sábado, 1 de octubre de 2022

222. Un viaje inolvidable

Un viaje inolvidable

En el otoño de 1974 estaba enrolado como oficial de máquinas en el B/T “Campeador” de la naviera CAMPSA. El buque, construido en la factoría de Matagorda de Puerto Real, mi pueblo, era el de mayor porte de la flota de la naviera mencionada junto con su gemelo el B/T “Campomayor”. El diseño del buque era muy elegante, su eslora superaba los 200 metros y desplazaba más de 44.000 toneladas. La potencia del motor principal se aproximaba a los  14.000 C.V. y disponía de unas turbobombas  capaces de descargar el buque, a máxima carga, en menos de 48 horas.

                En estas circunstancias me dijeron que teníamos previsto un viaje a Rotterdam y me alegré mucho porque me gustaba y, aún me gusta, conocer ciudades y países.

                El viaje se inició y ya sabíamos que teníamos averiado el radar y que la pieza que se precisaba, el magnetrón si no recuerdo mal, no se pudo instalar en el puerto de Barcelona.

                Llevábamos unas horas de navegación cuando tuvimos que fondear en Alicante porque el primer maquinista había enfermado y fue desembarcado. Esperamos a que de Cartagena llegara un excelente oficial de máquinas y mejor persona, para  sustituir al enfermo.

                Reiniciamos el viaje y cuando llegamos a las proximidades del Canal de la Mancha soportamos un temporal de tales dimensiones que nuestro buque, que habitualmente navegaba a 18 nudos/hora, tuvo que aminorar su marcha y, a una velocidad  de 3 nudos/hora, pusimos proa a la mar. Nos consolábamos viendo como buques de menor porte que el nuestro (butaneros muy reconocibles) se limitaban a capear el temporal. No acabaron aquí las desdichas: una niebla muy espesa cubría la zona y conocíamos la presencia de enormes petroleros en nuestra cercanía y, lamentablemente, nuestro  barco navegaba a ciegas. Afortunadamente pudimos culminar nuestro viaje y, ya en Rotterdam,  un técnico holandés nos instaló el dichoso magnetrón haciendo posible que el retorno a Barcelona fuera más tranquilo.

                En este viaje, inolvidable como ya he dicho, pude observar como en momentos tan duros mientras los marinos de más edad se mostraban muy preocupados, los más jóvenes (había un porcentaje alto de jóvenes entre la oficialidad y los alumnos de prácticas) nos dedicábamos a realizar fotos de las olas golpeando la proa de nuestro barco. Hoy no lo haríamos.

 

Roque Gómez Jaén (Puerto Real)

                 

 

 

 

 

Datos técnicos del “Campeador” y “Campomayor”. Construcciones 149 y 150 Factoría de Matagorda de la Sociedad Española de Construcción Naval.

TRB: 21.000 Tm

Desplazamiento: 44.100 Tm

Eslora: 209 m

Manga: 26,5 m

Puntal 14: m

Calado: 10,7 m

Propulsor: Naval Burmeister & Wain de 13.800 C.V.

Turbobombas de descarga de 1.000 toneladas/hora: 3; 1 de lastre limpio de 1.000 toneladas/hora; 1 generador de agua dulce con capacidad de 15 Tm/día. Eran dos en realidad: 1 de la NSW (muy malo) y otro danés Atlas de un funcionamiento sencillo y preciso.

Presupuesto: 320 y 330 millones de pesetas. Precio final por mejoras a petición del armador: 409.334.274 pesetas. Ambos fueron entregados durante la segunda mitad de 1969.

Curiosidad: en el puente mando un espléndido ejemplar de reloj de lujo Patek Philippe, cuyo precio me dijeron superaba el millón de pesetas.

TRB: capacidad de volumen del buque utilizable.

Desplazamiento máximo, Δm: es el peso que alcanza cuando está sumergido hasta la línea de máxima carga (agua de mar en verano de la marca de Plimsoll). El dato de «desplazamiento» de un buque, si no se especifica otra cosa, se refiere al desplazamiento máximo.