domingo, 7 de octubre de 2018

113 Bolardos céntricos



El pasado 11 de septiembre, aniversario de una fecha que no podemos olvidar, me fijé en los bolardos situados en la plaza del Palillero que forman dos filas con tres elementos cada una de ellas.
En la primera, la más cercana a la parada de taxis de la zona, la distancia entre los tres bolardos era de aproximadamente metro y medio y cinco metros respectivamente. La segunda fila  dividía el espacio en dos partes iguales.
Con la disposición que describo, un coche de no mucho porte podría circular sin dificultad entre las dos hileras de bolardos y continuar su marcha en dirección a la calle Ancha.
En torno al mediodía, en  la plaza mencionada, entre personas sentadas y transeúntes había un total de veintiuna. En la Red, pude comprobar que, a distintas horas del día, esa ocupación era habitual.
         Con la disposición de los bolardos y el número de personas afectadas,  la protección que se puede deducir se me antoja insuficiente. Parece que nos hemos olvidamos que estamos en el nivel 4 reforzado de alerta antiterrorista y, en mi opinión, todos los ciudadanos debemos colaborar para no facilitar a un enemigo invisible e implacable su siniestra tarea.
Creo que los bolardos de la zona a que me refiero deben disponerse de modo que dificulten el acceso de coches y motocicletas. La seguridad, siempre vulnerable, es un asunto que a todos nos afecta y debemos aprender a compaginar la protección de personas y bienes con el ejercicio de nuestras libertades.

Roque Gómez Jaén (Puerto Real)



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