martes, 18 de junio de 2019

147 Blas de Lezo, honra de nuestra historia

El 17 de marzo de 1922, el marqués de Arellano publicó un artículo en el Diario titulado D. Blas de Lezo, al que considera honra de su patria y de Pasajes donde nació. Afirma el marqués que nuestro marino: Inauguró su carrera en los combates y en ellos pereció. Narra a continuación como fue sufriendo sucesivas mutilaciones en combate: pierna izquierda, ojo izquierdo y, finalmente, un brazo. Pudiendo hacerlo, jamás abandonó el servicio activo.
Siendo gobernador de Cartagena de Indias y Comandante General de la escuadra rechazó a la flota inglesa dos veces en el año 1740. Una año más tarde, la escuadra inglesa de Vernon lo intentó de nuevo y fracasó porque las fortificaciones españolas resistieron. Los ingleses se retiraron tras perder 9000 hombres y 20 navíos.
El marqués de Arellano, bien informado, afirma que los ingleses seguros de antemano de su victoria,  hicieron acuñar en Inglaterra una medalla con la siguiente leyenda: Los héroes británicos tomaron Cartagena. Abril 1741. De esta cuestión, se publicó en Madrid en 1918 el texto de una conferencia.
Blas de Lezo muere el 7 de septiembre de 1742 a consecuencia de las heridas recibidas y su heroísmo, gracias a las artimañas del virrey Eslava, no fue reconocido y se pretendió abrirle un juicio de responsabilidades, del que le libró la muerte. Años más tarde, demasiados, fue rehabilitado y ennoblecido gracias al Diario que Blas de Lezo consiguió hacer llegar al rey de España.
A Blas de Lezo, que con frecuencia se vio obligado a reclamar los sueldos adeudados, se le negó el pan y la sal y a Vernon, el derrotado, los ingleses le enterraron en un panteón en Westminster donde en su epitafio, para esconder su derrota, puede leerse: Sometió Chagres y en Cartagena conquistó hasta donde la fuerza naval pudo llevar la victoria.
El marqués de Arellano cree que el nombre de Blas de Lezo es digno de perpetuarse en la memoria de la Marina española y, admite en su escrito, que un crucero en construcción llevará su nombre. En la actualidad, una fragata de la Armada  lo lleva y lo paseó por el Támesis en una celebración náutica. Nuestra Armada tiene memoria histórica y honra a sus muertos. El resto de los ciudadanos, deberíamos hacer lo mismo.

                                                                      Roque Gómez Jaén (Cádiz)