Me ha llamado la
atención que, en época de abundancia, los gorriones coexisten sin problema con los
mirlos pero dicho comportamiento, cambia si hay que disputarse el alimento.
En mis
observaciones he visto que hay un gorrión de pecho naranja, probablemente
hembra por su menor tamaño, que es la estrella del conjunto: es ágil y esbelta
y, por lo general, genera entusiasmo en los demás. Diríamos que es valiente (ha
vivido años en territorio hostil), y carismática (es capaz de competir con los
machos). Si el color naranja se obtiene de una mezcla de rojo y amarillo, podríamos
deducir que uno de los padres de la hembra sería del primer color y el otro del
segundo. También podría tratarse de una mutación genética, pero lo importante,
en definitiva, es que el éxito con una hembra de estas características está
garantizado.
Roque
Gómez Jaén (Puerto
Real)