La comisión concluyó que la educación impartida en la escuela
de niños era deficiente por sus pocos alumnos, y el abandono por parte del
ayuntamiento y de algunos maestros. Según los informantes, un pueblo obrero
como Puerto Real no debería tener descuidada la instrucción pública y, por
ello, propusieron al Ayuntamiento la construcción de un centro, que el
profesorado llevara libros de matrícula para combatir el absentismo, que por
medio del diputado a Cortes se reclamara el mobiliario preciso y que una
comisión municipal visitara las escuelas dos veces al mes. Advierten además que
si el informe elaborado se ignora, es preferible se clausuren las escuelas de
niños. A continuación informan que el Colegio de los Hermanos Cristianos había
negado la enseñanza gratuita a los niños pobres, por la carencia de medios
económicos tras la eliminación de capellanías y la tardanza de la subvención
municipal. Sólo se recibían 1800 pesetas de la Trasatlántica. La Comisión, acaba
proponiendo al alcalde la búsqueda de subvenciones en la Sociedad Española de
Construcción Naval y en el obispado; así, se financiarían las enseñanzas
suprimidas. El informe se recogió en el libro de actas y, asombrosamente, se publicó en el periódico gaditano “El
Reformista” de 13 de octubre de 1919.
Cien
años más tarde a los españoles se nos niega, en la pandemia que sufrimos, el
nombre de los comisionados que deciden la situación sanitaria de las distintas
zonas y los criterios adoptados para tomar sus decisiones.
Roque Gómez Jaén (Puerto
Real)