viernes, 9 de agosto de 2019

155 Cádiz será rico

De esta manera tan sugestiva, el “Diario” de fecha 15 de julio de 1911 publicó un texto recibido de Buenos Aires. La idea básica es que Cádiz desaprovecha la oportunidad de atraer un turismo de alto poder económico que, a bordo de buques extranjeros, pasa por las cercanías de nuestra ciudad.
El autor hace un estudio detallado de las características de los turistas a disputar, el número de pasajeros generados por Buenos Aires, Montevideo y Río de Janeiro; las líneas marítimas españolas y extranjeras, el número de paquebotes y el destino de los mismos.
El cronista considera que un tercio de los 60.000 turistas que hacen el viaje de ida y vuelta de Buenos Aires a Europa podrían ser atraídos por Cádiz. ¿Cómo?: Reclamando un tren de 1ª clase más lujoso y cómodo, que siguiera (procedente de Cádiz) por Sevilla-Córdoba-Madrid-Burgos-San Sebastián e Irún; para evitar los trasbordos, se utilizaría un coche dormitorio para Zaragoza y Barcelona y, además, se requiere un verdadero tren expreso de 80 Km/h porque los turistas demandan velocidad aunque no la necesiten.
Advierte el autor que, inaugurado en dos años el túnel de Canfranc, (realmente en túnel se inauguró 17 años más tarde) el viaje Cádiz-Madrid-París, se acortaría en gran medida. Debería ser el eje de comunicaciones de la Península. Resuelto esto, una compañía española explotaría la línea y, si fuera preciso, se solicitaría una subvención.
Como última reflexión, el autor entiende que, dado el progreso de Sudamérica, los miles de turistas que visiten Cádiz dejarán una buena cantidad de dinero en la ciudad; ésta debe reclamar el tren y tres salidas de vapores españoles de lujo con destino a Sudamérica.
         Criticar estas propuestas cien años más tarde, me parece una impiedad pero hay un punto que, en pleno siglo XXI, reivindico ante el problema planteado en España por el separatismo catalán: se trata del eje ferroviario que partiendo de Algeciras y Cádiz enlace, vía Madrid, con Canfranc. Dicha línea tiene carácter estratégico y, por ello, debe ejecutarse con independencia del criterio económico. Con toda probabilidad, este eje ferroviario no será desarrollado y, una vez más, mediante el denominado corredor mediterráneo, se favorecerá a regiones claramente separatistas y a otras que aspiran a serlo. ¿Es preciso señalarlas?

                                                     Roque Gómez Jaén (Cádiz)