viernes, 24 de abril de 2020

192 El respeto debido a las Fuerzas Armadas

En los días de zozobra que soportamos, los ciudadanos muestran a diario su admiración y respeto por todos aquellos servidores públicos que luchan denodadamente contra la pandemia que nos azota. Hay, sin embargo, cuñas radiofónicas institucionales en las que se omite a las Fuerzas Armadas porque, probablemente,  las incluyen cuando se refieren a “las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado”; conjunto, al que tan agradecidos estamos todos los españoles de bien. La Constitución Española define que las Fuerzas Armadas están  constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire y, además, fija las misiones que se les encomienda: garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional.
         Pido respeto para nuestros soldados porque en las circunstancias actuales están desempeñando un papel fundamentan en la lucha contra la pandemia y, a cambio, en algunas zona de España, les ponen trabas, se les menosprecia y sólo les queda obedecer disciplinadamente las órdenes de sus superiores.
Nada es casual, los separatistas y sus colaboradores saben que la Jefatura del Estado, encarnada por el Rey, y las Fuerzas Armadas son la garantía de la integridad territorial de España  y de su ordenamiento constitucional. Se comprende muy bien, por lo tanto, que los interesados en despedazar España y sus socios, propongan disminuir el presupuesto de defensa en un 40%; que la monarquía desaparezca porque ya toca; que el Rey no vista el uniforme militar y tampoco lo hagan los militares cuando colaboren en la realización  de miles de pruebas de coronavirus (operación Zendal), en domicilios de toda España. Por ello, cuando veo a un separatista o cómplice muy enfadado, exclamo: ¡Algo bueno estaremos haciendo!
 Prestemos atención al esfuerzo de nuestras Fuerzas Armadas, que también tienen su cuota de dolor por el Covid-19, y reconozcámoselos sin complejo alguno. El problema se arrastra de lejos porque los gobiernos españoles de los últimos cuarenta años no han sabido entender que, en frase de Julián Marías, no debemos tratar de contentar a aquellos que nunca estarán satisfechos.

                                                     Roque Gómez Jaén (Puerto Real)