Estos comportamientos me hacen recordar las
palabras siguientes: “Pensar en el pasado es propio de los que no saben
gestionar el presente y menos aún, adivinar el futuro”. Quiero recordar “otro pasado” con algunas
palabras del discurso de Melquiades Álvarez en el Congreso (6 de mayo de 1920)
en el que cita las siguientes palabras de Napoleón: “Todo es posible en este
mundo; que caiga la República, que desaparezca el Directorio, que se modifique
la estructura social de los pueblos; lo que no puede desaparecer es el Poder
civil”. El diputado citado, las hizo
suyas afirmando: “Esto es lo que tenemos que defender todos, sin lesionar los
intereses del Ejército, sin mortificar al Ejército, sin herir las susceptibilidades
del Ejército; pero haciendo ver al país que cuando se habla del Poder civil se
habla del Poder soberano y mayestático del Estado, y que ante sus acuerdos
todos los individuos, todas las instituciones, deben profundo acatamiento,
porque así se sirve a la patria, se favorece el progreso y se respeta la
libertad”. Mi pregunta es: ¿cuántos de los miembros del gobierno actual y de
las cámaras legislativas están dispuestos a servir a la patria (española por
supuesto), favorecer el progreso y respetar la libertad?
Estas
palabras estarían incompletas si no recordáramos que Melquiades Álvarez y otras
personas, fueron asesinados en el asalto de los milicianos a la “Cárcel Modelo”
(agosto de 1936). Era un republicano moderado que presidió el Congreso de los Diputados,
abogaba por una Constitución para todos y rechazaba los totalitarismos. El
cuñado de Azaña, nos ha contado la indignación del presidente de la República
que le dijo: ¡Han asesinado a Melquiades!; desconsolado, Azaña le hizo ver que:
“Aquella repercusión, cobarde y desmandada, de la guerra civil en la
retaguardia, le hacía desesperar de la virtud en nuestra justicia”. El poder
civil, encarnado por el gobierno de la Republica, no fue capaz de proteger a
Melquiades Álvarez que estaba preso en una cárcel que podría calificarse de
cualquier forma menos de modélica.
Roque
Gómez Jaén (Puerto
Real)