domingo, 31 de mayo de 2020

196 La conversión de Pablo Iglesias

          Hace unos días el vicepresidente Iglesias Turrión fue entrevistado en A3 y me gustaría destacar algunos aspectos de la misma; tales como:
Que Iglesias llamara a la prudencia al periodista; virtud que no practicó en su despedida del Parlamento europeo en 2015 cuando afirmó: “Vuelvo a mi país para que no haya gentes como ustedes en el Gobierno”. Hoy, vicepresidente del gobierno español, se podría encontrar con ese tipo de “gentes” en cualquier negociación con la Unión Europea.
Destaco también como algo negativo que justificara errores en su labor de gobierno porque son humanos y se equivocan. Actitud que no extiende a los actos de los políticos de la oposición. También me ha sorprendido el tono de voz beatífico, y la familiaridad utilizada por Iglesias con el periodista.
Me ha llamado la atención que el vicepresidente para justificar la implantación del Ingreso Mínimo Vital (IMV) citara al Papa (que según Iglesias, cuando no le importaba emplear términos belicosos, era compañero suyo de trinchera) y al ex ministro del PP Luis de Guindos, aunque se le olvidó decir que la propuesta de éste era que el IMV tuviera carácter temporal y no estructural. Iglesias remachó, así mismo, que dicho ingreso mínimo era un factor para dinamizar el consumo (ya en 2015 se reconoció en una entrevista como marxista y neokeynesiano al mismo tiempo).
Pese a ello,  el previsible aumento del gasto público y del déficit provocará  que la Unión Europea, a continuación, exija el incremento de la presión fiscal y los recortes habituales (pensiones y sueldos de los funcionarios). Consecuencias: disminución del consumo y del ahorro familiar e, inevitablemente, el aumento del paro.
         Estas cuestiones y, otras que no menciono, permiten pensar que Pablo Iglesias está en proceso de conversión y, para ello, no ha necesitado caerse de ningún caballo ni, afortunadamente, quedarse ciego. Le ha bastado con subirse al coche oficial. Para culminar dicho proceso sería conveniente, en mi opinión, que mostrara su pleno respeto a la Constitución Española y a instituciones admirables como la Guardia Civil.

                                                    Roque Gómez Jaén (Puerto Real)

martes, 26 de mayo de 2020

195 La transparencia, vacuna contra el oscurantismo

          Creo que todas las personas que aman la democracia apreciarán el valor de la transparencia en las relaciones del poder con los ciudadanos. Como todo poder tiende al absolutismo aquella nos sirve de contrapeso.     Me voy a referir a un caso de transparencia en el Puerto Real de 1919. En síntesis: el pleno municipal del 19 de septiembre del  año citado, comisionó a tres concejales para que visitaran  las escuelas de la localidad e informaran al respecto. Los ediles visitaron los centros y su informe se presentó al pleno del 26 de octubre del mismo año, donde se aprobó por unanimidad. En dicho documento los comisionados valoraron la asistencia del alumnado, el material de enseñanza, el mobiliario, la acción del profesorado y el estado de los edificios.
         La comisión concluyó que la educación impartida en la escuela de niños era deficiente por sus pocos alumnos, y el abandono por parte del ayuntamiento y de algunos maestros. Según los informantes, un pueblo obrero como Puerto Real no debería tener descuidada la instrucción pública y, por ello, propusieron al Ayuntamiento la construcción de un centro, que el profesorado llevara libros de matrícula para combatir el absentismo, que por medio del diputado a Cortes se reclamara el mobiliario preciso y que una comisión municipal visitara las escuelas dos veces al mes. Advierten además que si el informe elaborado se ignora, es preferible se clausuren las escuelas de niños. A continuación informan que el Colegio de los Hermanos Cristianos había negado la enseñanza gratuita a los niños pobres, por la carencia de medios económicos tras la eliminación de capellanías y la tardanza de la subvención municipal. Sólo se recibían 1800 pesetas de la Trasatlántica. La Comisión, acaba proponiendo al alcalde la búsqueda de subvenciones en la Sociedad Española de Construcción Naval y en el obispado; así, se financiarían las enseñanzas suprimidas. El informe se recogió en el libro de actas y, asombrosamente,  se publicó en el periódico gaditano “El Reformista” de 13 de octubre de 1919.
Cien años más tarde a los españoles se nos niega, en la pandemia que sufrimos, el nombre de los comisionados que deciden la situación sanitaria de las distintas zonas y los criterios adoptados para tomar sus decisiones.

                                                  Roque Gómez Jaén (Puerto Real)

sábado, 16 de mayo de 2020

194 La libertad de prensa no es el problema

Al concejal isleño Bermejo no le gusta la libertad de prensa, prefiere la prensa del Estado porque, al parecer, los ciudadanos no tenemos capacidad para discernir entre los distintos medios de comunicación y necesitamos ser tutelados. La libertad no es el problema sino la solución y la prensa tiene la obligación de ofrecer información veraz; de no ser así, hay mecanismos de control para que se eviten abusos en la materia. El concejal nombrado entiende que la única función de la prensa es la de informar; se olvida, interesadamente o no, que la prensa tiene el derecho a opinar sobre las cuestiones que estime pertinentes.
No estaría de más que el concejal Bermejo, que ejerce en San Fernando, echara un vistazo al artículo 371 de la Constitución de 1812 que expresa: “Todos los españoles tienen la libertad de escribir, imprimir y publicar sus ideas políticas, sin necesidad de licencia, revisión o aprobación alguna anterior a la publicación…”. También podría acudir a la Constitución de 1978, concretamente a su artículo 20.1.a), que recoge como derecho fundamental: “Expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de comunicación”. Derecho que nuestro concejal ha ejercido en libertad.
La garantía y los límites de los derechos fundamentales, como la libertad de prensa, están contemplados en nuestra Constitución. No creo que necesitemos nuevos órganos de control.
         En países de amplia trayectoria democrática estas cuestiones se tienen muy asumidas; sirva de ejemplo el pronunciamiento de los jueces del Tribunal Supremo de los Estados Unidos en el caso de “Los papeles del Pentágono” donde dicho tribunal, acogiéndose a la Primera Enmienda a la Constitución  de los Estados Unidos (1791),  amparó la libertad de prensa contra las tesis gubernamentales. Estos asuntos para un concejal de San Fernando (ciudad tan vinculada al constitucionalismo español) deberían estar muy claros y, en vez de pedir disculpas a los periodistas, tendría que excusarse ante los ciudadanos de su localidad. Nosotros, ciudadanos libres, no debemos olvidar que la libertad es frágil y necesita nuestra protección.

                                            Roque Gómez Jaén (Puerto Real)







jueves, 7 de mayo de 2020

193 Los ancianos sobramos

Hace unos días Elisabeth Merino, concejal de Arrecife, afirmó que el coronavirus es un aviso de la naturaleza porque estamos llenando nuestro planeta de personas mayores y no de jóvenes. Ante el revuelo provocado, la señora Merino se disculpó y expresó que no pensaba dimitir.
 Al parecer, los ancianos sobramos y el coronavirus está haciendo una labor regeneradora. De ahí la predilección del Covid-19 por las residencias de mayores. De seguir así, se cuestionará la atención a las personas dependientes y acabaremos viendo desfiles donde se marchará marcando el paso de la oca.
En mi opinión, rejuvenecer nuestro país (envejecido según expresó el presidente Sánchez) se puede lograr fomentando la natalidad como se hace en otros lugares,  y no esperar a que sucesivas pandemias víricas solucionen el problema. No en vano, hay organismos internacionales que alertan del “riesgo de longevidad” y las medidas necesarias no se adoptan porque, al parecer, el voto de los ancianos es monolítico y beneficia a las opciones conservadoras. La alternativa, para algunos recién llegados a la política española, es extender el derecho al voto desde los dieciséis años (porque, presuntamente, beneficiaría a los partidos de izquierda).
Durante la crisis que aún no ha finalizado, los ancianos españoles han sido un ejemplo de solidaridad atendiendo a hijos y nietos. Actitud,  propia de los mayores de cualquier época; pongo como ejemplo a los ancianos romanos que, ante el ataque de los galos a su ciudad, prefirieron morir a ser un obstáculo para su defensa. En sus casas, con las puertas abiertas y ataviados con sus mejores vestiduras, esperaron sentados a los galos para, a continuación, ser masacrados.
En pleno siglo XXI hay galos que nos amenazan pero, centrarnos en el pasado, no es inteligente. Nos gustaría poder plantar árboles de hoja perenne para nuestros nietos.

                                         Roque Gómez Jaén (Puerto Real)