jueves, 15 de agosto de 2019

157 Un gaditano generoso y tenaz

             El 10 de enero de 1918, el médico gaditano José M. de Puelles se dirige al director del “Diario”  Federico Joly (también médico) muy preocupado porque,  a través de su periódico, ha conocido el estado de miseria en el que se encuentran los niños del Hospicio gaditano. La situación se ha generado por la lucha entre mauristas y conservadores.
         Nuestro médico, que tenía proyectado dar una conferencia en Cádiz sobre la radioscopia sin peligro para el operador, cree que dicho acto podría abrirse a cualquier persona interesada y realizar experiencias prácticas e, incluso, radiografiar a quienes lo deseen. Propone cobrar la entrada a la conferencia dejando el precio a la buena voluntad de los asistentes; así, se ayudará a los niños del Hospicio. Solicita la colaboración del “Diario” y de cualquier otra persona que quiera participar con actividades variadas; el objetivo, siempre será el mismo.
Ante la fría acogida de sus paisanos, nuestro personaje vuelve a dirigirse a Federico Joly manifestándole su decepción. Ahora, manteniendo su objetivo, modifica su propuesta: su conferencia, dirigida a médicos y estudiantes de Medicina de Cádiz, mantiene la fecha y será pública y gratuita. Además,  para obtener los fondos precisos, encabeza una suscripción con la cantidad de 100 pts. Pide al “Diario” que la patrocine y publique las cantidades recaudadas hasta el día de la conferencia. En dicho acto, los asistentes podrán aportar sus donativos. Así mismo, ruega a Federico Joly que abra la suscripción desde el día en que reciba su carta.
En una nota, el “Diario” da publicidad a su petición y se ofrece a recoger las cantidades que les sean entregadas para unirlas a la que generosamente aporta. En mi opinión, el fracaso de la primera intentona podría deberse a que la comunidad médica de entonces y, probablemente de ahora, no se entusiasmaría con el hecho de que una conferencia de carácter científico se mezclara con actividades lúdicas. Ante la tenacidad y buena voluntad mostrada por nuestro médico, me gustaría saber que tuvo éxito en su empeño.

                                                   Roque Gómez Jaén (Puerto Real)