domingo, 29 de septiembre de 2019

162 Proteger la literatura

En el año 1878 Patrocinio de Biedma publicó, en la revista Cádiz que dirigía, un artículo sobre la literatura española en el que proponía a la reina María de las Mercedes los medios para protegerla. Han pasado muchos años y hoy, probablemente, no sea necesario proteger nuestra literatura pero sí nuestro idioma.
Hay dos ámbitos muy importantes que deberían tomarse muy en serio cuidar nuestro idioma: el educativo y el periodístico (fundamentalmente el deportivo) y a ellos me voy a referir.
Hace unos días, un maestro muy entusiasta narraba en la radio como enseñaba a sus alumnos a cuidar el medio ambiente. Es difícil no estar de acuerdo con él pero, en el transcurso de la entrevista, deslizó un término sorprendente: Estadisticar. Se  refería a que, con los datos suministrados por sus alumnos, se elaboraban estadísticas. No dudo de la buena voluntad del maestro pero estimo conveniente, en la línea propuesta en su día por Lázaro Carreter, que maestros y profesores, con independencia de su especialidad, cuidaran nuestra lengua.
En la radio deportiva se escucha con frecuencia el término resetear. Está tan en boga, que un futbolista muy conocido lo repite hasta la saciedad. Podría sustituirlo, perfectamente, por reiniciar o volver a un estado inicial.
 Hoy estamos tan contentos con la victoria de la selección española de baloncesto (algunos ironizan si no se emplea el término basket), que las siglas MVP (jugador más valioso en inglés) se leen y escuchan en todas partes. Simplemente, podríamos decir: “mejor jugador del campeonato”. También es frecuente en la radio deportiva utilizar el término performance que tiene múltiples equivalentes en castellano: ejecución, cumplimiento, actuación, desempeño…
Aunque no me gusta el fanatismo, pienso que debemos cuidar nuestra lengua porque, entre otras cosas, forma parte de nuestra identidad como pueblo; por ello, si disponemos de palabras adecuadas en castellano debemos utilizarlas. En caso contrario, no me parece mal el uso de extranjerismos hasta que la Real Academia de la Lengua consiga encontrar términos que los sustituyan. En ocasiones, se tiene poco éxito tal y como sucede con la palabra güisqui propuesta por  la institución ya nombrada.
                                     
                                     Roque Gómez Jaén (Puerto Real)