martes, 26 de mayo de 2020

195 La transparencia, vacuna contra el oscurantismo

          Creo que todas las personas que aman la democracia apreciarán el valor de la transparencia en las relaciones del poder con los ciudadanos. Como todo poder tiende al absolutismo aquella nos sirve de contrapeso.     Me voy a referir a un caso de transparencia en el Puerto Real de 1919. En síntesis: el pleno municipal del 19 de septiembre del  año citado, comisionó a tres concejales para que visitaran  las escuelas de la localidad e informaran al respecto. Los ediles visitaron los centros y su informe se presentó al pleno del 26 de octubre del mismo año, donde se aprobó por unanimidad. En dicho documento los comisionados valoraron la asistencia del alumnado, el material de enseñanza, el mobiliario, la acción del profesorado y el estado de los edificios.
         La comisión concluyó que la educación impartida en la escuela de niños era deficiente por sus pocos alumnos, y el abandono por parte del ayuntamiento y de algunos maestros. Según los informantes, un pueblo obrero como Puerto Real no debería tener descuidada la instrucción pública y, por ello, propusieron al Ayuntamiento la construcción de un centro, que el profesorado llevara libros de matrícula para combatir el absentismo, que por medio del diputado a Cortes se reclamara el mobiliario preciso y que una comisión municipal visitara las escuelas dos veces al mes. Advierten además que si el informe elaborado se ignora, es preferible se clausuren las escuelas de niños. A continuación informan que el Colegio de los Hermanos Cristianos había negado la enseñanza gratuita a los niños pobres, por la carencia de medios económicos tras la eliminación de capellanías y la tardanza de la subvención municipal. Sólo se recibían 1800 pesetas de la Trasatlántica. La Comisión, acaba proponiendo al alcalde la búsqueda de subvenciones en la Sociedad Española de Construcción Naval y en el obispado; así, se financiarían las enseñanzas suprimidas. El informe se recogió en el libro de actas y, asombrosamente,  se publicó en el periódico gaditano “El Reformista” de 13 de octubre de 1919.
Cien años más tarde a los españoles se nos niega, en la pandemia que sufrimos, el nombre de los comisionados que deciden la situación sanitaria de las distintas zonas y los criterios adoptados para tomar sus decisiones.

                                                  Roque Gómez Jaén (Puerto Real)