viernes, 12 de julio de 2019

152 El ferrocarril de la Sierra


Para la provincia de Cádiz en el primer tercio del siglo XX, era de vital importancia una línea de ferrocarril que uniera Jerez con los municipios serranos de Arcos, Villamartín y Setenil. Así, en el Diario de fecha 23 de septiembre de 1923, se recogen las gestiones al respecto del alcalde de Arcos, en sintonía con las de Jerez, que culminarían con el saludo de una comisión de arcenses en una próxima visita a Jerez de Primo de Rivera (presidente en esas fechas del Directorio militar).
Esta línea, a diferencia de otras, contaba con una sociedad propietaria del proyecto que, con anterioridad, ya se había dirigido al Directorio. Como era habitual en la época, una gran cantidad de instituciones y entidades locales se habían dirigido telegráficamente a las autoridades para que concedieran la línea férrea ya nombrada.
Pero, como en otras muchas ocasiones, la realidad se impone a los buenos deseos. La ingeniería civil hizo su trabajo y, al parecer, el ferrocarril llegó a funcionar hasta Arcos. No obstante, el fracaso de las inversiones efectuadas es palpable; basta con ver como la Peña de Arcos, en las proximidades del río Guadalete, está horadada y sus túneles sellados. Me han comentado que en dichos túneles se había tratado de cultivar champiñones.
Entristece el destino de una obra que, en ese momento histórico, podría haber vertebrado la provincia de Cádiz y facilitado el contacto con una parte de la sierra malagueña. Pero reflexionando sobre la alternativa económica: ¿a qué precio nos saldría el kilo de champiñones si consideramos el dinero gastado en una obra mal calculada y no finalizada?
                                            
                                           Roque Gómez Jaén (Puerto Real)