También
tendremos que considerar cuestiones de tipo cuantitativo, como las
recogidas el “Anuario-2019” del grupo
Joly, que afectan a las universidades
andaluzas a saber: el abandono educativo temprano que en Andalucía es el más
alto de España y de toda la Unión Europea (23,5% del tramo de edad 18 a 24
años) lo que constituye una “selectividad paralela” a la oficial. Si añadimos
que la tasa de investigadores es muy inferior a la española, lo mismo que la
evolución del gasto en I+D (investigación y desarrollo) y en gasto comparado en
I+D (inferior al 50 % de la europea) la perspectiva que se nos presenta no es halagüeña.
Las desigualdades, no van a desaparecer con facilidad a menos que la sociedad
tome conciencia de la gravedad del problema. Se precisa un esfuerzo continuado
de todos los implicados en la mejora del sistema educativo, entre los que
incluyo al empresariado; dichas mejoras, partiendo de una situación tan
negativa, pronto serán perceptibles. La tarea merece la pena porque nuestros
alumnos, de todos los niveles, no se merecen que perdamos la esperanza.
Roque
Gómez Jaén (Puerto Real)