Hace unos días, leí en el Diario una entrevista muy interesante con el ex alcalde de Jerez
Pedro Pacheco. Comprendo que se sienta perseguido y lamente haber sufrido la
dureza de la cárcel y, que se consuele, con el hecho de que Dostoivski, como
él, pasara por la prisión. Pero, lo que me ha llamado más la atención de la
entrevista, es su crítica a los funcionarios: técnicos, no muy eficientes que se aprovechan para no
cumplir su labor… para encontrar un técnico que firme en tiempo y forma un
informe hay que cazarlo a lazo… para cobrar no tienen miedo y tampoco para
salir a tomar más de un café. Ahora bien, para firmar un informe… buscan una
excusa que demuestra que son malos
técnicos…
Pedro Pacheco, se confunde porque entre los funcionarios
(que él llama técnicos) y el político hay un principio fundamental común:
cumplir y, en su caso, hacer cumplir la ley. Esto, que es básico, si entendemos
la democracia como un régimen de libertades bajo el imperio de la ley, es algo
que muchos políticos como Pedro Pacheco no acaban de comprender.
Lamentarse de la ineficiencia de funcionarios que incumplen
sus horarios y su tiempo de descanso, es propio de políticos incompetentes que
lamentan no tener un poder absoluto para hacer los que les dé la gana. De la
misma forma, tampoco creen en el Estado de derecho y la división de poderes;
aunque no lo digan, les molesta que los jueces, cumpliendo con su obligación,
hagan cumplir la ley que, en caso de no gustarnos, ¿por qué no la cambiamos?
Ya como anécdota, me sorprende que Pedro Pacheco recuerde
como los tanques rusos aplastaban Hungría, acontecimiento ocurrido en el año
1956, cuando sólo tenía siete años. De ser cierto, lo vería en el NODO y me parece improbable.
Me inclino a pensar que se refiriese a la invasión de Checoslovaquia, acaecida
en 1968, cuando ya tendría la madurez suficiente para entender esos
acontecimientos.
Roque Gómez Jaén (Puerto Real)
Roque Gómez Jaén (Puerto Real)