martes, 9 de julio de 2019

151 Una generación olvidada

          Hoy quiero recordar a los españoles que nacieron en el entorno de los años veinte del siglo pasado. Es una generación amortizada, sólo quedan los pocos que pasen de los cien años. Se les recuerda poco porque, al parecer, se trata de una generación “poco interesante”.
         Cuando estos españoles nacieron, acababa de finalizar la primera guerra mundial de la que España, para su fortuna, se libró; el país crecía económicamente; el analfabetismo (59% de la población en 1900) había descendido; florecía la cultura (florecimiento luego atribuido a la república que sólo duró ocho años); se empezaban a pagar pensiones aunque escasas y tardías …
         Las esperanzas quebraron con rapidez: las escuelas eran insuficientes, enfermedades como la gripe diezmaban la población, los huérfanos si no eran acogidos por las familias, pasaban calamidades de todo tipo y caían en el arroyo. La caridad suplía la carencia de justicia. No exagero, sirva de ejemplo la iniciativa de un médico gaditano que encabezaba una suscripción pública para proveer de ropa y calzado a los niños del Hospicio (“Diario” de fecha 28 de enero de 1918).
El cuadro se completa con la  guerra colonial, la gran crisis de 1929, la guerra civil (la más atroz de las guerras), una posguerra aterradora y, finalmente, la emigración.
A nuestros protagonistas, la recuperación de la democracia y la mejora de las condiciones de vida les cogió mayores; sus hijos, fueron los beneficiados. Sin responsabilidad en las calamidades ya expresadas propiciaron con generosidad la concordia entre españoles. Ahora, algunos de sus nietos piensan que el bienestar económico se logra por decreto en el BOE, y, empeñados en desenterrar los fantasmas del pasado, disfrutan con  emociones fuertes a semejanza de las que contemplan en series televisivas como “Juego de Tronos”.

                                   Roque Gómez Jaén (Puerto Real)