con generosidad la entrega de los actuantes. Rafael Álvarez lo agradeció y, al mismo tiempo, nos confesó que en un momento de la  representación tuvo dificultades con el texto. Yo no pude apreciarlas lo que pone de manifiesto su maestría, o mi falta de formación en la materia.
En definitiva, fue una noche mágica a tal extremo que nunca sabré si las goteras que caían sobre el escenario eran reales o una ilusión mística.

Roque Gómez Jaén (Puerto Real)

101 1980: antídoto contra el olvido


Hace unos días, se ha comentado ampliamente en los medios de comunicación, que ETA en un comunicado pide perdón y apela a la concordia. Los españoles no debemos olvidar lo acontecido durante muchos años y 1980, el año en el que una joven democracia se enfrenta a un enemigo tan viejo como el propio hombre: el odio, es un buen ejemplo para analizar el fenómeno terrorista. ETA, para celebrar el reciente estatuto de autonomía, asesinó a 96 personas: guardias civiles; policías nacionales; militares; políticos de UCD; hosteleros; trabajadores; funcionarios…  Algunos asesinados eran simplemente sospechosos y otros, inocentes que morían por equivocación. Ahora sus verdugos piden perdón y apelan a los derechos humanos. Suena a sarcasmo.
Un amplio sector de la sociedad vasca apoyaba a los asesinos y a sus colaboradores. De no ser así, ETA no habría existido tanto tiempo. Un régimen de terror, para instaurarse, precisa de la complicidad de una parte de la población. Estudios sobre la Gestapo alemana, han puesto de manifiesto que con sólo 28 agentes se controlaba a una población de un millón de personas. Evidentemente, se precisaba la colaboración del denunciante más o menos anónimo. Algo parecido sucedió en el País Vasco.
Creo que no debemos olvidar el sufrimiento de las familias de las víctimas; tampoco lo que los etarras parecen haber olvidado: las sucesivas amnistías (perdón y olvido),  a la que se podrían haber acogidos todos ellos, y poner en marcha un proceso encaminado a la concordia entre españoles. Sólo lo hicieron unos pocos y, el resto, siguió matando llegándose al extremo de poner en peligro nuestra recién estrenada democracia.
Tampoco debemos olvidar a todos aquellos que tuvieron que marcharse del País Vasco contra su voluntad. Se estima que se expulsaron 200.000 personas lo que equivaldría al 10% de la población vasca. Se trata de un peculiar caso de limpieza étnica y un síntoma claro de mentalidad totalitaria.
En definitiva, no debemos olvidar y, para ello, recordemos la frase, referida a la 2ª guerra mundial, atribuida  al filósofo alemán K. Jasper: Lo que ha sucedido es un aviso. Olvidarlo es un delito fue posible que todo eso sucediera y sigue siendo posible que, en cualquier momento, vuelva a suceder.
Roque Gómez Jaén (Puerto Real)

100 El almirante Cervera y la apátrida


         Hace uno días la inefable señora Colau, ha mostrado su alegría por haber sustituido el nombre de la calle Almirante Cervera, situada en la Barceloneta, por el de Pepe Rubianes, actor galáico-catalá como, al parecer, le gustaba ser reconocido. En el acto del cambio, la susodicha Ada Colau denominó al almirante Cervera como un facha. Rubianes se hizo famoso en toda España cuando en la televisión pública catalana ofendió a nuestro país ante el regocijo del presentador y de los asistentes al programa. El actor, ante el escándalo provocado, se disculpó y afirmó referirse a la España anterior a la democracia.
         En este asunto se ha magnificado que llamar “facha” a una persona fallecida muchos años antes del fascismo político es un anacronismo; yo creo que eso no es lo importante. Trataré de explicarme: actualmente hasta el más humilde concejal de España, sabe que llamar fascista a una persona sale gratis porque el término también significa: excesivamente autoritario (3ª acepción del término  en el DRAE).
         Todos conocemos el alto sentido del deber de nuestros militares, antes y ahora, y el amor a nuestra patria que profesan. En la campaña de Cuba, como en otras ocasiones, han entrado en combate sabiendo que probablemente perderían la vida. La superioridad de la flota americana sobre la española en Cuba era aplastante y nuestros marinos lo sabían, los gobernantes también pero, por extraños motivos, la población española estaba convencida de que venceríamos a los norteamericanos.
         Lo que más me interesa destacar de este asunto, es la falta de piedad de la alcaldesa Colau ante el sacrificio de unas personas que luchaban por su país. Sin embargo W. Churchill, que estuvo en Cuba en 1895, manifestó en sus Memorias cuan desdichados eran los españoles que trataban de conservar la integridad de su patria y comenzó a sentir por ellos una gran piedad.
         En esta historia queda claro que el almirante Cervera tenía una patria: España; Rubianes, al parecer, tenía dos: Galicia y Cataluña y, en mi opinión, Ada Colau ninguna porque su patriotismo empieza y acaba en su epidermis. Podríamos calificarla de apátrida.
Roque Gómez Jaén (Puerto Real)

099 El cáncer de España


En los últimos sondeos del INE el problema planteado por el separatismo catalán ocupa el séptimo lugar entre las preocupaciones de los españoles. En mi opinión, el primer y gran problema de España lo constituye el separatismo en sus diversas modalidades.
El separatismo, como el cáncer, tras un período más o menos largo de latencia muestra su rostro y, tenazmente, acaba con el órgano en el que está incrustado y del que se alimenta. Sus primeros síntomas son imperceptibles y, con frecuencia, no se les toma en consideración por miedo o por comodidad. En determinados momentos de su desarrollo, el cáncer lanza emisarios hacia otros órganos y de ese modo completa su funesta tarea. Del mismo modo, el separatismo catalán y el vasco sirven de modelo a  comunidades autónomas como Valencia, Baleares y Galicia. La excusa es tener una lengua propia que oponer a la española.
Lo más grave es que el pensamiento separatista está cuajando en lugares insospechados: he oído a jóvenes andaluces manifestar que no se sienten españoles y, en Extremadura, he podido percibir un interés desmesurado por lo propio que me resulta chocante.
Una demostración muy clara de particularismo, lo hemos visto estos días en Castilla la Mancha cuando el Gobierno de España, cumpliendo la normativa vigente, ha decidido trasvasar 60 Hm3 de agua desde la cuenca del Tajo a la del Segura para garantizar las cosechas de Valencia y Murcia. Algunas autoridades de la comunidad ya mencionada han puesto el grito en el cielo porque creen que el agua es solo suya. Parecen olvidar que las formidables infraestructuras realizadas en su territorio se hicieron con el dinero de todos y, también olvidan, que hubo un momento, no muy lejano en términos históricos, en el que las naranjas que Valencia exportaba eran vitales para que entraran en España divisas indispensables para nuestro crecimiento económico.
En estos días el Ebro lleva un caudal de 2000 m3/seg destruyendo a su paso vidas y haciendas. Con dicho flujo de agua en diez horas se habrían cubierto los 60 Hm3 precisos para la agricultura mediterránea en los próximos tres meses. ¿Es posible que alguna vez tengamos un plan hidrológico nacional que no pueda ser boicoteado por los separatistas catalanes y sus colaboradores? ¿Comprenderemos algún día que la autonomía regional exige un poder central fuerte como las costillas precisan un esternón donde insertarse?

Roque Gómez Jaén (Puerto Real)

098 Roma, la admiración y el maíz


Siempre he sentido una gran admiración por la civilización romana. Sin ir más lejos, hace unos días un documental televisivo me asombró al mostrarnos un instrumento quirúrgico para intervenir cataratas utilizado por los romanos hace 1800 años; el parecido con la herramienta que se utiliza en pleno siglo XXI, es extraordinario. Además, nos mostraron una navaja  multiuso como la actuales: cuchillo, tenedor, punzón… elaborada en plata y que ha llegado en buen estado hasta nuestros días.
            Actualmente sentir admiración por algo o por alguien, tropieza con la idea, frecuente, de querer juzgar los sucesos históricos, aún los más lejanos, con la mentalidad actual. No faltan quienes critican el militarismo y la brutalidad de los ejércitos de Roma, lo que no deja de ser cierto y los mismos romanos lo criticaron en su momento. Así, para algunos historiadores contemporáneos, la conquista de Julio César de la Galia se considera como un genocidio. Sin embargo, ¿no eran igualmente brutales los ejércitos vencidos por Roma? Desde mi punto de vista, admirar es ver desde fuera y asombrarnos con lo que vemos. Otra cosa muy distinta es situarnos siempre en el papel de hacer justicia con 2000 años de retraso.
            Siempre que puedo leo algo sobre la historia romana y hace unos días he terminado la Historia de Roma. Desde los orígenes hasta la caída del Imperio del profesor Brian Campbell. Me ha parecido una buena síntesis lo que, tratándose de la tarea llevada a cabo, es algo digno de admiración. En definitiva, el libro me ha gustado mucho; pese a ello, en el texto ya nombrado se habla, reiteradamente, del uso del maíz por parte de los romanos: como donativo para los más pobres; al considerar su distribución entre el pueblo como carga financiera para las cuentas públicas; o bien, cuando se afirma que los libertos trabajaban en la comercialización del maíz.
 Como es sabido, el maíz no se conoció en Europa hasta el siglo XVII cuando el gobernador de la Florida Méndez de Cancio lo introdujo en Asturias. Por lo tanto, yo puedo admirar la obra de Campbell (en el sentido expresado por García Morente: tributar respetuoso cariño a otra persona por su trabajo) pero no puedo hacer lo mismo con la traductora de su obra del inglés al castellano.

Roque Gómez Jaén (Puerto Real)

097 Usos parlamentarios


El parlamentarismo inglés es una fuente inacabable de anécdotas y, en cierta medida, un ejemplo de comportamientos éticos y de respeto a las normas. En el pasado mes de febrero lord Bates miembro de la Cámara de los Lores del Parlamento británico presentó su dimisión. Se avergonzaba por haber llegado tarde dos minutos a su puesto y no poder responder a la pregunta formulada por una diputada de la oposición.
         Hace unos días, el ministro de Exteriores del Reino Unido, Boris Johnson fue reprendido por John Bercow, presidente de la Cámara de los Comunes, por hacer comentarios considerados inapropiados y sexistas. Conviene recordar  que ambas autoridades pertenecen al partido conservador liderado por Theresa May.
         Estos ejemplos dan muestra de un parlamentarismo consolidado y respetuoso con sus propios miembros y con los ciudadanos a los que representan. Nada que ver con que acontece en el Congreso y en las distintas cámaras autonómicas. Me voy a centrar en una cuestión acontecida recientemente en el Parlamento andaluz: en la última sesión de control al gobierno Susana Díaz calificó de fantasioso a Maíllo (IU) y, ante la pregunta de Moreno (PP) relacionada con el cribado del cáncer de colon y recto en otras autonomías (Madrid o Valencia por ejemplo), no se le ocurrió otra cosa que acusarle de mala fe y de manosear el cáncer. Resulta lamentable que en una cuestión tan grave como el diagnóstico precoz de un tipo de cáncer, la única respuesta de Susana Díaz sea la descalificación del adversario político.
 Nada que ver con la cortesía parlamentaria y el respeto de instituciones como las ya señaladas del Reino Unido.

Roque Gómez Jaén (Puerto Real)

096 Estadísticas demoledoras


El Diario del 24 de marzo publicó los datos suministrados por el INE relativos al PIB –riqueza nacional-. Como es habitual, Andalucía no sale muy bien parada porque de las 17 comunidades autónomas ocupamos el penúltimo lugar. Parece que la autonomía que disfrutamos no es capaz de sacarnos de los últimos puestos en los que parecemos anclados.
Da grima comprobar que el PIB per cápita, o lo que es lo mismo la renta por persona, en Andalucía es casi la mitad de la de Madrid que ocupa el primer puesto. Pero lo más desalentador, es que la convergencia con el resto de España se hace más difícil porque el año pasado Andalucía creció por debajo de la media nacional.
En una España en la que todo es discutible, nadie se atreve a expresar lo que muchos ciudadanos pensamos: el sistema autonómico ha propiciado el enfrentamiento entre las antiguas regiones; los presidentes autonómicos no se sienten representantes del Estado y su tarea más apreciada es la creación de agravios; el sistema creado es caro y favorece las diferencias entre los ciudadanos de las distintas comunidades. Dichas diferencias se perciben nítidamente en la prestación de servicios públicos como la sanidad, la educación o el transporte. En mi opinión, se está vulnerando el principio de igualdad establecido en la Constitución española.
Hace años leí un libro de sociología de la educación del profesor Quintana Cabanas donde mostraba la correlación existente entre educación y desarrollo económico y nos recordaba el viejo principio de cualquier sociedad industrializada: A mayor educación, mayor renta. Sí es así, estamos apañados en nuestra tierra. Voy a aportar unos datos, anteriores a la crisis actual, extraídos del “Informe España 2004” de la Fundación Encuentro y relacionados con la educación: Andalucía ocupaba en el año 2001 el último lugar de las comunidades autónomas en gasto por alumno fijado en 2048,7 €.  El primer lugar lo ocupaba el País Vasco con 3878,99 €. Ese mismo año, la tasa de escolaridad en educación infantil -0 a 3 años- en Andalucía era la más baja de todas las comunidades autónomas con el 1,9%; la de Cataluña, la más alta con el 27,94%. Si nos referimos al tramo de educación infantil -3 a 5 años- también ocupábamos el último lugar con una tasa bruta del 91,11% y nueve comunidades autónomas ya escolarizaban el 100% de dicho alumnado.
Es probable que el origen de nuestros males estribe en una mala negociación de las competencias en materia educativa. Si añadimos que la administración central y la andaluza eran del mismo color político, podríamos decir que en el pecado está la penitencia.
Roque Gómez Jaén (Puerto Real)