De un tiempo a esta
parte, en Las Canteras de Puerto se
nota la proliferación de urracas donde, no hace muchos años, no se percibían.
Es muy abundante en la zona centro de España donde, con cierto descaro, se
acercan a las personas. Me gusta su plumaje donde contrastan zonas de negro
intenso con otras de blanco inmaculado. Su vuelo, aparentemente torpe cuando
despega del suelo, es de gran belleza. Estas reflexiones, llegaron a mi mente
al observar una urraca de buen porte en el parque ya nombrado de mi pueblo.
Curiosamente, la urraca me trajo a la memoria como hace aproximadamente
cuarenta años el doctor Segovia, hijo predilecto de Puerto Real, se ofreció al
ayuntamiento para introducir faisanes en el pinar de Las Canteras y la corporación municipal aceptó.
El proceso a seguir era el siguiente: 1º. Suelta limitada
de un nº determinado de faisanes para
explorar las posibilidades de adaptación
y 2º. De tener éxito, soltar de 50 a 100 colleras hasta conseguir su
adaptación completa.
Según tengo entendido, se intentó por dos voces y la
experiencia no cuajó. Ingenuamente, pensaba en los motivos por los que mientras
las urracas han proliferado en la zona, no fue posible la introducción del
faisán. La visión de gran número de plumas de tórtola turca en el parque a que
me refiero, me sacó de dudas: Los faisanes, entre otros motivos, no poblarían Las Canteras porque su carne es
demasiado exquisita.
Al doctor Segovia no lo he conocido; sin embargo, estoy
convencido de que amaba a su pueblo. Que no tuviera éxito en su intentona, no
merma mi agradecimiento por su buena voluntad.
Roque
Gómez Jaén (Puerto Real)