Con fecha 10 de enero de 1918, el médico gaditano José M. de
Puelles se dirige al director del Diario Federico Joly muy preocupado porque, a través de su periódico y de El Liberal de Sevilla, ha conocido el
estado de miseria: escasez de ropa y calzado, en el que se encontraban los
niños del Hospicio de Cádiz provocado por la lucha entre mauristas y
conservadores.
Nuestro médico, tenía proyectado dar una conferencia en
Cádiz sobre la radioscopia sin peligro para el operador (adquirir ese conocimiento
le había costado diez meses de cama por
las atroces quemaduras de los rayos X) y cree que la conferencia podría
darse en un lugar amplio y abierto a cualquier persona interesada; para hacerlo
más entretenido, realizará experiencias prácticas ante el público e incluso se
propone radiografiar a quienes lo deseen. Para ello, utilizará sus propios
aparatos.
Su
propuesta consiste en cobrar la entrada a la conferencia, sin precio fijo y dejándolo
a la buena voluntad de los espectadores, para proveer a los niños del Hospicio
de calzado y ropa. Solicita la colaboración del Diario y de cualquier otra persona que quiera colaborar
personalmente: cantando, tocando el piano o con cualquier otra actividad
siempre que la intención coincida con la ya señalada.
En
su escrito, el autor expresa que tiene como móvil remediar injusticias sociales
y tener presente su naturaleza gaditana porque, nada que afecte a su tierra, le
resulta indiferente. Un siglo más tarde, nos parece muy acertado el título
utilizado por el “Diario”: Proyecto de un
gaditano. ¿Tendría éxito en su propuesta nuestro generoso médico?
Roque
Gómez Jaén (Puerto Real)