jueves, 1 de noviembre de 2018

115 Separatistas y separadores


He tenido la ocasión de expresar en numerosas ocasiones que el problema más importante de España es el separatismo en sus diversas modalidades. Pasa el tiempo y  lejos de solucionarse se ha enquistado, no sólo en Cataluña, también en otros lugares. Un ejemplo: los separatistas en Baleares impidieron que la UME tuviera una presencia permanente en dichas islas. Consecuencia: el despliegue de dicha unidad en las últimas inundaciones fue más lento.
Recientemente, la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía  informaba que desde el mes de julio, los andaluces con recetas electrónicas, podrán sacar sus medicamentos en todas las comunidades autónomas a excepción de Madrid y Galicia y de las ciudades  autónomas de Ceuta y Melilla. He aquí, la “mentalidad separadora” triunfante. A veces, cuando viajo por España, he soportado que determinados médicos me pusieran pegas para recetarme e incluso pretendían que lleváramos un informe del especialista al respecto. Si se trata de renovar la petición de empleo puede suceder que te envíen a localidades distantes y, tampoco debe extrañarnos, que las incompatibilidades de los sistemas informáticos entre las diversas comunidades autónomas nos provoquen incomodidades y trastornos.
En plena época digital, las indudables ventajas técnicas, son  reducidas por oscuras maniobras políticas. Lo que ya he mencionado, que pone de manifiesto la incapacidad de ponernos de acuerdo en lo importante, es una auténtica desgracia. ¿No sería conveniente que nuestros historiales médicos estuvieran a disposición del personal sanitario que lo precise en  todas las comunidades autónomas de España? Lo hacen imposible los separatistas y los aspirantes a serlos. Muy numerosos por cierto.

Roque Gómez Jaén (Puerto Real)