La izquierda
española lleva años alardeando de que mejoran los servicios sociales con su
gestión. Me parece que en el caso del transporte no es así. Me centraré en lo
relacionado con los mayores de 65 años y trataré de aclararlo mediante el
siguiente ejemplo: Un pensionista madrileño con su tarjeta mensual puede viajar,
sin límite de kilometraje, utilizando: autobuses urbanos e interurbanos; metro;
tren ligero y cercanías. Si en un mes hace 6000 km le habrá costado 9,30 €. Un
pensionista gaditano en idénticas condiciones tendría que pagar 350; además, los
enlaces se cobran aparte.
Ante esta diferencia abismal que se agrandará
hasta el infinito en el 2023, podemos hacernos la siguiente reflexión: una
comunidad autónoma de derechas se permite que sus mayores viajen muy barato y
una de izquierdas, como hasta hace poco la andaluza, es incapaz de acercarse a
la madrileña en esta cuestión. Peor aún, me temo que con la administración de
derechas en Andalucía la situación no va a cambiar porque, en definitiva, no se
trata de ideologías sino de economía. Creo que para poder repartir primero hay
que generar riqueza; algo que, los políticos andaluces, no saben o no quieren transmitir
a sus paisanos. Tampoco parece que hayan entendido que facilitar el movimiento
de los mayores es un factor económico que incentiva el gasto.
El lema elegido
por la comunidad de Madrid: ¡Muévete x
9,30 € y en 2023, gratis!, me parece muy oportuno.
Escribiendo esta
carta, me ha venido a la memoria el lema de Bill Clinton en la campaña de 1992 en
la que venció a George Bush (padre). Era el siguiente: ¡Es la economía,
estúpido!
Roque
Gómez Jaén (Puerto
Real)