sábado, 16 de abril de 2022

216. En medio de la tragedia, el sacrificio de una becerra.

              En los días que antecedieron a la guerra civil y en los primeros del conflicto que marcó la vida española y, en cierta medida la del mundo entero, el ayuntamiento de Puerto Real gestionaba asuntos pendientes de la anterior Corporación y, con una naturalidad que podría sorprendernos, los resolvía.         

            Por ejemplo, en una sesión plenaria del mes de junio de 1936, un gestor municipal preguntó por la becerra rifada por un carnicero entre sus clientes y se le respondió que se trataría en la próxima sesión; la misma respuesta recibió el gestor al interesarse de nuevo en Pleno de fecha 8 de julio de 1936. Por fin, en la sesión plenaria del día 15 del mismo mes y año, se leyó  el informe del secretario municipal al respecto, en el que se proponía dar un plazo de tres días al carnicero para que informara de la persona agraciada y que, de no aparecer, el semoviente pasaría a disposición del municipio para  que se le diese el destino benéfico que se acordase. Este fue el último Pleno  bajo el gobierno de la II República.

            Ya en plena guerra y con un ayuntamiento regido por los sublevados, en la primera sesión de la Gestora municipal se volvió a tratar sobre la novilla rifada. El alcalde informó que había sido valorada en 375 pesetas y, en ausencia de premiado, se acordó facultar al alcalde para que la suma que se obtuviera por su venta fuera destinada a un fin benéfico.

            La última mención sobre la vaquilla aparece en el acta de la sesión plenaria de fecha 26 de julio, donde se recogía que por la muerte de la novilla se obtuvieron 413,25 pesetas por los  145 kilos de carne puestos a la venta. De dicha cantidad se dedujo 25 pesetas que, por anterior promesa, se acordó donar a los huérfanos de un vecino.

            En medio de la tragedia que vivía la nación española la vida administrativa continuaba su curso, se ocupaba de asuntos “heredados” e incluso se respetaban acuerdos adoptados por “el enemigo”; esperemos que nunca vuelva a suceder algo parecido.

 

Roque Gómez Jaén (Puerto Real)

 

 

 

domingo, 3 de abril de 2022

215. Disuación en el mundo animal

        Todos hemos visto alguna vez los magníficos documentales sobre la naturaleza, donde animales aparentemente débiles se enfrentaban con éxito a otros más fuertes. Es el caso de los monos babuinos, también llamados papiones, que se desplazan en filas de modo que las crías son protegidas eficazmente; también se ha visto, frecuentemente, cómo un animal tan poderoso como el león se ve rechazado cuando se enfrenta a una muralla córnea de bisontes.

          Hace muchos años, sin necesidad de viajar a las planicies de Kenya,  paseando por el muelle de Ceuta observé como dos córvidos de buen porte (procedentes con toda probabilidad del territorio marroquí), pretendían atacar un nido de gaviotas situado en las proximidades. En ese momento pensé que los agresores tendrían éxito y, sin embargo, no fue así porque un nutrido grupo de gaviotas firmes y compactas les plantaron cara. No pude menos que recordar una escena de la película de Hitchcock “Los pájaros”, en la que una bandada de gaviotas atacan con ferocidad a una mujer.

          La naturaleza es una magnífica fuente de aprendizaje y, en las circunstancias actuales, España debería decidir si quiere asumir el papel de gaviota o de cuervo porque, como ya sabemos, la paloma de la paz, a menudo, se presenta disfrazada.

 

Roque Gómez Jaén (Puerto Real)