sábado, 29 de junio de 2019

149 Con gusto


         El transporte público tiene ventajas e inconvenientes; yo lo uso de modo casi exclusivo y, viajando, he podido ver la evolución de personas e instituciones en múltiples aspectos. Refiriéndome a los autobuses, he observado que cada vez se reservan más plazas para ancianos, afectados por accidentes o enfermedades y mujeres embazadas. Así mismo, he podido contemplar que algunos de los beneficiados han tenido que reclamar su derecho y, a veces,  la actitud de algunos usuarios ha sido poco solidaria al respecto.
         En mi opinión, lo que parece un logro no es sino un fracaso de nuestra sociedad porque, si tenemos que reglamentar la ayuda a las personas necesitadas, algo marcha mal en nuestro país. Afortunadamente, no todo es negativo; hace unos días, contemplé como a un anciano se le caía al suelo del autobús su tarjeta de transporte; no tuvo que recogerla porque un joven sudamericano se le adelantó. El afectado le dio las gracias y la respuesta del muchacho fue: “Con gusto”. Hermosa expresión y un claro ejemplo de que cuando se actúa con educación, sobran normas y reglamentos. Los españoles somos un pueblo que se ha caracterizado por su cortesía, su gentileza y su hidalguía. ¡Imitemos al joven benefactor!


                                                    Roque Gómez Jaén (Puerto Real)


martes, 18 de junio de 2019

148 El quinto poder


He visto la película de 2.008: El desafío: Frost contra Nixon, que trata sobre las cuatro entrevistas que un presentador de televisión hizo al presidente americano tras su dimisión. La película me parece muy buena y la interpretación Frank Langella, en el papel de Nixon, extraordinaria.
El caso Watergate, que acabó con la carrera política del presidente Nixón, sobrevuela durante toda la película y, en este contexto, me han impactado dos momentos: El primero, por su ejemplaridad, cuando al comenzar se recoge como el Tribunal Supremo de los Estados Unidos ordena al presidente Nixon que entregue las cintas grabadas y la orden, en un claro ejemplo de la separación de poderes, fue cumplida.
El segundo, finalizando la película, cuando el entrevistador que no se consideraba periodista, logró lo que ninguno de los poderes había conseguido: Nixon mostró su arrepentimiento y aceptó no haber estado a la altura cuando encubrió los hechos; admitió, igualmente, que había defraudado a todos y, sobre todo, al sistema de gobierno americano y; finalmente, reconoció que sus errores serían una carga a soportar el resto de su vida
Esta confesión y sus consecuencias, la consiguieron un cómico voluntarioso y el uso del primer plano que, en las entrevistas, consigue que ideas muy complejas se simplifiquen y que el espectador capte la tremenda soledad de Nixon (hombre resentido y atormentado). Si se comparan los momentos que cito en la película y las imágenes reales, se advierte algo de exceso interpretativo pero sin menoscabo de la veracidad.
Podríamos preguntarnos, viendo el rostro de Nixon, si nos encontramos ante un nuevo poder ejercido por presentadores y productores de cine o televisión que, ya entonces, comenzaban a ejercerlo mediante la selección de imágenes del rostro de un político. Podríamos estar, en mi opinión, ante un quinto poder.

                                     Roque Gómez Jaén (Puerto Real)


147 Blas de Lezo, honra de nuestra historia

El 17 de marzo de 1922, el marqués de Arellano publicó un artículo en el Diario titulado D. Blas de Lezo, al que considera honra de su patria y de Pasajes donde nació. Afirma el marqués que nuestro marino: Inauguró su carrera en los combates y en ellos pereció. Narra a continuación como fue sufriendo sucesivas mutilaciones en combate: pierna izquierda, ojo izquierdo y, finalmente, un brazo. Pudiendo hacerlo, jamás abandonó el servicio activo.
Siendo gobernador de Cartagena de Indias y Comandante General de la escuadra rechazó a la flota inglesa dos veces en el año 1740. Una año más tarde, la escuadra inglesa de Vernon lo intentó de nuevo y fracasó porque las fortificaciones españolas resistieron. Los ingleses se retiraron tras perder 9000 hombres y 20 navíos.
El marqués de Arellano, bien informado, afirma que los ingleses seguros de antemano de su victoria,  hicieron acuñar en Inglaterra una medalla con la siguiente leyenda: Los héroes británicos tomaron Cartagena. Abril 1741. De esta cuestión, se publicó en Madrid en 1918 el texto de una conferencia.
Blas de Lezo muere el 7 de septiembre de 1742 a consecuencia de las heridas recibidas y su heroísmo, gracias a las artimañas del virrey Eslava, no fue reconocido y se pretendió abrirle un juicio de responsabilidades, del que le libró la muerte. Años más tarde, demasiados, fue rehabilitado y ennoblecido gracias al Diario que Blas de Lezo consiguió hacer llegar al rey de España.
A Blas de Lezo, que con frecuencia se vio obligado a reclamar los sueldos adeudados, se le negó el pan y la sal y a Vernon, el derrotado, los ingleses le enterraron en un panteón en Westminster donde en su epitafio, para esconder su derrota, puede leerse: Sometió Chagres y en Cartagena conquistó hasta donde la fuerza naval pudo llevar la victoria.
El marqués de Arellano cree que el nombre de Blas de Lezo es digno de perpetuarse en la memoria de la Marina española y, admite en su escrito, que un crucero en construcción llevará su nombre. En la actualidad, una fragata de la Armada  lo lleva y lo paseó por el Támesis en una celebración náutica. Nuestra Armada tiene memoria histórica y honra a sus muertos. El resto de los ciudadanos, deberíamos hacer lo mismo.

                                                                      Roque Gómez Jaén (Cádiz)