domingo, 8 de noviembre de 2020

213 Un cole de verdad

    Los niños nacidos en 2016 comenzaron su educación infantil en 2019 y su calendario escolar se vio mermado por mor de la pandemia que nos asola. La situación es preocupante, pero a mí me ha servido para reflexionar sobre el avance revolucionario de la educación española en sólo tres generaciones: Los bisabuelos de estos niños, nacidos sobre 1920, no tenían garantizado un puesto escolar y tampoco el alimento diario ni los cuidados médicos; sus abuelos carecían de plazas de educación infantil y acudían a las que se denominaban “amigas” (en nuestra tierra se les conocía por “migas” probablemente en recuerdo de unas papillas para niños pequeños), donde no se podía hacer un buen trabajo por carencias de todo tipo y, finalmente, sus padres, en gran número no disfrutaron de una educación infantil completa (Cataluña, sin embargo, en los años 80 ya escolarizaba al 100% de su alumnado). Ahora, me acuerdo de una niña de cuatro años, mi nieta, que acudió llorando a su madre diciéndole que quería ir al cole. Queriendo mitigar su aflicción, su madre le dijo que por la mañana ya había tenido clase por ordenador. Su respuesta fue: “Sí, pero quiero ir a un cole de verdad”. Ella reivindicaba los juegos y abrazos, hablar con su maestra, saludar a la cocinera y contemplar las montañas, a veces nevadas, que rodean su cole.

                                    Roque Gómez Jaén (Puerto Real)

 

miércoles, 4 de noviembre de 2020

212 Turismo histórico

        Los jóvenes europeos, alfabetizados históricamente, suelen acudir a lugares donde los nazis cometieron atrocidades: campos de concentración  de Auschwitz; Mauthausen y otros menos conocidos como el de Terezín. Al llegar, lo primero que veían  los prisioneros era el lema: “Arbeit macht frei” que podría traducirse como “El trabajo os hará libre”.   Los campos nazis son muy visitados, por razones obvias, por jóvenes alemanes. Deberíamos hacer lo mismo con lugares tales como la sede de la Checa, conocida popularmente como “Lubianka”, porque se ubicaba en dicha calle. En ella, el terror rojo se llevó por delante a millares de personas. Muchas de ellas, comunistas renombrados. La foto muestra el edificio moscovita ampliado que, según afirma el biógrafo de Lenin Víctor Sebestyen, antes había sido la sede de la Compañía Aseguradora de Rusia (verdadero humor negro). Fue elegido por  Dzerzhinski (primer director de la Checa) por sus enormes sótanos que impedían que los ruidos llegaran a la superficie. La cautela ya nos dice claramente el uso que se pensaba dar al organismo recién creado. Me parece que visitar zonas como las citadas, constituye una verdadera vacuna contra toda clase de totalitarismo.

                                      Roque Gómez Jaén (Puerto Real)

 

 

 

211 Hispanofobia de ayer y de hoy

     Todos los años por estas fechas tenemos a los de siempre hablando del genocidio español en América. Son personas que tienen en común el odio a todo lo español. El fenómeno no es nuevo. En la foto aparece el acorazado Alfonso XIII que en 1920 emprendió un viaje a Cuba, donde 22 años antes finalizó la guerra de su nombre y nacía la república cubana. En su llegada a La Habana el barco fue recibido por más de 50.000 personas, lo que parece desmentir el sentimiento antiespañol siempre jaleado por nuestros enemigos. Con la llegada del acorazado, los separatistas catalanes, iniciaron una feroz campaña en los Estados Unidos y se dirigieron al presidente Wilson aplaudiendo la intervención americana en Cuba, Puerto Rico y Filipinas; además, solicitando la intervención de Wilson para que concurra a la liberación de Cataluña por cuantos medios sean necesarios y estén a su alcance. Todo esto queda muy bien reseñado en las crónicas del periodista de ABC  Miguel de Zárraga. Han pasado cien años y el problema se ha agravado. Echo en falta la intervención pública de multitud de personajes e instituciones que deberían defender a nuestro país.

                                          Roque Gómez Jaén (Puerto Real)