En la primera página
del Diario de fecha 16 de julio de
1917, aparece una reseña titulada Visita de inspección; en la misma, se comenta que el inspector de
la zona de Algeciras lleva días girando
visita ordinaria a las escuelas nacionales de dicha ciudad, después del detenido y minucioso examen hecho
de todas y de cada una de las asignaturas. El autor aprecia en el inspector dotes
especiales para el desempeño de la difícil misión que le está encomendada.
Posteriormente, se informa que el 8 de julio
se convocó a los maestros a una reunión en la sala de sesiones del ayuntamiento
algecireño en la que, con su proverbial galanura de lenguaje, el inspector
deleitó a los asistentes y, en brillantes conceptos, desarrolló las distintas
materias con verdadero carácter didáctico. Se reconoce a una persona entregada
al estudio de la ciencia pedagógica y, recogiendo las lecciones de la experiencia,
dirige al maestro por el sendero del arte de educar.
Finalmente, el autor de
la reseña, afirma que la zona de Algeciras está de enhorabuena por tener como
inspector de Primera Enseñanza a un joven competente, y los maestros por su
jefe.
La verdad, es que empezaba
a sentir envidia sana del inspector por la buena impresión que había producido
en el redactor de la reseña. Dicho sentimiento se me oscureció un poco cuando
comprobé que el firmante era un maestro nacional de Tarifa.
Roque
Gómez Jaén (Puerto Real)