jueves, 19 de mayo de 2022

217 "La Gran Evasión" y otra menos conocida


            Es fácil que hayamos visto la película titulada La Gran Evasión, dirigida por John Surges con un gran elenco de actores entre los que destacaban Steve McQueen, James Garner y Richard Attenboroug. Fue estrenada en el año 1963 y estaba basada en hechos reales ocurridos en 1944. El filme narra una gran escapada de sesenta y seis prisioneros de un campo de internamiento alemán de los que, tras muchas  peripecias, sólo tres consiguieron escapar y cincuenta murieron (cuarenta y ocho fusilados).

             El coronel alemán responsable del campo de prisioneros, fue destituido de su puesto por haber permitido la gran fuga. Esta magnífica película se hizo en honor de los cincuenta muertos.

            En mi carta hablo de otra evasión menos conocida;  se trata de  la ocurrida en un pueblo andaluz, el día 21 de enero de 1947, en la que de un total de seis detenidos en el Depósito escaparon cinco.

            La fuga fue detectada por las hijas del alcaide, funcionario que vivía en el mismo edificio, que al ver la puerta de una celda abierta llamaron  a su padre pero éste había salido para realizar gestiones propias de su cargo (visitaba al comandante de la Guardia Municipal para tratar sobre uno de los detenidos que estaba a  disposición judicial).

            Llama la atención que uno de los detenidos no se fugó porque afirmaba haberse quedado dormido y que le despertaron los gritos de las hijas del alcaide.

            Conocido el hecho dicho funcionario fue suspendido de empleo y sueldo, y, respecto a los fugados, dos de ellos fueron llevados al Depósito por familiares y, los tres restantes, fueron detenidos o trasladados por familiares al lugar de donde se habían escapado.

            Podemos preguntarnos cómo se produjo la fuga porque el alcaide manifestaba haber cerrado la celda y llevar la llave siempre encima. Al parecer, uno de los fugados al volver del aseo a la celda había introducido una caja de cerillas impidiendo que el cierre fuera el adecuado; a partir de ese momento, sólo había que esperar que el alcaide saliera para asuntos relacionados con su función.  

            Instruido el expediente disciplinario oportuno, el alcaide fue suspendido de empleo y sueldo durante 45 días y, además, se le trasladaría a otro puesto “más acorde con su aptitudes” según se recogía en un documento oficial. Parece obvio que si se escapa un preso siempre se considerará negligente al que lo custodia; no obstante, hay un aspecto a considerar: el alcaide tenía una jornada laboral de 24 horas y, por ello, con frecuencia tenía que dejar solos a los detenidos. Creo que se fue excesivamente duro con el funcionario; hoy, afortunadamente, no habría sido tratado de esa manera.

            Esta “pequeña evasión” no lo es tanto si consideramos que se escapó el 83,3% de los detenidos y, también merece ser destacado, que el 100% de los fugados fue apresado en el plazo de 48 horas, gracias a la intervención de las familias y de la Guardia Municipal. Como es fácil de entender, en la prensa provincial no se informó en absoluto de todo este asunto.

 

 

Roque Gómez Jaén (Puerto Real)