En mis visitas, numerosas, al muelle, pronto asocié dicho
lema con otro del destructor Churruca donde, creo recordar, se expresaba: “Si
oyes decir que mi barco ha sido hundido di que he muerto” y, en efecto, Churruca
murió derrotado pero con el honor intacto. Así lo entendieron sus vencedores.
Del texto lo que realmente les molesta es la palabra patria.
Casualmente, he podido encontrar que la NKVD (órgano de la seguridad del Estado
soviético), en sus giras de música y danza por los campos de prisioneros,
utilizaba un programa de diez actos, en el que figuraban: “La canción de la
madre patria”; “La lucha por la patria” y “Todo por la patria”. Los comunistas
mencionados no tenían empacho en llamar a las cosas por su nombre, incluso ante
un auditorio nada entusiasmado.
Roque
Gómez Jaén (Puerto Real)