sábado, 16 de mayo de 2020

194 La libertad de prensa no es el problema

Al concejal isleño Bermejo no le gusta la libertad de prensa, prefiere la prensa del Estado porque, al parecer, los ciudadanos no tenemos capacidad para discernir entre los distintos medios de comunicación y necesitamos ser tutelados. La libertad no es el problema sino la solución y la prensa tiene la obligación de ofrecer información veraz; de no ser así, hay mecanismos de control para que se eviten abusos en la materia. El concejal nombrado entiende que la única función de la prensa es la de informar; se olvida, interesadamente o no, que la prensa tiene el derecho a opinar sobre las cuestiones que estime pertinentes.
No estaría de más que el concejal Bermejo, que ejerce en San Fernando, echara un vistazo al artículo 371 de la Constitución de 1812 que expresa: “Todos los españoles tienen la libertad de escribir, imprimir y publicar sus ideas políticas, sin necesidad de licencia, revisión o aprobación alguna anterior a la publicación…”. También podría acudir a la Constitución de 1978, concretamente a su artículo 20.1.a), que recoge como derecho fundamental: “Expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de comunicación”. Derecho que nuestro concejal ha ejercido en libertad.
La garantía y los límites de los derechos fundamentales, como la libertad de prensa, están contemplados en nuestra Constitución. No creo que necesitemos nuevos órganos de control.
         En países de amplia trayectoria democrática estas cuestiones se tienen muy asumidas; sirva de ejemplo el pronunciamiento de los jueces del Tribunal Supremo de los Estados Unidos en el caso de “Los papeles del Pentágono” donde dicho tribunal, acogiéndose a la Primera Enmienda a la Constitución  de los Estados Unidos (1791),  amparó la libertad de prensa contra las tesis gubernamentales. Estos asuntos para un concejal de San Fernando (ciudad tan vinculada al constitucionalismo español) deberían estar muy claros y, en vez de pedir disculpas a los periodistas, tendría que excusarse ante los ciudadanos de su localidad. Nosotros, ciudadanos libres, no debemos olvidar que la libertad es frágil y necesita nuestra protección.

                                            Roque Gómez Jaén (Puerto Real)