Pocos días después más de 1.300 presos se fugaban de algunas
cárceles del país ya citado. Ingenuamente, llegué a pensar que las dos noticias
estaban ligadas. Pero no era así, la fuga masiva se generó porque por mor del
dichoso virus que atenaza a la humanidad, las autoridades penitenciarias han
restringido las visitas de familiares a los presos y las salidas de éstos al
exterior.
El virus que tanto sufrimiento está provocando a los seres
humanos tarde o temprano acabará siendo vencido; sin embargo, es mucho más
difícil que la censura, siempre presente en nuestras vidas, desaparezca de la
faz de la tierra.
Roque
Gómez Jaén (Puerto Real)